De Inditex a San José: los consejos de las cotizadas gallegas se llenan de parientes

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Los dueños de las grandes compañías de Galicia colocan a hijos, esposas y otros familiares en puestos de responsabilidad

Jacinto Rey Laredo (izqu.) y Amancio Ortega junto a su hija Marta

en A Coruña, 14 de febrero de 2015 (20:01 CET)

Será porque las empresas gallegas tienen un marcado componente familiar, o porque más vale recurrir a los ejecutivos conocidos, pero lo cierto es que las grandes compañías de la comunidad tienen sus cúpulas repletas de parientes. También las grandes firmas que cotizan en bolsa.

El ejemplo más claro es Inditex. Amancio Ortega, fundador de la todopoderosa textil tiene a su mujer, Flora Pérez Marcote, en el consejo de administración como representante de Gartler.

Inditex y los Pérez Marcote

La hija de ambos, Marta, es vicepresidenta desde hace media década de las sociedades que concentran las acciones de Ortega en Inditex: Gartler y Partler.

En el imperio de Arteixo hay sitio hasta para cuñados. Óscar Pérez Marcote, hermano de Flora, es director de Zara, puesto al que llegó en 2011, procedente de la cúpula de Bershka. Cuando arrivó en la enseña de moda joven sustituyó en el puesto a Carlos Mato, casado con otra de sus hermanas.

Otro hermano más de la saga Pérez Marcote, Jorge, dirige Massimo Dutti desde Tordera (Barcelona).

Más allá de la familia Ortega, Carlos Espinosa de los Monteros, consejero y ex vicepresidente de Inditex, tiene a su hijo Beltrán desempeñando labores de director financiero en Stradivarius.

Los hijos de Jacinto Rey y Fernando Martín

Pero en las cúpulas de las cotizadas gallegas hay más parentescos. Jacinto Rey, el presidente de la constructora San José reservó puestos importantes para sus hijos en la compañía, si bien ahora tendrán que compartir poder con la banca acreedora.

En 2009 nombró vicepresidente a uno de sus vástagos, Jacinto Rey Laredo. El pasado año, Javier Rey Laredo, otro de sus hijos, fue nombrado presidente de San José Desarrollos Inmobiliarios.

Fernando Martín también colocó a sus hijos en el consejo de administración de Martinsa, que mantiene su cotización suspendida desde hace más de un lustro. Hoy en día está prácticamente abocada a la disolución después de haber perdido el juicio millonario que mantenía con el empresario gallego Manuel Jove y que se antojaba crucial para conseguir el apoyo de la banca acreedora a la hora de volver a refinanciar sus ingentes pérdidas.

Fernando y Javier Martín del Agua eran vocales del máximo órgano de gestión de la firma, aunque ambos cesaron en sus puestos hace un año. La compañía argumentó que la salida de los ejecutivos se debía a otros compromisos laborales, así como cambios de residencia al extranjero.

No obstante, diversas fuentes apuntaban a la posibilidad de que el empresario madrileño quisiese salvaguardarlos ante la hipotética quiebra de la compañía.

Sagas históricas: los Domínguez y los Fernández de Sousa

Entramado familiar complejo es también el de la familia Domínguez. En la compañía ourensana Adolfo Domínguez, las hijas del modisto, Tiziana, Adriana y Valeria, han ocupado diversos puestos de responsabilidad como la dirección creativa, el área de perfumes o la dirección de e-commerce de la marca, respectivamente.

El cuñado del diseñador, Carlos González Álvarez, es también empleado del grupo, en el que lleva a cabo labores de desarrollo de franquicias.

La farmacéutica Zeltia, otra de las grandes cotizadas gallegas, que en estos momentos vive un momento dulce ante la entrada inminente de su anticancerígeno Yondelis en el mercado norteamericano, está presidida por José María Fernández de Sousa, hermano del ex presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa.

En el consejo de administración de Zeltia destacan Pedro y Santiago Fernández Puentes, hermanos y pertenecientes a la familia fundadora de la farmacéutica junto a los Fernández de Sousa. Ambos suman más de un 5,8% de la compañía.

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