Las farmacéuticas hincan la rodilla ante la guerra de precios

Para evitar el desabastecimiento, las grandes firmas han optado por rebajar sus medicamentos

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp

A principios del verano las farmacias de toda España vivieron una situación de caos motivada por el desabastecimiento de medicamentos. La razones que argumentaron eran problemas concretos por la implantación de la receta electrónica y sobre todo, la obligación que tenían de dispensar, según receta, el fármaco registrado con el precio más bajo. Pasados los meses, el desabastecimiento que temían que volviera a producirse ha quedado en el recuerdo. Pero, ¿cuáles son las causas?

Con la implantación de la dispensación por precio más bajo, el mercado farmacéutico cayó en una suerte de guerra de precios. Una serie de pequeños laboratorios –apodados kamikaze dentro del sector– llevaron a cabo rebajas considerables (de hasta un 25%) en varias moléculas de comercialización habitual. El problema estaba en que el stock de estos laboratorios no era suficiente para abastecer el mercado.

En aquel momento, tanto Farmaindustria, como la patronal de los genéricos (Aeseg) y muchos colegios farmacéuticos denunciaron que la norma del precio más bajo solo desataría una guerra sobre el coste de los medicamentos que derivaría en más desabastecimiento. Sin embargo, pasado el tiempo, el fantasma se ha alejado. Y lo ha hecho porque las grandes firmas optaron, una vez más, por rebajar sus precios hasta cuadrarlos con los precios más bajos del mercado.

Repesca de precios

Sin ir más lejos, este septiembre las grandes compañías de genéricos, e incluso algunas de marca, han optado por igualar las rebajas a precio más bajo, que habían marcado ya en algunas agrupaciones homogéneas compañías como Aurobindo, con parte de capital indio. Al final, todas las compañías han claudicado ante la guerra de precios a la baja.

Para el sector, la situación es más peligrosa de lo que parece. “Ahora mismo estamos bien ya que evitamos el desabastecimiento pero, hasta cuándo se podrá seguir bajando, dónde está el tope”, indicaron a Economía Digital varios responsables de colegios farmacéuticos.

“La molécula del amlodipino ha pasado de costar 1,38 euros a 89 céntimos en solo unos meses. No se puede seguir con esta guerra de precios o tememos que comiencen las desinversiones. A alguna empresas ya no les será rentable producir determinados fármacos para el mercado español”, teme un farmacéutico.

Pérdida de valor

Desde la patronal del genérico, Aeseg, su director general, Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, destaca el comportamiento de los grandes grupos farmacéuticos. “La verdad es que es un detalle generoso por su parte el hecho de rebajar los medicamentos hasta igualarlos al precio de los que marcaron el menor coste”, indica.

Sin embargo, en la línea que denuncia el sector, se entiende que la guerra de precios “no es buena para nadie”. “No es bueno para el sector, no solo estamos ante el riesgo de desabastecimiento sino que hacemos que el medicamento pierda valor. Ahora hay fármacos que ya cuestan lo mismo que un café, y la gente debe darse cuenta de que un medicamento y un café no son lo mismo, no tienen el mismo valor”, indica.

Avatar

Recibe nuestra newsletter diaria

O síguenos en nuestro  canal de Whatsapp