Josep Martínez Vila, consejero delegado de Saba y Salvador Alemany, presidente de la gestora de aparcamientos. La Caixa debe tomar una decisión sobre Saba. ED

La Caixa sitúa a Saba en la rampa de salida

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Criteria, el holding inversor de La Caixa, quiere más tiempo para decidir si compra o vende Saba, aunque considera cara la valoración y espera ofertas

Xavier Alegret

Economía Digital

Josep Martínez Vila, consejero delegado de Saba y Salvador Alemany, presidente de la gestora de aparcamientos. La Caixa debe tomar una decisión sobre Saba. ED

Barcelona, 24 de mayo de 2018 (04:55 CET)

Este jueves se reúne el consejo de Criteria, el holding de La Caixa, con un gran punto del día: qué hacer con Saba. Se espera que la entidad tome una decisión respecto a la compañía de aparcamientos, comprar o vender, pero podría demorarse todavía unos días. No obstante, se inclina más por vender que por comprar, al menos a los precios que se barajan, y tampoco tiene expectativas a largo plazo en Saba.

Inicialmente se esperaba que Criteria decidiera en este consejo su posición en Saba. Los propietarios del 49% del capital –Torreal (20%), KKR (18,2%) y ProA (10,5%)– forzaron la venta, por lo que La Caixa, que tiene el 50,1%, debe tomar una decisión: o se suma a la venta de sus socios o compra la participación del resto, convirtiéndose en propietario absoluto de la empresa –con permiso de los minoritarios, que tiene el 1,2%–.

No parece ahora tan claro que se vaya a tomar una decisión este mismo jueves. El tiempo apremia, pero fuentes del sector explicaron que el consejo de Criteria se tomará una pequeña prórroga para decidir la operación. Puede ser un mes o incluso menos. La causa es que están estudiando aspectos regulatorios relacionados con la compra. Fuentes de Criteria rechazaron hacer declaraciones.

Además, el mayor accionista de la compañía de aparcamientos quieren esperar a que se apruebe la prima de 19,95 millones a sus accionistas, de los que La Caixa recibirá 10 millones. Su aprobación está prevista en la junta de Saba del 12 de junio. En Saba esperan que para esas fechas la composición del accionariado esté clara, explicaron fuentes cercanas a la compañía. De hecho, ya retrasó la junta, que debía reunirse a mediados de mayo. Desde la compañía de aparcamientos prefirieron no hacer comentarios.

Saba y la estrategia de Criteria

Se tome la decisión ahora en unas semanas, Saba se aleja de La Caixa. Es cierto que Criteria, tras la venta de Abertis, tiene cerca de 4.000 millones para invertir, pero la compañía de aparcamientos no encaja en el futuro del grupo que preside Isidro Fainé. Por ello, compre o vende ahora, es muy probable que termine en manos de un tercero a medio plazo, apuntaron las fuentes consultadas.

La decisión inmediata dependerá en gran medida de que se concrete alguna oferta por el 100% de Saba y de su valoración. Se ha filtrado en los últimos meses que Torreal, KKR y ProA habrían encontrado varios fondos, como Macquaire, que en 2017 compró a la competidora de Saba Empark, o Arcus, pero ninguna se ha puesto sobre la mesa todavía.

También depende del precio. Con una valoración de entre 1.200 y 1.400 millones, lo que piden los propietarios del 49% de Saba, Criteria también vendería sin dudarlo. Encuentran muy alta este precio, atendiendo al volumen de negocio de los aparcamientos tras la desinversión de los parques logísticos.

La Caixa considera alta la valoración de 1.200 millones por Saba, por lo que a ese precio, vendería

Saba cerró 2016 –todavía no ha informado de los resultados de 2017– con unos ingresos de 205 millones y un ebitda de 94 millones. El beneficio fue de 32 millones gracias a los extraordinarios de la venta del negocio logístico. La deuda financiera neta era de 357 millones, 3,8 veces el ebitda.

Apostar entre 600 y 700 millones de euros a una compañía con estas magnitudes y unos dividendos todavía discretos no encaja en la estrategia que está dibujando Criteria de cara a su futuro. Es cierto que Saba está creciendo, pero también que su deuda no es pequeña. La Caixa busca sectores estratégicos y más rentables.

Por ello, con estas valoraciones, preferirían vender. Si no hay ofertas alternativas, o son más bajas, estudiaría si cambia de posición. Pero, en el caso de comprar, no se plantea una permanencia en Saba a largo plazo, sino que estudiaría alternativas como la venta a un tercero o la salida a bolsa, algo que a menudo ha estado sobre la mesa aunque nunca se ha dado el paso.

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