Hacienda abre un expediente a Apple por evadir impuestos en España

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INSPECCIÓN TRIBUTARIA

Empleados de la tienda Apple de Madrid.

Madrid , 06 de agosto de 2015 (00:00 CET)

La Agencia Tributaria cierra el cerco contra Apple España para destapar su presunto fraude fiscal. La delegación de Grandes Contribuyentes ha comenzado a investigar de forma exhaustiva la actividad comercial de la multinacional estadounidense con el propósito de demostrar que la compañía mantiene operaciones comerciales en España y que sus filiales locales no son un mero soporte de márketing, tal y como asegura la compañía para pagar menos impuestos.

Los equipos de inspección de la Agencia Tributaria analizan la actividad de las dos filiales de Apple en España, Apple Marketing Iberia SAU y Apple Retail Spain SL, en 2010, 2011 y 2012, según ha podido saber este diario por fuentes cercanas a la investigación.

Desde facturas hasta tarjetas de visita

Los inspectores de Cristóbal Montoro tienen buena parte del trabajo avanzado y cuentan con información que demuestra que Apple mantiene una actividad comercial consolidada en España y que no trabaja con equipos reducidos de apoyo, como sostiene la multinacional para tributar sus ventas españolas en Irlanda, un viejo truco utilizado por multinacionales tecnológicas estadounidenses como Google, Amazon, Microsoft, Facebook y Yahoo!.

Los equipos de inspección ya cuentan con el mapa detallado de las relaciones comerciales con todas las empresas con las que trabaja Apple en España. Hacienda también analiza la facturación de los iPad, iPhone, iPod y Mac y hasta ha recogido las tarjetas de visita que utilizan los empleados de la multinacional estadounidense para cerrar sus negocios en España como prueba de su actividad empresarial en el país.

Gestión madrileña

La Agencia Tributaria está convencida de que será bastante sencillo demostrar la evasión fiscal de la multinacional, ya que considera que la versión de que Apple vende desde Irlanda es imposible de justificar. La estructura local gestiona toda la operativa comercial desde Madrid y no desde Dublín.

En el tercer ejercicio investigado por Hacienda, el 2012, Apple llegó incluso a declarar pérdidas en España. Ese año, la filial local de Apple declaró una facturación de 20 millones de euros. Pero las ventas reales fueron mucho mayores, según explicó la propia compañía en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Apple facturó más de 2.000 millones en España, pero declara el 99% de esas ventas en Irlanda, mientras que la filial española sólo declara el 1%. Irlanda ofrece a las empresas un impuesto de sociedades del 12,5% frente al 30% que tenía España en los años analizados por la inspección. Pero Apple disfruta de condiciones más ventajosas que el del resto de multinacionales en el país, una relación que comenzó a ser investigada por Bruselas desde el año pasado.

Tres millones en lugar de 150

En 2013, la compañía pagó 3,6 millones de euros en impuestos a través de sus dos sociedades, una cantidad irrisoria en comparación con los 150 millones que la tecnológica debería pagar si no utilizase la ingeniería fiscal, de acuerdo con los cálculos de expertos contables.

La inspección de Hacienda es la primera que le cae a Apple pero no es un precedente entre las tecnológicas que operan bajo la misma práctica. La Agencia Tributaria inició en 2011 una investigación contra Google por los ejercicios fiscales de 2007 y 2008. En esa oportunidad los inspectores avalaron la estructura fiscal montada por Google para reducir su carga impositiva en España, aunque obligaron a la empresa a pagar 1,9 millones más de lo que había declarado.

En plena ofensiva de Hacienda contra las tecnológicas, Google abrió este verano su campus en Madrid para demostrar que también quiere revertir en la sociedad parte del beneficio que no se traduce en impuestos locales. 

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