La divertida cosmética coreana quiere colarse en las principales ciudades de Europa

stop

HACERSE UN HUECO EN VARIOS PAÍSES

La propietaria de Miin Cosmetics, Lilin Yang

en Barcelona, 02 de agosto de 2015 (20:21 CET)

Un tomate que no es un tomate. Un recipiente de cartón con dos huevos que no son huevos. Así es la cosmética coreana de MiiN. Nada es lo que parece y todo es muy divertido. Y aunque el juego ha empezado en España, esta compañía capitaneada por Lilin Yang quiere ir más allá. MiiN Korean Cosmetics ha abierto en apenas ocho meses una tienda en Barcelona y otra en Madrid y, ahora, espera poder desembarcar en otras grandes ciudades como Berlín, Londres, París y Milán.

La inversión media por tienda es de 200.000 euros, con lo que Yang y su socio suizo esperan destinar casi un millón de euros en su plan de expansión europeo. Eso sí, no quieren correr demasiado. De momento, tantean posibles ubicaciones y se han fijado dos años para abrir otras cuatro tiendas propias. Después, si tienen éxito, no descartan en optar por las franquicias para ampliar el negocio.

Una enamorada de España

Yang es una maquilladora de 29 años nacida en China que aunque estudió Turismo quedó pronto prendida de la cosmética y, en especial, de la coreana. Aunque sus padres tenían otros planes para ella, decidió poner rumbo a España para realizar varios cursos. "Al empezar a trabajar me decanté por la cosmética. Cambié de sector y entonces decidí abrir mi propia tienda", explica a Economía Digital con una amplia sonrisa en la cara.

La tienda de Barcelona --en la calle Pau Claris-- levantaba la persiana antes de la campaña de Navidad y, según su propietaria, la acogida ha sido muy buena. No obstante, Yang tantea la posibilidad de trasladarse a una calle más transitada y céntrica como ya ha hecho en Madrid, con la apertura de la segunda tienda propia en la calle Fuencarral.

Crisis? What crisis?

"De la cosmética coreana atrae la calidad, el precio y el packaging muy atractivo", explica Yang. Esta joven empresaria asegura que todo el proceso de importación lo llevan entre ella y su socio, que prefiere preservar el anonimato. Espera, además, entrar en beneficios de forma rápida porque, según confiesa, en la cosmética la crisis no se nota.

"España es un mercado que ofrece muchas oportunidades. Ahora tenemos en las tiendas 12 marcas diferentes pero el número crecerá. Y la variedad de los precios es amplia con artículos que cuestan dos euros a otros por encima de los 20 euros", detalla.

En cada tienda se prevé que trabajen tres personas de media. En la actualidad, Miin Korean Cosmetics ya emplea a una decena de personas, aunque la cifra crece de manera rápida. "Hay que conocer la cultura española para instalarse bien en el país y hacerse un hueco", añade Yang.

Un 'ticket' medio de 40 euros

Y eso que los españoles se saltan varios pasos en el cuidado diario de la piel facial. Yang explica que se necesitan 10 pasos diferentes y que sólo por la noche dedica 20 minutos a su rostro y media hora para maquillarse cada día. "Es un placer, un momento para relajarse y me siento guapa. Los asiáticos se preocupan más por la cara y los europeos más por el cuerpo", remarca.

El ticket medio de sus tiendas es de unos 40 euros y el cliente que entra a sus establecimientos es muy fiel, porque casi siempre vuelve. El target es muy amplio, con usuarios de 14 años hasta nonagenarios. Gran parte de los productos son 100% naturales y entre los best sellers destacan el sérum de semillas de té verde, las mascarillas de todo tipo y la crema de baba de caracol.

La tienda on line se internacionalizará con la incorporación de más idiomas, en paralelo al plan de expansión de la firma. Y es que Yang lo tiene claro: "el futuro es la combinación de tiendas físicas y el mercado on line porque eso de estar presentes sólo estar en internet con la cosmética no funciona". 

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad