Centenares de trabajadores de Nissan quemaron neumáticos en el marco de sus protestas tras el anuncio del cierre de la fábrica de Barcelona realizado por la multinacional. Foto: Efe/ Andreu

El Gobierno dice ahora que el proyecto de Nissan estaba obsoleto

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La ministra de Industria anuncia que el Ejecutivo está abierto a otro socio industrial como alternativa a Nissan por el cierre

Lorena Martín

Centenares de trabajadores de Nissan quemaron neumáticos en el marco de sus protestas tras el anuncio del cierre de la fábrica de Barcelona realizado por la multinacional. Foto: Efe/ Andreu

Barcelona, 30 de mayo de 2020 (18:20 CET)

La ministra de Industria, Reyes Maroto, ha reconocido que el proyecto industrial de Nissan “estaba obsoleto y había que modernizarlo”. Algo que el Gobierno no había reconocido hasta ahora.

El pasado jueves, la compañía anunció que abandonaba la ciudad barcelonesa cerrando sus plantas de Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca. La compañía japonesa ya descartó volver atrás asegurando que no hay "ninguna solución viable de futuro" para mantenerlas abiertas.

Ahora, 3.000 empleados directos y 20.000 indirectos deberán reiniciarse en el mercado laboral tras quedarse en la calle. El Gobierno trabaja como consecuencia en proyectos alternativos con tal de incentivar la industria del automóvil y tratar de crear otra vez empleo. Entre ellos, baraja un plan de micromovilidad —con o sin el fabricante japonés—, como ha indicado Maroto en una entrevista con Efe.

"El diálogo con Nissan sigue abierto. Nosotros les presentamos un plan de incentivos para poder garantizar la viabilidad de la planta que sigue encima de la mesa", ha añadido la ministra. “Si la empresa japonesa rechaza el proyecto, buscaremos otro socio industrial para sacarlo adelante", ha matizado después.

El Gobierno ha propuesto los últimos días a la marca nipona crear un grupo de trabajo para analizar la situación. El Ejecutivo cree que "si finalmente no cambiaran de opinión" se abordarán "escenarios alternativos" para las instalaciones "en un ecosistema de movilidad con muchas fortalezas". 

Maroto insiste en la poca viabilidad del cierre de las plantas de Nissan en Barcelona, que costarán más de 1.000 millones. Según la ministra, con 400 millones se podría sacar adelante un plan industrial con un nuevo vehículo moderno que mantendría las capacidades productivas.

La semana que viene se realizará una reunión entre el Gobierno, la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y el Consorcio de la Zona Franca para estudiar la situación.

Un proyecto "importante" de coche compartido

Las autoridades se decantan por un proyecto "muy importante" de micromovilidad. Concretamente por el carsharing o coche compartido. "Barcelona y el área metropolitana pueden ser un buen campo de pruebas para que se pueda desarrollar un ambicioso proyecto de micromovilidad con la Zona Franca como parte", ha concretado la ministra. También ha recordado que dentro de los socios del clúster catalán de la automoción están compañías como Seat y Ficosa.

"Yo creo que hay buenos socios y se trata de buscar proyectos que podamos financiar de forma conjunta administraciones públicas y sector privado", ha añadido Maroto, quien aboga por dar las señales oportunas para que la inversión venga a España y no se marche a otros países. “Lo importante es conseguir salvar el mayor número de empleos", ha concluido.

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