Cunext Copper recorta su beneficio en plena fase de expansión tras elevar la plantilla un 25%
El gigante del cobre cordobés ha acelerado sus inversiones con obras en curso por valor de 66 millones de euros y la integración de nuevas filiales
Sede de Cunext Copper en Córdoba. Imagen: Google Street View
Cunext Copper Industries ha protagonizado en 2024 un ejercicio de contrastes marcado por un crecimiento industrial que, paradójicamente, ha lastrado su resultado a corto plazo. El grupo, dedicado a la transformación de cobre y aluminio en el sur de Europa, ha cerrado el año con una facturación récord que roza los 1.900 millones de euros, pero ha visto cómo su beneficio neto se reducía un 16% debido a los costes asociados a su plan de expansión.
Según consta en sus cuentas anuales consolidadas del ejercicio 2024, la compañía ha obtenido un beneficio neto de 19,8 millones de euros, frente a los 23,6 millones registrados en 2023. Esta bajada del resultado final no responde a una debilidad del negocio, que ha seguido ganando cuota de mercado, sino al esfuerzo inversor que la empresa ha decidido asumir para dimensionar su estructura a un nivel superior.
La cifra de negocios ha alcanzado, en concreto, los 1.876,9 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,3% respecto al año anterior. Este aumento de las ventas confirma la buena salud de la demanda de sus productos conductores, esenciales para la electrificación de la economía.
De hecho, en su informe de gestión, los administradores se muestran optimistas de cara al futuro inmediato: «La sociedad continúa en 2025 con la senda del crecimiento en cuanto a sus ventas», aseguran.
Inversión masiva en capacidad industrial
La clave para entender las cuentas de 2024 reside en el balance de situación. Cunext se encuentra en plena transformación física: el activo total del grupo se ha disparado un 50% en un solo año, pasando de 269 millones a superar los 403 millones de euros. Este salto se explica por la activación de grandes proyectos industriales que aún no están rindiendo al 100%, pero que ya consumen recursos.
El dato más revelador es el de las obras e instalaciones en curso, que han pasado de 27 millones a 66,8 millones de euros. La empresa está, literalmente, construyendo su futuro con nuevas plantas y mejoras tecnológicas.
Además, el grupo ha crecido mediante compras, integrando sociedades como Talleres Electromecánicos R. Zulueta y creando nuevas filiales como Cunext Copper Casting, con el objetivo de controlar más fases del proceso productivo.
El empleo crece un 25%
El dato más positivo del ejercicio, y que refleja el impacto social de esta expansión, es la creación de empleo. En un contexto industrial complejo, Cunext ha reforzado su plantilla de manera notable. El número medio de personal fijo ha pasado de 322 personas en 2023 a 403 empleados en 2024, lo que representa un aumento del 25%.

Este incremento de la fuerza laboral ha impactado directamente en la cuenta de resultados de la compañía accionista de Cox, elevando la partida de gastos de personal hasta los 19 millones de euros. La dirección destaca en la memoria que este crecimiento se ha realizado «con una política de personal que cumple con las reglas en materia de igualdad y no discriminación y discapacidad».
Financiación y protección del negocio
Para afrontar este crecimiento acelerado (compras de empresas, nuevas fábricas y más personal), la compañía ha recurrido a financiación externa. La deuda bancaria a largo plazo se ha duplicado hasta los 68,7 millones de euros, provocando que los gastos financieros aumenten hasta los 23,9 millones.
Por otro lado, al operar con materias primas como el cobre y el aluminio, cuyos precios oscilan diariamente en los mercados internacionales, la empresa ha mantenido una política prudente. Cunext utiliza herramientas financieras para asegurarse un precio fijo y evitar sustos.
Según explican los administradores, la estrategia consiste en cubrir «el 100% de sus transacciones respecto al riesgo de fluctuación», blindando así sus márgenes industriales frente a la volatilidad del mercado.
De cara a los próximos ejercicios, la empresa liderada por Dámaso Quintana tiene una hoja de ruta clara, según el documento consultado a través de la herramienta de analítica Insight View: rentabilizar las inversiones realizadas. El beneficio operativo bruto (EBITDA) se ha mantenido sólido en el entorno de los 45 millones de euros, lo que demuestra la fortaleza del negocio principal.
El equipo gestor confía en que, una vez absorbidos los costes de esta fase de crecimiento, los márgenes mejorarán «basado en la inversión sobre nuevas oportunidades y negocios».