Primaprix dispara sus ventas hasta los 350 millones y se acerca a las 300 tiendas en España
La cadena de supermercados outlet acelera su expansión apoyada en descuentos de primeras marcas y un modelo de negocio altamente rentable
Una tienda de Primaprix. Foto: Primaprix
El modelo de supermercado outlet de primeras marcas ha dejado de ser una rareza para convertirse en una alternativa consolidada dentro del consumo cotidiano. En un contexto marcado por la inflación persistente, la contención del gasto familiar y la búsqueda constante de ahorro, cadenas como Primaprix han sabido capitalizar un cambio profundo en los hábitos de compra. Lo que comenzó como una fórmula nicho basada en oportunidades puntuales se ha transformado en un negocio con escala, recorrido y cifras que ya compiten con operadores tradicionales.
Primaprix se ha convertido en uno de los principales exponentes de esta transformación del sector, apoyándose en una estrategia clara: vender productos de grandes marcas a precios sensiblemente inferiores a los habituales. La combinación de precios bajos, ubicaciones urbanas y una rotación constante del surtido ha generado un efecto llamada entre consumidores de perfiles muy diversos, desde jóvenes hasta familias y jubilados.
Ese empuje se ha traducido en resultados económicos de primer nivel. La compañía ha cerrado el último ejercicio con una facturación cercana a los 350 millones de euros, un salto que confirma su posición como uno de los actores con mayor crecimiento dentro de la distribución alimentaria en España. A la par, su red de tiendas no ha dejado de expandirse, con un ritmo que la sitúa ya muy cerca de las 300 aperturas operativas.
Ventas en máximos y una expansión sin freno
El crecimiento de Primaprix no es coyuntural, sino el resultado de una estrategia sostenida durante varios años. Desde su nacimiento hace una década, la cadena ha mantenido una evolución ascendente, aunque ha sido especialmente en el último lustro cuando ha dado un salto de escala. Entre 2020 y 2024, la compañía ha logrado multiplicar por cuatro su volumen de ingresos, una progresión poco habitual incluso dentro del dinámico sector de la distribución.
Este avance se apoya, en gran medida, en una política agresiva de aperturas. La empresa ha sumado una media de más de treinta nuevas tiendas netas al año, reforzando su presencia en ciudades medias y grandes núcleos urbanos. De contar con poco más de un centenar de establecimientos a comienzos de la década, ha pasado a rozar los 250 al cierre del último ejercicio y a superar ampliamente las 280 tiendas en 2025, lo que la coloca a las puertas del umbral simbólico de las 300.
La expansión no solo responde a una mayor capilaridad territorial, sino también a un cambio en la percepción del consumidor. Comprar en un supermercado outlet ya no se asocia a un consumo de segunda categoría, sino a una decisión racional de ahorro, especialmente en productos de marca reconocida. Este factor ha permitido a Primaprix sostener su crecimiento incluso en un entorno de competencia feroz.
Un modelo de aprovisionamiento basado en la oportunidad
La clave del éxito de Primaprix reside en un modelo de negocio claramente diferenciado del supermercado convencional. La cadena no trabaja con marcas propias ni con surtidos cerrados, sino que basa su oferta en la compra inteligente de excedentes y oportunidades del mercado. Entre sus principales fuentes de aprovisionamiento figuran stocks sobrantes de grandes fabricantes, restos de campañas promocionales y productos de lanzamientos que no han tenido el recorrido esperado en otros canales.
A ello se suma la adquisición de referencias en mercados internacionales donde los precios son más bajos, lo que explica que algunos productos presenten etiquetados en otros idiomas. Esta práctica, lejos de suponer un obstáculo, se ha normalizado entre los clientes habituales, que priorizan el precio frente a otros factores estéticos. También forman parte del surtido productos perfectamente aptos para el consumo que han sido descartados por otras cadenas por criterios de presentación o embalaje.
Otro pilar fundamental es la comercialización de artículos con fechas de consumo preferente más cortas, siempre dentro de los márgenes legales y de seguridad alimentaria. Esta política permite ofrecer descuentos muy significativos y contribuye, además, a la reducción del desperdicio alimentario, un argumento cada vez más valorado por los consumidores.

Precios bajos y rentabilidad sostenida
Pese a su política de descuentos, Primaprix ha demostrado que su modelo no solo es viable, sino también rentable. La compañía opera con rebajas que oscilan entre el 25% y el 40% respecto a los precios habituales del mercado, una horquilla que ha sido clave para fidelizar a una clientela sensible al precio sin sacrificar calidad.
Los resultados financieros avalan esta estrategia. El margen bruto de la empresa se sitúa en torno al 35% de los ingresos, una cifra superior a la de muchos grandes operadores del sector. Aunque el beneficio operativo ha experimentado ajustes interanuales por la ausencia de ingresos extraordinarios, la compañía mantiene una trayectoria sólida de rentabilidad, encadenando varios ejercicios consecutivos en positivo.
Este equilibrio entre precios bajos y beneficios ha permitido a Primaprix reinvertir en crecimiento, reforzar su estructura logística y ampliar plantilla. A cierre del último ejercicio, el grupo contaba con cerca de 2.000 empleados, una cifra que refleja el impacto directo de su expansión en el mercado laboral.
Un proyecto con vocación internacional, pero foco en España
Aunque Primaprix cuenta con presencia en otros países europeos como Francia y Portugal, España sigue siendo el eje central de su negocio. Es en el mercado español donde la compañía concentra la mayor parte de sus tiendas, ventas y recursos, aprovechando un entorno en el que el consumidor se muestra especialmente receptivo a formatos de descuento.
La matriz del grupo está domiciliada en Luxemburgo y su accionista principal es el inversor de origen uruguayo John Pfeffer, a través de su vehículo de inversión Pfeffer Capital. Bajo su control, la compañía ha apostado por un crecimiento orgánico, evitando grandes adquisiciones y priorizando la apertura de tiendas propias como vía principal de expansión.
Con las ventas disparadas, una red comercial en pleno despliegue y un modelo que encaja con las tendencias actuales de consumo, Primaprix se consolida como uno de los fenómenos más destacados del retail alimentario en España, dispuesto a seguir ganando terreno en un sector cada vez más competitivo.