Entrecanales pasa de la ruina de vender casas a jugárselo todo al alquiler

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ADAPTACIÓN AL NUEVO CICLO INMOBILIARIO

El presidente de Acciona, José Manuel Entrecanales

desde Madrid, 22 de julio de 2015 (14:30 CET)

El negocio inmobiliario no es para el Grupo Acciona, presidido por José Manuel Entrecanales, una de sus grandes prioridades. Pero, tras el cierre del pasado ejercicio, todos los pasos dados en relación a la filial Acciona Inmobiliaria van en una misma dirección. La de cambiar de estrategia para dejar de provisionar cada año por las minusvalías latentes de sus activos.

Cansados de esperar a que el ciclo cambie de manera radical, el volantazo dado pasa por dejar de vender los 450 pisos que ahora forman su stock –que se reduce con cuentagotas,, con 50 unidades entregadas en 2014– para derivarlos hacia el mercado de alquiler.

Pérdidas de 85 millones y patrimonio negativo de 244

Desde principios de año, tras ver cómo tanto la filial como sus sociedades dependientes cerraban el ejercicio 2014 con unas pérdidas consolidadas de casi 85 millones de euros y un patrimonio neto negativo de 244 millones, la operativa para este cambio estratégico se puso en marcha.

Lo que ha venido a certificar el hecho relevante que esta semana ha remitido Acciona a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), sobre el mandato dado a Morgan Stanley para que analice la posible salida a bolsa de una parte de su negocio o la colocación privada de una participación minoritaria, es que los movimientos dados por Acciona Real Estate, la filial constituida el pasado mes de mayo, han empezado a dar sus frutos.

Acciona Real Estate, el nuevo vehículo

La nueva empresa, destinada a canalizar lo que finalmente Acciona decida hacer con su ladrillo, ha sido ideada por Walter de Luna. El ex director general de Sareb que se puso al frente de la filial inmobiliaria de Acciona en septiembre de 2014, nueve meses después de salir del banco malo por la falta de empatía con la entonces presidenta Belén Romana.

De Luna cuenta con el apoyo del abogado César Bascones, un 'hombre de la casa' conocedor de todos los recovecos inmobiliarios del grupo controlado por la familia Entrecanales, y de varios antiguos colaboradores tanto en ING Real Estate como en Sareb.

Entrecanales lo dejó caer en la junta

Sobre los cambios que se avecinan, el propio presidente, José Manuel Entrecanales, en su discurso hace un mes ante la junta de accionistas, ya dejaba caer lo que iba a suceder. "El mercado para estar entrando en un nuevo ciclo alcista, lo que unido a una nueva dirección operativa y a un sólido proyecto en el segmento de patrimonio en alquiler, hace que suscite el interés de inversores internacionales". Los que ahora negociarán con Morgan Stanley la fórmula más adecuada para sacar el mayor rendimiento posible a los activos en alquiler.

Además de esos 450 pisos terminados, hasta ahora en venta, y que pasarían a ser derivados hacia el mercado del alquiler –ya lo han hecho algunas unidades en lo que va de año–, el principal activo que Acciona Inmobiliaria aportaría a la operación que se está gestando serían los 850 pisos en alquiler de la Compañía Urbanizadora del Coto, valorados en 438 millones de euros. Un activo que figura en su balance como 'mantenido a la venta'.

Golosa cartera comprada a la familia Cavero

Casi arrendados en su totalidad, estos pisos se localizan en el Parque del Conde de Orgaz, una zona media-alta de Madrid. Acciona Inmobiliaria se hizo con el control total de esta empresa en 2014 tras adquirir el 47,5% a la familia Cavero, encabezada por Íñigo Cavero, que fuera ministro de varias carteras en tiempos de UCD y presidente del Consejo de Estado.

Además de estos 1.300 pisos de alquiler, Acciona Inmobiliaria cuenta con más de 70.000 metros cuadrados de oficinas en explotación, en Madrid, Barcelona y Zaragoza, 1.200 plazas de residencias universitarias en Albacete, Murcia, Lérida, Castellón y Cádiz, tres hoteles en Marbella (Málaga), Sotogrande (Cádiz) y Barcelona, un centro comercial en Tenerife y 558 plazas de garaje. Activos que, junto a terrenos y suelos, alcanzan un valor cercano a 1.500 millones de euros.

Lastre a todos los niveles

Para Acciona, su filial inmobiliaria le supone un lastre a todos los niveles. Tanto por las provisiones por la depreciación de los activos, como por el deterioro de los créditos concedidos por la propia matriz.

Dos préstamos subordinados, por un total de 58 millones de euros, con vencimiento en septiembre de 2016 y diciembre de 2018, y sobre el todo el préstamo participativo de 470 millones, con el que la filial elude la situación de insolvencia en la que lleva incurriendo varios años. Este préstamo venció el pasado mes de febrero, pero se refinanció con el sindicado de 1.800 millones de euros suscrito a finales de marzo.

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