Imagen del logo de Telepizza en una motocicleta del grupo en Madrid. REUTERS/Andrea Comas

Cómo amasar 400 millones de deuda a base de pizzas

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La entrada del capital riesgo truncó la buena marcha de Telepizza, que el año pasado pagó 35 millones sólo de intereses de la deuda

Madrid , 01 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

Amasar, dejar crecer y vender. Puede ser la receta para la masa de pizza pero también es la fórmula financiera que ha aplicado Telepizza, una empresa que empezó a sufrir calamidades cuando fue vendida por su fundador Leopoldo Fernández Pujals a dos familias: los Ballvé y los Olcese.

El empresario cubano-americano Fernández Pujals solía decir que el secreto del negocio está en la masa. Pero desde ese momento, el secreto se perdió y la compañía se ahogó en las deudas. Hace 18 años, cuando su dueño engordaba y reposaba los números, Telepizza alcanzó un valor equivalente a los 3.000 millones de euros. Hoy, los mercados no dejan de dudar del valor de la compañía que ha perdido casi el 30% desde su salida a bolsa en abril.

Fondos especulativos

Los tragos más amargos de la corporación, hoy dirigida por Pablo Juantegui, llegaron con la entrada del capital riesgo. Tras una guerra por el control de la empresa, los problemas financieros aparecieron casi tan rápido como sus repartidores.

Los fondos especulativos entraron con la conocida fórmula del Leveraged Buyout o compra apalancada con la cual los fondos de capital de riesgo adquieren acciones que pagan a través de deuda de la empresa adquirida. De esta forma, las obligaciones de Telepizza fueron creciendo hasta superar los más de 500 millones de euros. "No ha habido, hasta ahora, procupación por reducir la deuda", explican fuentes cercanas a Telepizza.

De esta forma, una compañía perfectamente rentable en su operativa diaria comenzó a afrontar una enorme losa financiera que la asfixió hasta el extremo de hacerla peligrar en dos ocasiones. En 2013, a pesar de una abultada facturación, perdió casi 85 millones de euros. Pese a ello, se ha salvado con la entrada de nuevos inversores.

Esa ha sido la historia constante de una empresa que rozó el mayor éxito bursátil en los noventa y el mayor descalabro histórico con su segunda salida a bolsa en abril del año pasado.

35 millones anuales sólo en intereses

Telepizza ha pagado con creces el coste financiero de la entrada del capital riesgo en su accionariado. El año pasado, llegó a pagar 35 millones de euros sólo en intereses por su deuda financiera que superó los 400 millones de euros, según sus cuentas anuales.

La compañía registró casi 190 millones de euros en ventas. Para aliviar la carga, la empresa volvió a salir a bolsa en abril de este año con un plan de compra de acciones tanto viejas (POV) como nuevas (OPS).

La operación ha permitido reducir la deuda pero las dudas del mercado siguen intactas. Pese a ello, la dirección asegura que reducirá la deuda de forma considerable este año y calcula que sólo pagará 8 millones de euros anuales en intereses.

Telepizza presentará la próxima semana sus resultados trimestrales y se prevé que anuncie una nueva reducción de deuda. Es una de las principales medidas que esperan los mercados para volver a confiar en el principal repartidor de pizzas de España. Pese a ello, los inversores son conscientes de que no obtendrán dividendos este año.
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