Dcoop impulsa su nueva sección citrícola con la compra de la fábrica de Zumosol en Palma del Río (Sevilla)

Un paso estratégico para ganar valor añadido en la naranja destinada a industria

Vista de la fábrica de Zumosol en Palma del Río

Vista de la fábrica de Zumosol en Palma del Río. Foto: Dcoop

Dcoop ha dado un movimiento clave en su estrategia de diversificación agroalimentaria al hacerse con la antigua fábrica de Zumosol en Palma del Río (Córdoba), una instalación emblemática que llevaba años sin actividad y que ahora abre una nueva etapa ligada al cooperativismo. La operación se ha cerrado a través de una subasta y supone un avance decisivo para la reciente sección citrícola del grupo.

La adquisición se produce en un momento clave para la cooperativa, que este mismo año ha puesto en marcha su estructura específica para el sector de los cítricos, con el objetivo inicial de comercializar naranja a granel destinada a la industria. Con esta compra, Dcoop avanza un eslabón más en la cadena de valor.

El proyecto busca transformar una materia prima tradicional en una oportunidad industrial, reforzando el papel del agricultor y permitiendo que una mayor parte del valor generado se quede en el territorio y en manos de los socios productores.

Reactivar una fábrica histórica para el sector citrícola andaluz

La planta adquirida es conocida por haber albergado durante décadas la actividad de Zumosol, una marca fuertemente asociada al zumo de naranja y muy reconocida por los consumidores. Su cierre dejó un vacío industrial y económico en Palma del Río que ahora Dcoop aspira a revertir. Con la operación no solo se adquieren las instalaciones, sino también la propiedad de la marca Zumosol, lo que refuerza el carácter estratégico del proyecto y abre la puerta a futuras líneas de transformación y comercialización bajo un nombre de gran peso simbólico.

El objetivo inmediato es devolver la actividad a una fábrica que forma parte de la memoria industrial de la comarca, aunque el proceso requerirá tiempo, inversión y una profunda actualización tecnológica para adaptarla a los estándares actuales del sector agroalimentario. La iniciativa nace del empuje conjunto de varias cooperativas citrícolas del Valle del Guadalquivir, una zona con larga tradición en el cultivo de la naranja y con un notable potencial para su aprovechamiento industrial. Hasta ahora, gran parte de esta producción tenía salidas limitadas o poco rentables.

La creación de la sección citrícola de Dcoop ha servido como punto de encuentro para unir esfuerzos, coordinar volúmenes y construir un proyecto común con mayor capacidad de negociación y desarrollo industrial. El zumo de naranja y otros derivados se perfilan como una vía sólida para generar estabilidad y valor, especialmente en campañas con excedentes o calibres menos adecuados para el mercado en fresco.

Apoyo institucional y visión de desarrollo local

El Ayuntamiento de Palma del Río ha mostrado desde el primer momento su respaldo a la iniciativa, consciente del impacto económico y social que puede suponer la reactivación de una industria de estas dimensiones en el municipio. La alcaldesa, Matilde Esteo, ha subrayado el carácter transformador del proyecto, destacando que el modelo cooperativo de Dcoop representa una fórmula de desarrollo económico arraigada al territorio y con beneficios directos para los productores.

Desde el ámbito municipal se valora especialmente la creación de actividad industrial estable, capaz de generar empleo, dinamizar la economía local y reforzar el posicionamiento de Palma del Río como enclave clave del sector citrícola andaluz. Desde la dirección de Dcoop se insiste en que esta operación responde a una demanda interna del propio sector cooperativo, especialmente de entidades citrícolas que ya formaban parte del grupo en otras actividades agroalimentarias.

El director general de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta, ha destacado el potencial de la naranja industrial en estas comarcas y la importancia de la unión cooperativa como primer paso para afrontar proyectos industriales de mayor envergadura. La adquisición de la fábrica supone un cambio de escala, al pasar de la simple comercialización de fruta a la transformación industrial, un ámbito donde se concentra gran parte del valor añadido del sector agroalimentario.

Dcoop

Un complejo industrial de gran dimensión pendiente de modernización

El suelo industrial adquirido cuenta con una superficie total de cinco hectáreas, de las cuales aproximadamente 26.000 metros cuadrados corresponden a edificaciones ya existentes, lo que ofrece una base sólida para el desarrollo del proyecto. La compra incluye tanto las líneas de procesado de fruta como una depuradora, elementos clave para una industria alimentaria moderna y alineada con los requisitos medioambientales actuales.

No obstante, la cooperativa es consciente de que será necesario un importante trabajo de adaptación, renovación de maquinaria y actualización de procesos antes de que la fábrica pueda iniciar su actividad productiva. La puesta en marcha de la industria no será inmediata, ya que requerirá una planificación detallada, inversiones progresivas y una adaptación a las necesidades reales del mercado de zumos y derivados cítricos.

Dcoop afronta este reto con una visión a medio y largo plazo, priorizando la viabilidad del proyecto y su capacidad para ofrecer una salida estable y rentable a la producción de sus socios. El enfoque cooperativo permite repartir riesgos y beneficios, fortaleciendo la estructura del sector citrícola frente a un contexto marcado por la volatilidad de precios y los cambios en el consumo.

Una sección citrícola en expansión

Actualmente, la sección citrícola de Dcoop está integrada por siete entidades cooperativas, lo que refleja el carácter plural y territorial del proyecto. Entre ellas se encuentran cooperativas de segundo grado y entidades locales de Sevilla, Córdoba y la provincia cordobesa, con una implantación destacada en Palma del Río y su entorno.

Esta base social proporciona el volumen necesario para alimentar la futura industria, garantizando un suministro constante de naranja destinada a transformación. La adquisición de la fábrica de Zumosol marca un antes y un después para la citricultura del Valle del Guadalquivir, al abrir la puerta a un modelo más integrado y sostenible.

Dcoop refuerza así su papel como gran operador agroalimentario, capaz de extender su experiencia en otros sectores al ámbito citrícola, siempre bajo un enfoque cooperativo. Con esta operación, la naranja deja de ser solo un producto agrícola para convertirse en una oportunidad industrial, con mayor valor añadido, mayor estabilidad para los agricultores y un impacto positivo en el desarrollo rural de la comarca.

Comenta el artículo
Avatar

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp