Los fundadores de Verse, una start up nacida en Cataluña. ED

Guerra en el Paypal español: acusaciones de estafa entre los creadores

stop

Los fundadores de Verse están enzarzados en los tribunales con un cuarto miembro que nunca llegó a incorporarse al proyecto

Barcelona, 09 de enero de 2019 (04:55 CET)

Pasaron en un par de años de ser tres de las caras más reconocidas del emprendimiento español a estar en duda. Borja Rossell, Álex Lopera y Dario Nieuwenhuis, fundadores de la startup Verse, conocida popularmente como el Paypal español y por ganarse la confianza de los fondos norteamericanos, fueron expulsados de la compañía hace poco más de un año. Pero hay mucho más detrás: su llegada a la compañía ya arrastraba polémica.

Según ha podido saber Economía Digital, los tres emprendedores recibieron una querella por parte de uno de sus antiguos socios, Albert Caus, quien les acusó de administración desleal, estafa, apropiación indebida, falsificación de documentos privados y delito societario cuando el proyecto originario, BTC Point, se transformó en Verse.

El joven, amigo de Rossell —en 2013 ya montaron una empresa llamada Minerfactory, que vendía productos electrónicos para minar bitcoin— vio cómo su demanda era desestimada en primera instancia el 20 de marzo de 2018, a petición del Ministerio Fiscal, pero consiguió reabrir el caso poco después, en mayo, tras la revisión de la Audiencia Provincial de Barcelona.

btc

De izquierda a derecha: Borja Rossell, Alex Lopera, Dario Nieuwenhuis y Albert Caus. EFE Empresa

La aventura de los cuatro jóvenes se remonta a 2014, cuando arrancaron con BTC Point. Su objetivo era popularizar los cajeros automáticos capaces de canjear bitcoins  —en esos momentos la criptomoneda empezaba a estar cada vez más de moda—  en euros de forma rápida e implantarlos en diferentes países, España entre ellos, gracias a un acuerdo con la red de cajeros Halcash.

Caus, entonces jefe de producto de la compañía, ostentaba el 26,45% de las acciones, al igual que en Decentralized, una filial, donde la participación era del 25%. BTC Point fue seleccionada por Boost VC, la aceleradora estadounidense especializada en bitcoin y cuyo fundador es Adam Draper, hijo de Tim Draper, uno de los primeros inversores en Tesla y Skype. Los cuatro jóvenes interrumpieron sus estudios y se mudaron temporalmente a Estados Unidos. Pero, tras ver que su modelo no era escalable, empezaron a pensar cómo reconfigurar el proyecto.

Para la mutación fue clave la figura de un quinto hombre: Bernardo Hernández. Los jóvenes contactaron con el empresario, conocido por ser cofundador de Idealista, ex miembro de Google, de Yahoo y uno de los mayores inversores en empresas emergentes en España, como Tuenti, para convencerle del potencial de su idea.

Bernardo Hernández. EFE

Bernardo Hernández. EFE

Tras dos primeras tomas de contacto, el nuevo proyecto terminó de esbozarse en una tercera reunión en la casa de Hernández, que en aquel momento estaba establecido en Estados Unidos. El salmantino era consejero delegado de Flickr, la red social que permite almacenar, ordenar, buscar, vender y compartir fotografías o videos en línea, a través de internet.

Las acusaciones: expulsión, gastos ajenos y documentos falsos

Fue entonces cuando llegaron los cambios. Rossell, Lopera y Nieuwenhuis presentaban ante los medios Verse, una aplicación que enviaba dinero entre particulares de manera instantánea, con apenas tres clics y con el objetivo de plantar cara a la banca tradicional, que ya presentaba batalla con Bizum y Twip (ING). Pero Caus ya no aparecía en las fotografías. Se había quedado fuera, ni siquiera le mencionaban.

"En agosto de 2015, BTC Point Inc (hoy Verse) adquiere la totalidad del capital social de Descentralized y la primera pasa a denominarse Verse Technologies Inc, de la que los querellados expulsan al querellante", reza la resolución que este medio ha podido consultar. En el documento, Caus defiende que fue apartado sin la posibilidad de cobrar “el cuantioso valor real de sus acciones”, por lo que los querellados (Rossell y Lopera, concretamente) se habrían “apropiado" de su "talento, esfuerzo y trabajo de años".

Fuentes implicadas cuentan que la demanda se habría desestimado por segunda vez 

La situación llegó hasta el punto que, siguiendo siempre el auto, Caus acusa a Rossell de haber incurrido en un delito de falsedad documental, al “crear y enviar un falso justificante acreditativo de haberse efectuado una transferencia bancaria de dinero” a la cuenta de su padre. Y añade que Rossell, presuntamente, habría abonado gastos personales  — como el arrendamiento del local o de supermercados — a cargo a las cuentas de la sociedad.

Por todo ello, la Sala cree que “existen indicios de maquinación fraudulenta parar arrebatar al querellante de sus acciones y además a un precio irrisorio" (23 dólares frente a 396). Se expone en el razonamiento jurídico que los querellados podrían haber simulado el abandonado voluntario de Caus, haciendo ver como única opción posible la recompra de las acciones por su valor inicial.

El conflicto todavía está abierto. Una persona cercana al caso que prefiere no ser identificada relata que la juez instructora desestimó las acusaciones de Caus hace aproximadamente tres semanas. “La querella es un disparate”, asegura a este medio, haciendo hincapié en que esta sería la segunda vez que se desestima el recurso. "Se desestimó el pasado año por la Audiencia Nacional, en mayo el Ministerio Fiscal no denunció y ahora la juez la ha desestimado. Recurrir es tirar el dinero", añade.

Crecimiento y caída en Verse

El recorrido de Rossell, Lopera y Nieuwenhuis al frente de Verse, sin embargo, fue fugaz. Con menos de 25 años tenían sede en el extranjero, desarrollo técnico en Barcelona, personal a su cargo, confiaban en cerrar su primera ronda de financiación —al margen del capital semilla con el que arrancaron— e incluso se especuló sobre un posible interés de Paypal.

Habían conseguido el visto bueno de José María Fuster, ex director general de innovación del Banco Santander y expresidente de Openbank, y de Adeyemi Ajao, cofundador de Tuenti, que desembolsaron 8,3 millones de dólares en la que fue segunda ronda de financiación.

Y hubo más. Verse cerró en mayo de 2017 su gran ronda, una de las más cuantiosas del sector en España, por la que recibió 20,5 millones de dólares (18,5 millones de euros al cambio de la fecha) desde los fondos Spark Capital, E.ventures, de Bernardo Hernández, y Greycoft Partners.

Los fundadores de Verse recibieron 20,5 millones de dólares ocho meses antes de ser apartados

Pero ocho meses después la situación dio un giro. El incumplimiento de los objetivos marcados llevó a los inversores a desplazar a Rossell, Lopera y Nieuwenhuis de la primera línea, tal y como adelantó Economía Digital, y a Hernández a ocupar el cargo de consejero delegado interino.

Más tarde, la compañía incorporó dos fichajes para reflotar la situación. Uno fue Uri Tintore, exingeniero de la Nasa, que entró como jefe de finanzas y operaciones, y el otro fue Pablo Viguera, hasta entonces era encargado de pilotar el neobanco Revolut en España, que anunció su llegada en julio.

Los números son difíciles de concretar. La matriz de Verse está radicada en el estado norteamericano de Delaware, como muchas de las startups con inversión internacional, y sus últimos números referidos al negocio en España son de 2017, cuando todavía no generaba ingresos. Ese año aumentó sus números rojos, hasta registrar los 2,2 millones de pérdidas, de acuerdo a la información depositada en el Registro Mercantil. 

Por parte de los de los jóvenes expulsados, Rossell y Nieuwenhuis han emprendido un nuevo camino en Akiles Technologies, fundada precisamente por el que fue hasta noviembre de 2017 jefe de operaciones financieras de Verse, Nicolas Salame. Nieuwenhuis, que ocupa allí el cargo de director de tecnología —el mismo que tenía en Verse—, además, ha puesto en marcha una compañía también de pagos online.

Economía Digital se puso en contacto con Akiles Technologies el pasado 7 de enero, pero tras un primer contacto no obtuvo más respuestas de la compañía. 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad