El fondo opaco de ATLL aflora por fin

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Pioneer Point Partners, que ya era accionista, junto a los Entrecanales, los Godia-Torreblanca y los Rodés, de la concesionaria como socio del banco brasileño BTG Pactual, se sentará en el consejo

  Desaladora de Aigües Ter-Llobregat en Tordera (Barcelona)

Barcelona, 31 de diciembre de 2016 (12:42 CET)

Tras un año de litigio, Pioneer Point Partners ha salido a la luz. El fondo británico, que, como explicó Economía Digital, ya estaba en ATLL como socio del banco brasileño BTG Pactual, ha declarado ahora un 1,95% de la polémica concesionaria del agua en Barcelona y su área metropolitana.

La Generalitat, sorprendente testigo mudo en todo este proceso, se ha dado finalmente por enterada y asume la presencia en la polémica concesión públca de un fondo que poco o nada tiene que ver con las condiciones iniciales y que ha permanecido oculto hasta ahora. 

Según publica Expansión, Pioneer ha pactado con BTG la compra del 1,95% de ATLL, y tendrá un sillón en el consejo de administración. La operación tendrá efectos al 29 de diciembre, pocos meses antes de que el Tribunal Supremo decida sobre la concesión. ATLL tiene altas posibilidades de perderla, según los precedentes judiciales.

No obstante, no se trata de la compra de la participación a BTG ni de la entrada del fondo en ATLL. Como explicó este medio, Pioneer ya se publicitaba como accionista de la concesionaria, y cuando, a finales de enero de 2016, Economía Digital habló con sus representantes, explicaron que ya eran socios a través de BTG.  



Una sociedad 'ad hoc'  

El banco brasileño era, junto a Acciona, el accionista de referencia de ATLL. Pero tenía las acciones a través de una sociedad con matrices en las islas Caimán y en las Bermudas, consideradas paraísos fiscales. Esta sociedad, Aigües de Catalunya Limited, se fundó en 2012, cinco días antes de que finalizara el plazo para presentar ofertas en el proceso de privatización del agua catalana.    

BTG controlaba la mayoría de esta sociedad, pero tenía un socio, con una participación de alrededor el 5%: Pioneer Point Partners. Por lo tanto, este fondo londinense ha sido accionista de la concesionaria desde el primer día, aunque se había mantenido escondido.    

Pioneer salió a la luz cuando BTG, a raíz de los problemas de corrupción que forzaron la dimisión de su presidente, puso a la venta el 39% de ATLL. El propio fondo sonó como posible comprador de este paquete, pero fue Acciona quien terminó comprándolo. Aunque no todo.  

Acciona no pudo hacerse con el 39% que se atribuía a BTG porque, en realidad, no era de BTG sino de Aigües de Catalunya Limited. Y a pesar de que el banco brasileño controlaba prácticamente la totalidad de esa sociedad, quedaba un 5% en manos de Pioneer, que se negó a vender.  

Con la concesión en el aire    

Casi once meses después de la salida de BTG, Pioneer y Acciona han resuelto el conflicto con un intercambio de acciones que han dejado al fondo con un 1,95% de ATLL y un puesto en el consejo. Lo más llamativo es que se produce en la recta final de la resolución de la larga judicialización del caso.

Tras una polémica adjudicación, el consorcio liderado por Acciona se llevó hace cuatro años la concesión, por delante de otro consorcio liderado por Agbar. Esta compañía recurrió y tanto el órgano de la Generalitat encargado del control de los concursos públicos como la justicia, evidenciaron las irregularidades del proceso.  

El TSJC dictaminó que la Generalitat debía revocar la concesión y devolver ATLL a manos públicas, y ahora le toca al Supremo ratificar o enmendar esta sentencia. Al margen de este proceso, el propio Govern de Puigdemont ha criticado a la concesionaria tras detectar irregularidades.
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