Mikhail Fridman, máximo accionista de DIA

DIA: Fridman deja el acuerdo con la banca en un segundo plano

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Letterone, con el objetivo de sumar los apoyos necesarios, transmitió a los analistas que el acuerdo con la banca no está ligado al éxito de la opa

Barcelona, 24 de abril de 2019 (04:55 CET)

Mikhail Fridman intenta apagar el incendio en DIA. No hay acuerdo con la banca que posibilite una ampliación de capital y los apoyos para su opa no superaron el 4,6% frente al 35,5% que necesita para tomar el control de la compañía. Ahora, con menos de un mes de margen para que todo el plan del magnate ruso se complete, Letterone se ha marcado como objetivo atar los apoyos suficientes, algo que si no consigue abocará al abismo a la compañía.  

Fuentes conocedoras explican que el objetivo prioritario es que el accionista de DIA sepa que el éxito de la opa no está ligado al acuerdo con la banca. Dicho de otro modo, Fridman asume que puede quedarse con la compañía sin haber ampliado capital, pero habiendo garantizado el pago a los accionistas. 

Fue por eso por lo que quiso transmitir ante los analistas cuáles son sus prioridades. En su cita clave en la sede de Goldman Sachs, en Londres, volvió a insistir en que no subirá el precio de la opa (0,67 euros por acción), pese a que todavía tiene dos días para comunicarlo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en caso de que cambie de planes.

Esta condición es la que frena a los accionistas a vender, ya que muchos compraron a precios muy superiores, pero Fridman quiso dejar claro que no hay otra alternativa posible a la suya. Las alarmas ya están encendidas: el consejero delegado de DIA, Borja de la Cierva, envió una carta para advertir de que el riesgo de ir a liquidación es real, el precio de la acción sigue cuesta abajo (ayer cerró con una caída del 3,9%) y analistas como Barclays ven con escepticismo el éxito de Fridman.

Todo ello provoca que el éxito de la opa, que se decide en siete días, sea prioritario. El plazo finalizaba en un principio ayer, martes, pero la poca aceptación de la oferta (4,6% respecto al 35,5% mínimo necesario) llevó a Letterone a pedir la semana pasada una prórroga que forzó un nuevo calendario, dejando el 30 de abril como último día para que finalice el periodo de aceptación.

Además, la ley marca que este intervalo en una opa voluntaria puede extenderse 70 días desde el ok del regulador. Es por eso que Fridman todavía puede agotar más tiempo y pedir una segunda prórroga, puesto que el visto bueno de la CNMV llegó antes de lo previsto, el 28 de marzo.   

El acuerdo con la banca puede esperar (pero poco)

El segundo punto fundamental para salvar a DIA, siempre y cuando antes del 30 de abril se consigan los apoyos necesarios, es la inyección de 500 millones de euros en la compañía. La operación se ejecutaría desde Letterone Treasury, uno de los brazos inversores del magnate ruso, a través de un préstamo participativo.

Para que se materialice es necesario un acuerdo con los bancos acreedores, con quienes negocia desde hace semanas. Primero Fridman se sentía fuerte y más tarde aceleró para sellar el acuerdo antes de Semana Santa. El acuerdo, con el punto central de la negociación sellado (el aplazamiento de la deuda hasta 2023), presagiaba un acuerdo inminente, pero la revelación del consejo de administración del "fuerte deterioro del negocio" durante el primer trimestre de este año cambió una de las condiciones.

Este "deterioro", traducido en una caída global de ventas desde enero hasta marzo, llevó a los hombres de Fridman a incrementar sus exigencias. Ya no necesitaban 170 millones de líneas para pagar a proveedores (líneas de confirming y factoring), sino 380 millones, tal y como explicaron en el comunicado en el que además daban el porqué de un tiempo extra en la opa. 

Este es el nuevo punto que bloquea la situación, pese a que fuentes conocedoras explican que los contactos entre ambas partes han pasado a ser frecuentes durante las semanas. Ante los analistas se explicó que el acuerdo con los bancos puede ser posterior a la opa (30 de abril), pero lo cierto es que la situación apremia y tampoco se descarta que llegue antes.

Y es que cuando finalice el periodo de aceptación quedarán menos de tres semanas para que la compañía pueda haber acometido su ampliación de capital. El motivo es que el 20 de mayo se cumplen dos meses desde que la junta de accionistas (20 de marzo) eligiera el plan de Fridman como opción para reflotar DIA, lo que obliga a ponerlo en marcha si no quiere verse abocada a un concurso de acreedores. 

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