Un cajero de la desaparecida BPA.

Los hermanos Cierco asestan un golpe a la justicia andorrana

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Los hermanos Cierco ganan un recurso sobre la nacionalización de la desaparecida BPA

Barcelona, 01 de julio de 2019 (16:45 CET)

Cruce de golpes entre los expropietarios de la desaparecida Banca Privada d’Andorra (BPA) y la justicia de este pequeño país pirenaico. Los hermanos Higini y Ramon Cierco, copresidentes y principales accionistas de BPA hasta su nacionalización, han ganado un recurso de apelación para que se admita a trámite una querella por el proceso que siguieron las autoridades andorranas para quitarles el banco.

La querella se dirigió contra el consejo de administración de la Agencia Estatal de Resoluciones bancarias (AREB), el equivalente al FROB español. La justicia andorrana deberá reabrir esta causa después de que, a finales de junio, se aceptase el recurso de apelación. En la resolución judicial se censura severamente la actuación del juzgado instructor.

Curiosamente, una semana después de la resolución, la AREB reclamó a los hermanos Cierco 479 millones de euros por su supuesta responsabilidad en los hechos por los que las autoridades andorranas fundamentaron la nacionalización de BPA, según informa El Confidencial. Todo apunta a que la AREB reaccionó de esta forma a la resolución judicial adversa.

En una causa distinta, los hermanos Cierco reclamaron al Gobierno de Andorra 365 millones de euros en concepto de daños y prejuicios. Hace unos días, el organismo estatal AREV pidió a los Cierco 479 millones de euros.

Después de la nacionalización de BPA en 2015, el regulador andorrano traspasó los activos a una nueva entidad, denominada Vall Banc, que adjudició al fondo norteamericano JC Flowers en un más que polémico proceso.

El juez detecta “perjuicios millonarios”

En el auto en que se estima el recurso de apelación de los Cierco se constata que, en el proceso de transmisión de BPA a Vall Banc, se produjeron “perjuicios millonarios” a la primera entidad bancaria.

Este proceso de transmisión se financió mediante obligaciones convertibles, también llamadas CoCos. En la última resolución, el juez ordenó la práctica de diligencias para concretar el valor de estas obligaciones convertibles: en poco más d dos años pasaron de valer 70 millones de euros a tan solo 12,8 millones.

En el auto se menciona un informe que elaboró el pasado año el catedrático de Economía Financiera de la Universidad Autónoma de Madrid Prosper Lamothe Fernández sobre la emisión de CoCos por parte de Vall Banc: la conclusión es que su rentabilidad no se encuentra “dentro de un rango de mercado razonable ni se ajusta a su perfil de riesgos.

A principios de junio, los hermanos Cierco reclamaron la anulación de estas obligaciones convertibles.

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