Del Santander a Foment: los principales acreedores de la CCC

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La patronal de los comerciantes catalanes debe 4,4 millones a sus acreedores pero sólo tiene 267.000 euros para satisfacer la deuda

Xavier Alegret

Miquel Àngel Fraile, ex secretario general de la Confederació de Comerç de Catalunya, y Maria Rosa Eritja, presidenta de la organización, con Carles Puigdemont
Miquel Àngel Fraile, ex secretario general de la Confederació de Comerç de Catalunya, y Maria Rosa Eritja, presidenta de la organización, con Carles Puigdemont

Barcelona, 19 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

Los acreedores de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC) tienen claro que cobrar será misión imposible. La extinta patronal de los comerciantes catalanes tiene una deuda con bancos, administraciones, empresas y decenas de autónomos de 4,43 millones de euros, según consta en el informe concursal.

En cambio, sólo cuenta con 266.900 euros para satisfacerla, entre inventario y activos financieros. Esta diferencia entre activo y pasivo hace casi imposible el cobro, excepto para una pequeña parte de los créditos privilegiados. Es por ello que la junta de la CCC tiene miedo de que algún acreedor vaya a por sus patrimonios personales para cobrar la deuda… o al menos una parte.

Como explicó Economía Digital, los centros de formación son el colectivo más afectado por la quiebra de la patronal presidida por Maria Rosa Eritja y dirigida a su antojo hasta mayo por Miquel Àngel Fraile. La Confederació debe más de 100.000 euros a varios centros de formación, la mayoría de los cuales son autónomos. La deuda con más de 70 escuelas asciende a más de 1,6 millones.

La exposición de la banca

No obstante, el primer acreedor individual de la CCC es un banco: el Santander, al que debe 803.251 euros por varios créditos. Estos créditos tienen privilegio especial, es decir que cuentan con algún tipo de garantía. Entre la banca, también debe 543.179 euros a Caixabank, 127.436 euros al Sabadell y 4.660 euros al BBVA. Además, debe 202.520 euros al público Institut Català de Finances (ICF), el ICO catalán.

Otro colectivo muy afectado son los 20 trabajadores que tenía la Confederació. Les deben al menos seis nóminas y el finiquito. En total, 436.247 euros. Algunos de ellos, los primeros en ser despedidos (todavía por Fraile), denunciaron a la patronal, y ya han ganado el juicio. Es decir, que esperan el dinero… pero del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), no de la CCC.

Además de los salarios, también debe las cotizaciones a la Seguridad Social: 109.096 euros. La deuda con Hacienda asciende a 56.100 euros. Estos créditos, junto con los salarios y la mitad de los del ICF, se consideran privilegiados. Es decir, que tienen preferencia de cobro. Pero viendo la caja de la CCC, ni así se presume un posible pago.

Impago del alquiler

La CCC también debe dinero a las patronales a las que estaba asociada. Cerró debiendo 99.129 euros a Foment del Treball por alquileres no pagados, además de 342,56 euros a Foment Formació. Los comerciantes tenían su sede en el edificio de la gran patronal en la plaza Antoni Maura de Barcelona. A la Confederación Española de Comercio le debe 12.355 euros.

La lista de acreedores de la Confederació es larga: tiene 137 afectados. Debe dinero hasta a su propia presidenta, Maria Rosa Eritja (960,88 euros), a los párquines de Barcelona (366,50 euros), al Ayuntamiento de Sant Cugat (89,90 euros) y al diario Ara.cat (14 euros), entre otros.

Arte para pagar parte de la deuda

La CCC cuenta con sólo 266.900 euros para satisfacer todas estas deudas. La organización prácticamente no tenía activos. No tenía sede en propiedad –la alquilaba a Foment– y el inventario de lo que había en ella asciende a 20.000 euros, según el administrador concursal.

De estos 20.000 euros, sólo 8.000 corresponden a material de oficina: mesas, impresoras, el aparato de aire acondicionado y hasta un lavavajillas, entre muchos otros enseres. Los 12.000 euros restantes son arte: dos cuadros de Guinovart, dos de Pujol Boira y uno de Bagué.

Al margen del inventario, la CCC tiene unos activos financieros de 246.900 euros, de tres depósitos a plazo fijo en el Santander. No obstante, los tres están pignorados: uno de 67.000 euros a favor de un crédito del propio Santander, y los otros dos como contraaval a favor de la Confederación Española de Comercio. La cuenta corriente está a cero.
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