La aventura de Gallardo en Madrid, a punto de cerrar

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REESTRUCTURACIÓN

Alfonso Gallardo y Juan Sillero explican sus planes al presidente extremeño, José Antonio Monago

21 de mayo de 2012 (21:35 CET)

El empresario extremeño Alfonso Gallardo está a punto de dar carpetazo final a su aventura madrileña. La filial Alfonso Gallardo Corporación, empresa con la que aterrizó en Madrid hace casi cuatro años para estar más cerca de los bancos y desde la cual conducir las cuentas del grupo, está a punto de cerrar.

En estos momentos, en Alfonso Gallardo Corporación, que tiene como objeto social la compraventa de toda clase de fincas rústicas y urbanas, quedan tan solo seis personas cuando hace dos años había casi una veintena de profesionales, según fuentes próximas a la compañía.

El objetivo de Gallardo es poder cerrar cuanto antes esta aventura y centrarse en sus negocios históricos de siderurgia en Extremadura. “No quiere tener Madrid”, aseguran estas fuentes.

A finales de la semana pasada anunció una serie de despidos en Alfonso Gallardo Corporación que ha dejado a esa filial prácticamente sin negocio ya que se han quedado los contables que están trabajando para cerrar la auditoría del grupo de 2011. Cuando la firma cierre el ejercicio con el informe de auditoría aprobado, la aventura madrileña de Gallardo llegará a su fin.

Más problemas que soluciones

La creación de Alfonso Gallardo Corporación ha creado más problemas al empresario extremeño de los que creía. Mandó a Madrid al que fue su mano derecha en los últimos 25 años, Juan Sillero, que misteriosamente presentó su dimisión como consejero delegado el pasado noviembre.

Hace un año aproximadamente, Sillero se rodeó de un grupo de directivos encabezados por el ex de Unión Fenosa, Juan Luis López Cardenete, y el ex del grupo SOS, Carlos Ruiz, que junto a otros profesionales montaron un equipo para refinanciar la deuda del grupo y estar más cerca de los bancos acreedores.

A los pocos meses este equipo presentó su dimisión porque, entre otras cosas, Alfonso Gallardo y sus más cercanos desconfiaban de ellos y decidieron ser ellos mismos los que tomaran las negociaciones con los bancos.

Refinanciación a cuatro años

La semana pasada el grupo Alfonso Gallardo anunció la refinanciación de toda la deuda de su conglomerado empresarial que rondaría los 600 millones de euros para los próximos cuatro años. Un grupo de 19 entidades bancarias cerraron el acuerdo tras más de un año de negociaciones con Alfonso Gallardo.

El grupo no quiso dar a conocer las cifras reales de deuda, que según las últimas cuentas de la compañía de 2009 estaban en los 1.095 millones. A finales de 2011, Alfonso Gallardo consiguió vender la fábrica de acero alemana de Thuringen y la comercializadora Gallardo Sections a la Companhia Siderúrgica Nacional de Brasil (CSN) con lo que pudo adelgazar la deuda en 485 millones de euros.

Todos los ojos puestos en la refinería


El Grupo Gallardo tiene ahora todos sus ojos puestos en la refinería Balboa en Extremadura. Este proyecto, en el que Gallardo se ha unido junto a BBVA, Iberdrola, Caja Madrid, Caja Extremadura y Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura, tiene unas inversiones cercanas a los 3.000 millones de euros y será el proyecto industrial más grande de la historia de Extremadura. Su socio en este proyecto, BBVA, ha sido además el principal asesor financiero de la refinanciación de la deuda.

Se quedó sin Zeta

El empresario extremeño intentó en 2008 hacerse con el Grupo Zeta que en ese momento estaba en proceso de venta. Al final, las negociaciones no llegaron a buen puerto incluso después de que Alfonso Gallardo hiciera una due dilligence para presentar una oferta. Zeta no aceptó porque consideró muy baja la misma.
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