Miquel Àngel Fraile, exsecretario general de la Confederació de Comerç, en una imagen de archivo, con la última presidenta de la CCC, Rosa Eritja, y el exconsejero de Empresa Felip Puig.

Seis millones de deuda y 10.000 euros de activos: así se liquida la CCC

stop

Solo el Santander cobrará parte de su deuda, ya que la CCC había pignorado inversiones a favor del banco, mientras el resto se repartirán 10.000 euros

Xavier Alegret

Miquel Àngel Fraile, exsecretario general de la Confederació de Comerç, en una imagen de archivo, con la última presidenta de la CCC, Rosa Eritja, y el exconsejero de Empresa Felip Puig.

Barcelona, 15 de mayo de 2017 (07:55 CET)

El resultado de la mayor quiebra de una patronal en España no puede ser más negativo. La administración concursal de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC) ya ha presentado ante el juzgado el plan de liquidación de la entidad, en concurso desde septiembre del año pasado. El balance de activos y pasivos es claramente negativo, con 580 euros de deuda por cada euro de activos. Mal asunto para los acreedores.

La patronal de los comerciantes catalanes presentó el concurso voluntario de liquidación con una deuda de algo más de 4,4 millones, y unos activos (teóricos) de 266.900 euros, según constaba en el informe concursal, al que tuvo acceso Economía Digital. No obstante, tras el concurso, este balance empeoró todavía más y afloró más deuda, mientras que la liquidación de los activos los redujo a la mínima expresión.

La incorporación al concurso del Consorci per a la Formació Contínua, organismo de la Generalitat, que reclamaba 700.000 euros de cursos cobrados y no realizados, y las indemnizaciones de los trabajadores despedidos que denunciaron, que han ido ganando sus sentencias, elevó el pasivo de la CCC hasta superar los cinco millones de euros.

Pero la deuda todavía creció más. El último impacto que tuvo fue por la indemnización a Miquel Àngel Fraile y Rosa Serrano. El exsecretario general y su mujer, exdirectora de Formación de la CCC, que fueron fulminantemente despedidos cuando se destapó el agujero de la patronal, también presentaron denuncia por despido improcedente… y ganaron. El juez dictaminó una indemnización de unos 650.000 euros para ambos.

La Confederació de Comerç va a liquidación con 580 euros de deuda por cada euro de activo

Con todo ello, el pasivo queda en unos 5,8 millones de euros. En cambio, los activos son de solo 10.000 euros. De los 266.900 euros que constaban en activos, 246.900 euros corresponden a inversiones financieras que estaban pignoradas, por lo que el administrador no puede disponer de ellas.

No había ni un euro de caja y los 20.000 euros restantes eran de material de oficina, aparatos electrónicos y electrodomésticos, y siete cuadros por valor de 12.000 euros, según el primer informe concursal. Finalmente, se vendió todo por 10.000 euros: 7.000 euros por el material de oficina y 3.000 por los cuadros, que, según ha podido saber Economía Digital, compró la patronal Foment del Treball, a quien la CCC debe casi 100.000 euros.

La lista actualizada de los acreedores de la CCC

Con 10.000 euros de activos, los acreedores apenas recuperarán la deuda… excepto uno: el Santander. El banco que preside Ana Botín, que es el segundo mayor acreedor individual de la Confederació, cuenta con las inversiones pignoradas a su favor, por lo que podrá recuperar casi un tercio de los 803.000 euros que le debe. El resto de acreedores tendrá que resignarse o ir por vía judicial, denunciando o pidiendo el concurso culpable cuando se apruebe el plan de liquidación.

El principal acreedor de la CCC es la Generalitat: le debe 700.000 euros por formación y 202.000 de un crédito del Institut Catalá de Finances (ICF). Tras la administración catalana y el Santander se encuentran Caixabank (543.000 euros), Banc Sabadell (127.000), la Seguridad Social (109.000) y Foment (99.000).

Solo el Santander cobrará parte de la deuda de la quebrada patronal de los comerciantes catalanes

Pero el primer acreedor como colectivo afectado son los centros de formación, a los que deben 1,6 millones entre cursos impagados y, sobre todo, el no retorno de los depósitos de garantía. Se trata de dinero que la patronal pedía a los centros como fianza mientras la autoridad adjudicataria del curso lo auditaba. Con la quiebra, se descubrió que tenía retenido dinero de cursos hechos desde 2004, muchos de los cuales ya se habían resuelto.

Siete de estas escuelas afectadas, que reúnen una deuda de medio millón de euros, decidieron en enero iniciar su propia vía y denunciar a la cúpula de la CCC, tanto a Maria Rosa Eritja, última presidenta, como a su ejecutiva, así como a Fraile y Serrano, por apropiación indebida y cinco delitos más. La denuncia está pendiente de ser admitida a trámite.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad