Las exportaciones de Catalunya sufren un parón

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RALENTIZACIÓN EUROPEA

21 de febrero de 2014 (19:39 CET)

La salida de la crisis para toda España pasa por un aumento significativo de las exportaciones. No pueden ser el único motor, porque es necesario que la demanda interna se recupere. Pero son una de las posibles tablas de salvación. Para Catalunya también. En pleno movimiento soberanista, y cuando se encara la recta final para poder convocar la consulta fijada para el 9 de noviembre, las exportaciones son el centro de atención para muchos nacionalistas, que confían en la fortaleza de las empresas catalanas.

Y, al margen del proceso político, las ventas al exterior han sido un éxito en el momento más crítico de la crisis. Pero ahora se ha producido un parón peligroso.

Los últimos datos ofrecidos por el Icex, del Ministerio de Economía, muestran una posible tendencia negativa en los próximos meses. En diciembre de 2013, las exportaciones catalanas alcanzaron los 4.238 millones de euros, un 6,6% inferior a las cifras del mismo mes de 2012.

Mayor déficit comercial


El motivo es claro. Las empresas catalanas, y las multinacionales radicadas en Catalunya venden principalmente a países de la zona euro de la Unión Europea. Y los motores europeos no avanzan lo suficiente para tirar del carro. La atonía es manifiesta.

Las importaciones, en cambio, aumentaron en ese último mes de 2013, alcanzando un valor de 5.167 millones de euros, un aumento del 5,1% respecto a diciembre de 2012. ¿Qué representa esos porcentajes? El balance es que el déficit comercial de Catalunya ha aumentado un 144% respecto al mismo mes de 2012, y se situó en 928,8 millones de euros. La tasa de cobertura, la que refleja esa distancia entre importaciones y exportaciones fue del 82%, por el 91% de la cobertura de España.

Dependerá de cómo evolucione el entorno europeo en los próximos meses que esas diferencias puedan ser mayores, o las exportaciones sean de nuevo la gran referencia de la economía catalana.

Todo en función de Francia y Alemania

Los resultados globales del pasado año, sin embargo, indican que el sector exterior se ha estancado. Entre enero y diciembre de 2013, el valor de las exportaciones se situó en 58.358 millones de euros, lo que significó un avance de sólo el 0,1% respecto a 2012. El total de lo exportado por España avanzó, en cambio, un 5,2%.

¿Qué es lo que está ocurriendo? Las exportaciones de Catalunya tienen un claro destinatario. El 62,7% del total de las ventas al exterior van dirigidas a la Unión Europea. Éstas sólo crecieron un 1,1%. Pero las que van a la zona euro, que son un 51,3% del total, se estancaron. Y los dos países que explican esa parálisis son Francia y Alemania. Son los dos motores y están gripados. En el caso de Francia, que representa el 16,8% del total de las exportaciones, las ventas cayeron un 2,2%. Respecto a Alemania, el 11,2% del total, cayeron en un 2,3%.

La solución está muy clara. Otra cosa es vislumbrar cómo se puede producir el cambio. Pero, tanto a España como a Catalunya, --que representó en 2013 el 24,9% del total de lo exportado por España-- es determinante que Francia y Alemania crezcan con fuerza. Son, casi, vasos comunicantes para el conjunto de la economía española.

Reino Unido, un mercado en auge

Después, claro, hay otros países. Y para las empresas españolas y catalanas es cada vez más importante poder exportar a países fuera de la zona euro, aunque la fortaleza de la moneda europea no sea la mejor ayuda en estos momentos. Pero en 2013 esas ventas también disminuyeron. Las exportaciones dirigidas a países no pertenecientes a la Unión Europea, que representan sobre el 37,3% del total, cayeron un 1,5%.

En la Unión Europea, sin embargo, hay países que muestran señales positivas. Las exportaciones al Reino Unido crecieron un 10,3%, y a la República Checa un 13,6%.

¿Pero, y el futuro? El futuro es ya el continente asiático. Pero del conjunto de las exportaciones sólo supone el 9,1%. El crecimiento, sin embargo, es significativo, con un 4,2% en 2013. Las ventas a China subieron un 15,9%, a Singapur un 26,3% y a India un 6,3%.

Demanda interna alemana

La cuestión de los vasos comunicantes se refleja con las importaciones de Catalunya. Los principales proveedores son Alemania y Francia, con porcentajes sobre el total del 16,5% y del 10,8% respectivamente. Y esas importaciones, en los dos países, crecieron en 2013, con un 3,2% en el caso de Alemania y un 7,6% respecto a Francia.

De eso han comenzado a tomar conciencia en Alemania, donde el SPD, tras el acuerdo de gobierno con la CDU, de la cancillera Angela Merkel, está presionando para aumentar salarios y gasto público en infraestructuras que facilite esa conexión: una mayor demanda interna en Alemania se traduce en importaciones de los países del sur –exportaciones de países como España-- y en exportaciones alemanas –importaciones del sur de Europa.

Pero el crecimiento europeo no arranca.
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