El primer accionista de DIA, Mikhail Fridman, en una imagen de archivo. EPA PHOTO/EPA/Yuri Kochetkov

Fridman cambia de estrategia: tiende la mano a la dirección de DIA

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El magnate ruso de Letterone rebaja la confrontación tras las acusaciones de la cúpula que lo acusan de poner en riesgo la empresa

David Placer

Economía Digital

El primer accionista de DIA, Mikhail Fridman, en una imagen de archivo. EPA PHOTO/EPA/Yuri Kochetkov

08 de febrero de 2019 (04:55 CET)

El magnate ruso Mikhail Fridman cambia de estrategia en DIA. Lo hace después de las valoraciones del consejo de administración de la compañía, que acusaban al fondo Letterone de poner en riesgo la viabilidad de la empresa con la oferta pública de acciones (opa).

El fondo que controla el 29% de las acciones tiende la mano a la cúpula de la empresa con la que ha mantenido una confrontación feroz hasta estos días. Y el cambio llega cuando otro grupo de accionistas, liderado por uno de los herederos de Carrefour, está armando una estrategia para unir acciones y hacer frente a Letterone. 

En conversaciones con Economía Digital, fuentes cercanas a Fridman intentan transmitir la imagen de armisticio justo en el momento en el que DIA presenta sus resultados anuales de 2018 y su plan de reestructuración.

Las posiciones entre la cúpula de DIA, con algunos consejeros heredados de la era de Ricardo Currás —el consejero delegado que llevó a la empresa al borde de la quiebra— y el fondo ruso ha llegado a tal punto que ambas partes han diseñado un plan estratégico para salvar a DIA, por separado. Y ninguna de las partes ha comunicado a la otra sus intenciones. Al menos no formalmente. 

En las últimas horas crecen los rumores de que ambas partes se han reunido para intentar acercamientos. Pero la reunión no ha sido confirmada por ninguna de las partes en guerra por el control y el futuro de la tercera cadena de supermercados de España (por detrás de Mercadona y Carrefour).

El cash flow deteriorado

DIA presenta este viernes sus resultados anuales correspondientes al ejercicio en que el proyecto de Ricardo Currás saltó por los aires y la compañía fue expulsada del IBEX, un hecho al que se le sumaría la detección de graves irregularidades contables de la antigua cúpula, que inflaba los resultados para maquillar las cuentas y cobrar sus bonos por objetivos. 

DIA, que ha presentado malos resultados los últimos trimestres y que ha buscado culpables incluso por motivos atmosféricos, podría presentar pérdidas por primera vez desde su salida a bolsa. Además del resultado puntual, el fondo Letterone ya ha remarcado uno de los peores aspectos de la empresa: su cash flow.

El magnate Fridman y sus hombres fuertes consideran excesivamente bajo el cash flow de la empresa. Y éste será uno de los aspectos en los que Letterone volverá a incidir tras la presentación de resultados y bajo la amenaza de que otra opa trunque sus deseos de hacerse con el control definitivo de DIA.

Los planes de Fridman pasan por sanear DIA, antes de su transformación, con una ampliación de capital y la renegociación de la deuda con los bancos. Fuentes cercanas al millonario ruso explicaron que descarta pedir una quita de la deuda, aunque sí negociaría los plazos, como una carencia.

Las entidades financieras, por su parte, advierten, ante una posible dilatación de la opa, que no aceptarán una quita y que si la compañía la pide, también deberá afectar a los bonistas.

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