Torna la gent normal
El balance de gastos-ingresos en fichajes del Real Madrid, no es que sea más favorable que el del Barça; es que supera al Barça B
El balance de gastos-ingresos en fichajes del Real Madrid, no es que sea más favorable que el del Barça; es que supera al Barça B
La agenda parece cada vez más copada por guerras entre élites sin apenas conexión con la vida real de las capas sociales más amplias
Después de la distensión, los indultos y las rebajas penales viene forzar la máquina de la legalidad hacia el referéndum o consulta, o la fórmula imaginativa que permita escenificar una voluntad popular de superación del “candado”
El espacio público español solo produce narrativas y simulacros cuyo vínculo con alguna realidad es tenue o nula
Hay un debate sobre si las sociedades occidentales y finalmente mundiales llevan siglos pacificándose o no
Es improbable que veamos otra Normandía, pero cada vez parece menos verosímil que los carísimos estados de ánimo y creencias de lujo que hemos abrazado se puedan sostener tras 20 años de estancamiento/decrecimiento y una guerra europea.
Los ataques a Casado por sus afirmaciones sobre la energía solar ponen de manifiesto las carencias de periodistas, 'prescriptores' y cargos públicos a la hora de abordar debates donde se pontifica sin ni siquiera saber sobre el contenido
Occidente parece escindido en clases, identidades y espacios con condiciones materiales y valo-res cada vez más divergentes. Está por ver si el imperio americano volverá a reinventarse o está listo para ceder el testigo a pueblos con menos dudas y más confianza en su porvenir
El rearme intelectual de la socialdemocracia madrileña parece consistir una vez más en importar opinadores y maîtres à penser del catalanismo más o menos progresista
Buena parte de lo que el país sea de aquí a treinta años se juega en la mutación constitucional que se puso entonces en marcha por la puerta de atrás. Cabe preguntarse qué margen queda para actuar sobre el modelo autonómico desde la política naciona
Puig no pide compensar un modelo de financiación fallido, sino penalizar a las comunidades que hagan uso de las potestades fiscales que les otorga la Constitución.
La pregunta pertinente tras el discurso de Ana Iris Simón no se refiere tanto a ella cuanto a quienes han olvidado sus reivindicaciones de hace no tanto, sustituidas hoy por otras con más réditos inmediatos como el activismo de género o climático