Carulla anula el Orfeó y pide silencio ante la prensa

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El presupuesto pasa de 1,2 millones a 169.000 euros al quedarse sin atribuciones. El Palau de la Música pide por escrito a sus miembros que esquiven a los periodistas interesados por el ‘caso Millet’

Mariona Carulla

28 de marzo de 2012 (00:06 CET)

Mariona Carulla ha reducido el Orfeó Català a un mero instrumento para cobrar las cuotas de los socios y la devolución del dinero desviado por Fèlix Millet a la fundación Trias Fargas, próxima a Convergència.

Las demás competencias han sido trasladadas a la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música --igualmente presidida por Carulla-- en aras de una mayor gobernanza económica y simplificación institucional, según se justificó en la última asamblea de socios del Orfeó, celebrada en diciembre.

La plasmación de esta maniobra son los presupuestos de 2012 y que, con toda probabilidad, Carulla logrará sacar adelante este miércoles. El balance de la histórica entidad ha quedado reducido de los 1,2 millones del año pasado a los 169.000 euros que propone en las cuentas sometidas a consideración.

Toda la actividad económica derivada de la gestión cultural y patrimonial ha sido desviada hacia la nueva forma jurídica y los socios se encontrarán con la paradoja “de pagar la pertenencia a una asociación que no ofrece ningún servicio”, según la versión de los miembros disconformes.

De este modo, el Orfeó percibirá un pago de 79.000 euros procedentes de la fundación pro convergente y 90.000 euros en cuotas. En el capítulo de gastos, hay presupuestados 35.000 euros por lo que el balance arrojará un excedente de 134.000 euros que serán desviados a la fundación, que sí aglutina la organización de espectáculos propios y la explotación del mítico edificio. Los patrocinadores del Palau pagarán este año el mecenazgo a la fundación.

Carulla y Millet, en su día, accedieron a la presidencia del Palau de la Música tras ganar las elecciones celebradas en el Orfeó. Según la normativa vigente, no es necesario someter a votaciones abiertas la elección del máximo dirigente de las fundaciones y la afiliación es restringida. Los socios del Orfeó aprobaron este nuevo esquema de funcionamiento que aún "tiene algunos flecos pendientes", como admitió la propia Carulla.

Que hablen los técnicos

En paralelo a la consagración del nuevo sistema de gobernanza del Palau de la Música y de sus activos, Carulla dio instrucciones al departamento de comunicación para que aconsejará a los miembros del Orfeó sobre los periodistas interesados en el caso Millet.

El 31 de enero, el Palau envió un correo electrónico a los cantores con el que les invita a informar sobre cualquier petición periodística para que “derivemos el tema a otros portavoces oficiales de la casa”. Carulla quiere que sean los “técnicos que trabajan en el caso” quienes respondan a cuestiones relativas al proceso judicial y particularmente a las preguntas que intenten “buscar diferencias entre la antigua y la nueva gestión y a las relaciones políticas”.

La circular defiende que se pretende garantizar “la máxima transparencia”. Sin embargo, no se requiere que se busque el asesoramiento de los especialistas en comunicación del Palau cuando el interés de los medios se focalice en aspectos culturales a pesar de que el “mensaje que se emita desde la institución a través de los portavoces oficiales mirará siempre al futuro y sobre todo hablando de la música para devolver al Orfeó y al Palau a su esencia”.

Tras dedicar dos párrafos en la argumentación del sistema relacional propuesto, la misiva termina con un "evidentemente podéis aceptar cualquier tipo de propuesta, pero os regamos que nos mantengáis informados".
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