Federer rompe con Nike para aliarse con el Zara japonés. EFE

Federer rompe con Nike para aliarse con el Zara japonés

stop

Roger Federer pone fin a una relación comercial de más de dos décadas con Nike para firmar un contrato millonario con Uniqlo

Barcelona, 02 de julio de 2018 (19:51 CET)

Después de estar toda su carrera vistiendo ropa Nike, Roger Federer ha puesto punto y final a su relación con la marca americana. El suizo ha debutado este lunes en Wimbledon con camiseta y pantalón Uniqlo, el Zara japonés que se ha hecho con la imagen del tenista por 30 millones de dólares anuales.

El contrato es por diez temporadas, es decir, el gigante nipón pagará 300 millones en total (258 millones de euros). Nike, por su parte, estaba pagando cuatro veces menos: 7,5 millones por campaña.

"Esto viene de muy atrás", aseguró después Federer, que se declaró "entusiasmado" con su nueva vestimenta, de la que ya se habían filtrado rumores, aunque ni él ni la compañía quisieron confirmar el precio final de la operación.

De momento, el tenista sigue utilizando la marca Nike en sus zapatillas. Lo hace aunque no tiene ningún contrato particular con la multinacional, pese a que existe interés.

El tenista pasa a ser uno de los mejor pagados del mundo. Por delante, gigantes como LeBron James, que tiene un contrato vitalicio por unos 1.000 millones; de igual a igual, Cristiano Ronaldo, que percibe precisamente por parte de Nike 30 anuales, y por detrás del tenista queda Tiger Woods, que percibe alrededor de 20.

Federer imita a los grandes clubes de fútbol

El movimiento de Federer es más habitual encontrarlo en los grandes clubs de fútbol. Tal es el caso de equipos como el Arsenal y el Manchester United, que recientemente dejaron de vestir la marca Nike para hacerlo con Adidas y Puma, respectivamente. 

También hay ejemplos del lado opuesto. La Juventus y el Chelsea pasaron en los últimos años de vestir la alemana Adidas a hacerlo con Nike

Hemeroteca

Zara
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad