Heineken crea un consejo de administración en España tras la última inyección millonaria
La multinacional ha situado a su presidente europeo, Glenn Caton, al frente del nuevo órgano en un contexto de recortes globales
Instalaciones de Heineken España. Joaquín Corchero / Europa Press
Heineken ha completado el blindaje de su filial española, la esperanza financiera del grupo, mediante un golpe de timón en su estructura de gobierno corporativo. La multinacional cervecera ha decidido elevar el estatus de su gestión en la península ibérica, sustituyendo la figura del administrador único por un consejo de administración.
Este nuevo órgano estará presidido por Glenn Caton, actual presidente de Heineken para Europa, lo que sitúa a España bajo la supervisión directa de la cúpula continental de la compañía.
El movimiento, inscrito recientemente en el Registro Mercantil de Sevilla, supone la salida de la entidad jurídica Heineken International BV como administrador único de la sociedad. En su lugar, se instaura un órgano colegiado en el que, además de Caton como presidente, se incorporan como consejeros Hemmo Parson y Justine O’Toole, director legal y directora financiera, respectivamente, de Europa.
Esta modificación estatutaria profesionaliza la toma de decisiones y refuerza el control de la matriz sobre una división que se ha vuelto crítica para el grupo.
Además, la creación de este consejo no es un hecho aislado, sino la culminación de una operación de refuerzo financiero reciente. Apenas unas semanas antes de este cambio político, Heineken España ha ejecutado una ampliación de capital por un valor total de 2.287,5 millones de euros.
La operación, diseñada para fortalecer los fondos propios, se ha estructurado mediante una emisión de acciones con una prima de asunción superior a los 2.000 millones, dotando a la filial de un músculo financiero extraordinario para afrontar su plan estratégico a 2030.
España, excepción de los despidos
Esta doble maniobra de capitalización masiva y control político directo se produce en un contexto internacional convulso para la cervecera neerlandesa. Mientras Sevilla recibe inyecciones de capital y refuerzos directivos, la matriz ha anunciado un plan de ajuste global severo: tras registrar una caída del 1,6% en el volumen de cerveza comercializado y un descenso del beneficio operativo, el grupo prepara el despido de unos 6.000 empleados en todo el mundo, lo que representa cerca del 7% de su plantilla global.
España, sin embargo, emerge como una excepción estratégica en este escenario de recortes. La dirección ha confirmado que no se contemplan despidos en el mercado nacional, donde la compañía emplea a casi 1.400 personas y cuenta con 4 fábricas.
A diferencia de lo ocurrido en otras regiones como América o Asia Pacífico, donde las ventas han retrocedido, la filial española mantiene un crecimiento de doble dígito en su beneficio operativo, consolidándose como la sexta operación del grupo a nivel mundial por volumen de ventas.
Perfil profesional del líder europeo
Para liderar esta etapa de ‘oasis’ español en medio de la tormenta global, Ámsterdam ha confiado en un perfil netamente comercial. Glenn Caton, el nuevo presidente del consejo español, asumió la presidencia de Heineken Europa en enero de 2024 tras una etapa en Mondelez International. En dicha compañía, Caton fue responsable de convertir al gigante de la alimentación en una de las empresas de mayor crecimiento del sector, liderando estrategias en el norte de Europa y el sudeste asiático durante la pandemia.
La trayectoria de Caton, que también incluye experiencia previa en Procter & Gamble y en el sector vitivinícola, sugiere una apuesta decidida por la aceleración comercial y la gestión del crecimiento de ingresos. Su designación directa al frente de la filial española indica que la matriz no solo busca proteger su inversión, sino supervisar de cerca la ejecución de los planes de crecimiento de marcas clave como El Águila, que ha multiplicado sus ventas por nueve en el último lustro.
El nuevo consejo de administración deberá gestionar también la hoja de ruta en sostenibilidad que ha convertido a España en un banco de pruebas para el grupo. Heineken España ha sido la primera filial en completar la transición energética de sus fábricas, tras una inversión de 80 millones de euros en descarbonización.
Este hito permite a la compañía fabricar ya todos sus productos con energía renovable, un activo reputacional y de eficiencia que la matriz quiere preservar y potenciar bajo la nueva estructura de mando.