El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Empleo, Crecimiento, Inversiones y Competitividad, Jyrki Katainen. EFE/ Stephanie Lecocq
stop

La Comisión Europea cree que las automovilísticas pactaron en contra de las medidas para reducir el cambio climático

Anna Pujol

El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Empleo, Crecimiento, Inversiones y Competitividad, Jyrki Katainen. EFE/ Stephanie Lecocq

Barcelona, 05 de abril de 2019 (13:12 CET)

La Comisión Europea ha acusado a los fabricantes de automóviles BMW, Daimler y Volkswagen (VW) de limitar los proyectos destinados a reducir las emisiones de CO2. Según la comisión, estas empresas alemanas habrían pactado entre 2006 y 2014 sobre reducir la inversión en tecnologías destinadas a reducir estas emisiones en los vehículos de pasajeros de gasolina y gasóleo. 

"Las empresas pueden cooperar de muchas formas para mejorar la calidad de sus productos", apuntó la comisaria europea de la competencia, Margrethe Vestager. "Sin embargo, las normas de competencia de la Unión Europea no les permiten pactar para lo contrario: no mejorar sus productos, no competir en calidad"

Durante los últimos años, las automobilísticas se han implicado en aumentar la presencia de los coches eléctricos en sus líneas de producción. Por ejemplo, Volkswagen ya ha puesto en marcha su plan de generar 70 modelos de coche eléctrico en diez años. Aun así, estas medidas no parecen suficientes para la CE. 

La CE exige acciones contra el cambio climático a las automobilísticas

Si se demuestra que este tipo de pactos realmente tuvo lugar, los fabricantes de automóviles habrían actuado en contra de las indicaciones de la Comisión Europea. De cara al año 2030, la UE ha impuesto a sus países miembros la reducción de los gases contaminantes que se emiten a la atmósfera, con el objetivo de reducir el impacto del efecto invernadero y retrrasar eml cambio climático. 

Dentro de estas condiciones, los estados miembros deben reducir como mínimo un 40% sus emisiones contamintantes, respecto a los datos del 1990. Además, se exigen unas cuotas mínimas del 27% en energías renovables y mejora de la eficiencia energética. 

Aun así, las empresas de automoción todavía siguen desarrollando modelos que funcionan con gasolina y gasóleo. Entre las razones de esta visión negativa hacia las nuevas tecnologías están el elevado coste que tendría cambiar el formato de la producción y el desarrollo de nuevas tecnologías; y la pérdida de empleos que podría generar este tipo de cambios.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad