La UGT catalana no sabe, 24 años después, cómo relevar a su secretario general

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Matías Carnero, nombrado sucesor por Josep María Álvarez, asegura que a día de hoy no asumiría el cargo

Josep Maria Álavrez, UGT Catalunya

22 de abril de 2014 (23:25 CET)

Josep María Álvarez debe abandonar la secretaría general de la UGT de Catalunya tras 24 años en el cargo en 2017. En el 14 congreso del sindicato, celebrado en abril de 2013, afirmó que estaba de salida e incluso nombró a un sucesor, el presidente del comité de empresa de SEAT y representante de los trabajadores en el grupo Volkswagen, Matías Carnero. Pero el número dos del sindicato se desmarca de lo que tenía que ser un relevo tranquilo y sin sorpresas. “Aún no he tomado ninguna decisión en este sentido”, indica en declaraciones a Economía Digital.

Carnero afirma que, si la elección se hiciera en este momento, no asumiría el cargo. “El sindicalismo institucional no tiene nada que ver con el de la empresa”, indica. “Quiero sentirme cómodo y capaz, si se dan las circunstancias, de asumir el liderazgo de UGT”, añade.

Elecciones en Seat

Su prioridad actual son las elecciones sindicales que se celebrarán en Seat en 2015, donde intentará revalidar la fuerza que actualmente ostenta UGT en la industria más importante de Catalunya. “Después, quedan dos años. Hay suficiente tiempo para pensar”, declara.

Carnero reconoce que ya ha informado a Álvarez de sus dudas sobre recoger el testigo en la UGT de Catalunya. Con todo, el entorno del actual secretario general asegura que no ha habido ningún cambio en el movimiento sucesorio desde el último congreso.

¿Alternativas?

El problema de la UGT de Catalunya, según varios miembros de la organización consultados, es que no existe un plan B por si falla el líder de SEAT. Incluso se plantea que Álvarez mantenga el cargo un mandato más.

Hay más nombres sobre la mesa, pero los mismos interlocutores señalan su principal punto débil: no tienen grandes apoyos en el llamado sindicalismo de base, el de las empresas. Y en el momento actual de transformación de los sindicatos, aseguran que es básico no perder de vista a los trabajadores. 

Transformación del sindicato

Precisamente, una de las críticas que recibe Álvarez desde las factorías catalanas es que aún no se ha puesto manos a la obra en esta transformación. “Se ha limitado a aplicar un expediente de regulación a toda la plantilla”, afirman. Los sindicalistas instan a su secretario general a que empiece a replantear hacia dónde debe caminar el sindicato. Especialmente, en garantizar la subsistencia económica de la formación.

UGT de Catalunya ha ganado afiliados en los últimos cinco años, indican las mismas fuentes. Sólo el pasado ejercicio cerró con una cifra ligeramente a la baja. El incremento no ha sido paralelo al de las cuotas. Los trabajadores en el paro pagan una tarifa reducida y quienes han perdido la prestación no desembolsan nada, aunque se les mantiene la antigüedad. A ello, se le suma la limitación de ayudas públicas.

En este escenario, piden al secretario general que inicie el debate sin demoras. 
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