El presidente de Endesa, Borja Prado, junto al consejero delegado, José D. Bogas. La compañía se ha centrado en dar dividendo a Enel. EFE/Fernando Villar

Enel endeuda Endesa para embolsarse 519 millones

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Endesa gana más pero dispara su deuda el 21% en sólo tres meses. La causa es el ‘superdividendo’ del 100% a su matriz italiana, Enel

Xavier Alegret

Economía Digital

El presidente de Endesa, Borja Prado, junto al consejero delegado, José D. Bogas. La compañía se ha centrado en dar dividendo a Enel. EFE/Fernando Villar

Barcelona, 08 de mayo de 2018 (11:09 CET)

Endesa es una máquina de hacer dinero para Enel, aunque sea a costa de endeudarse. La multinacional italiana despiezó la compañía española para quedarse con sus activos en Latinoamérica y buena parte de su negocio de renovables. Ahora que la tiene focalizada en España, la ha puesto a ganar dinero para ella: en enero cobró cerca de 519 millones de un superdividendo que está engordando el pasivo de Endesa.

La compañía española presentó este martes los resultados del primer trimestre, en el que ganó 372 millones de euros, el 47% más, pese a ingresar el 1% menos, 5.169 millones. La causa fue la reducción del 5,8% en el capítulo de aprovisionamientos y servicios, principalmente por el abaratamiento del coste de la electricidad que compra a los productores.

En este contexto de incremento de las ganancias, llama la atención que la deuda financiera neta se disparó el 21%, hasta los 6.047 millones de euros. Todavía es más sorprendente teniendo en cuenta que las inversiones, pese a que subieron el 18,7%, fueron de 197 millones, por lo que no justifican que la deuda escalara más de 1.000 millones –a cierre de 2017, era de 4.985 millones–.

Enel, “quien parte y reparte se queda la mejor parte”: decide y se embolsa el ‘superdividendo’ de Endesa

Lo que explica la subida de la deuda financiera neta de Endesa es el dividendo pagado en enero, según reconoció la compañía presidida por Borja Prado en el informe sobre los resultados del primer trimestre. El 2 de enero, pagó un dividendo bruto de 0,7 euros por acción a cuenta del ejercicio de 2017, lo que supuso un desembolso de 741 millones de euros que impactó directamente en la deuda.

La compañía española se ha situado a la cabeza de Europa entre las empresas del sector que mejor pagan, lo que tiene una explicación muy sencilla: el 70% de las acciones pertenecen a su matriz, por lo que Enel hace bueno aquello de “quien parte y reparte se queda la mejor parte”. La compañía italiana decide el dividendo y se lleva el 70%: en enero, 518,7 millones de euros.

Y solo es el principio. Para principios de julio está prevista la segunda parte del dividendo de 2017, por casi la misma cantidad, por lo que Enel se embolsará más de 1.000 millones tras decidir un superdividendo atípico, ya que la compañía reparte el 100% de los beneficios y no reserva para inversiones. Y así hasta 2020.

Endesa: un plan estratégico para repartir dividendos

En noviembre de 2017, Endesa presentó su plan estratégico hasta 2020, que fue recibido con escepticismo por muchos analistas, que pese a lo que podía esperarse, quitaron la recomendación de comprar pese a anunciar un gran dividendo. La causa era precisamente la previsión de que la filial de Enel no pararía de endeudarse para premiar a su matriz.

También tuvieron en cuenta que el mercado energético en España, donde está centrada Endesa, tiene unos márgenes ya muy estrechos. Y así se vio de nuevo en el primer trimestre en todo el sector, y concretamente en la eléctrica presidida por Borja Prado, que facturó el 1% menos pese a reducir las compras de electricidad por la caída de precios.

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