La dirección de La Seda toma el camino del convenio con los acreedores

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Moreira afirma a la CNMV que su intención no es vender la unidad productiva

12 de julio de 2013 (17:02 CET)

BA Vidrio, el grupo portugués que controla La Seda de Barcelona, ha anunciado este viernes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que la sociedad “tiene la intención de presentar una propuesta de convenio a sus acreedores”. De esta forma, la química disipa los rumores del sector que apuntaban que el camino escogido era vender la unidad productiva.

Fue el propio presidente del grupo, Carlos Moreira, quien incitó las primeras sospechas en la pasada junta de accionistas. Entonces, declaró que su intención era mantener la actividad de packaging y vender el resto del negocio, incluida la histórica planta de El Prat del Llobregat (Barcelona). La reestructuración del negocio se podría incluir en el plan de viabilidad del concurso, según fuentes conocedoras del proceso.

Renegociar préstamos

En los próximos meses, y bajo la tutela del juzgado de lo mercantil número 1 de Barcelona, el grupo proseguirá la renegociación de la deuda que se inició en septiembre de 2012.

Moreira admite al regulador que desde el 30 de junio pasado, La Seda no tiene liquidez para cumplir con sus obligaciones de pago. Básicamente, se trata de las derivadas del préstamo sindicado de junio de 2006, que alcanzaba los 235 millones de euros, además de 250 millones de euros que corresponden a otro crédito que se firmó en agosto de 2011 mediante un contrato de PIK Loan Agreement.

Concurso de acreedores

El regulador bursátil debe nombrar en los próximos días a un administrador concursal para las 13 sociedades del grupo que han admitido su insolvencia. Él será el responsable de desencallar la operación de refinanciación que marcará el futuro del proceso.

Los acreedores, liderados por el fondo buitre Anchorage, han dado el visto bueno a un plan que ha rechazado la junta de accionistas y el consejo de administración, controlado por BA Vidrio. La propuesta de la cúpula, a su vez, ha recibido una negativa taxativa de los acreedores. Tras este bloqueo, está el pulso entre ambos por hacerse con el control de la compañía. Quien se lleve el gato al agua se quedará con el control de La Seda. Por el momento, BA Vidrio va con ventaja. En la pasada junta de accionistas, los propietarios del grupo dieron un claro espaldarazo a la compañía portuguesa. El concurso de acreedores proclamará al vencedor final.

Más de 900 millones de deuda

Moreira llevó los libros de La Seda al juzgado con unas deudas consolidadas de más de 900 millones de euros. A los 485 millones anteriores se le debe sumar otros 110 millones de euros de préstamos bilaterales, más la deuda comercial y la contraída con los proveedores.

En la comunicación al regulador de este viernes, la química actualiza el balance de la situación individual y la consolidada del grupo con fecha 31 de mayo. En él, reconoce un activo de 713,4 millones de euros, un pasivo de 704,8 millones y un patrimonio neto de 8,6 millones.
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