Las farmacias, contra Mato: temen un mayor encarecimiento de los medicamentos desfinanciados

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El sector indica que la subida llegó a un 300% en países donde se adoptaron medidas semejantes

Una farmacéutica atiende a una clienta en BCN | EFE

09 de febrero de 2013 (23:19 CET)

Los medicamentos que fueron excluidos por el Ministerio de Sanidad que lidera Ana Mato de la financiación del Sistema Nacional de Salud suben constantemente de precio. Farmacéuticos y pacientes de toda España han notado el incremento en marcas muy conocidas como Almax, Flumil o Duphalac. Y si el presente ya pone en evidencia un encarecimiento, los augurios del sector para el futuro son aún peores.

“El aumento no se regulará en un futuro para buscar ser más competitivos. Los precios pueden subir mucho más como ha pasado en otros países europeos donde se han seguido procesos semejantes y donde algunos fármacos encarecieron su precio hasta un 300%”, explica a Economía Digital Fernando Redondo, el presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (Fefe).

400 medicamentos

El pasado septiembre, cuando el Ministerio de Sanidad anunció la desfinanciación de más de 400 medicamentos, las farmacias ya alertaron de que esto se traduciría en un incremento del precio de los fármacos. También lo hicieron asociaciones de consumidores como la OCU, que avisaban de que, aunque los desfinanciados trataban síntomas menores, resultaban “indispensables en ciertos pacientes crónicos”.

Desde el Gobierno también se han escuchado voces al respecto, pero en contra de los argumentos del consumidor. El secretario de Estado de Servicios Sociales, Juan Manuel Moreno, aseguró que “probablemente” los fármacos que han sido desfinanciados acaben por volver a reducir sus precios. “Ahora están en el mercado libre, y si no venden, bajarán”.

Costes de fabricación

Desde las oficinas de farmacia niegan la mayor. “En años pasados, los fármacos bajaron mucho de precio, hasta llegar a un extremo en el que la producción estaba por encima de los costes de venta. Sin embargo, encontraban compensación en la financiación. Ahora la han perdido, y lo natural es que continúen subiendo los precios”, advierten en Fefe.

La subida del precio de los fármacos no solo vacía el bolsillo del paciente, también el del farmacéutico. El Ministerio ha puesto en marcha un sistema de precios notificados. Este hace que determinados medicamentos lleguen a la farmacia con un precio de venta notificado por la industria, aunque también lleva otro autorizado para su dispensación con cargo al Sistema Nacional de Salud en determinadas indicaciones.

Más caro también para las farmacias

Las farmacias se quejan de que a la hora de adquirir estos fármacos lo hacen "a un precio muy superior" que solo podrán ver compensado a posteriori, si demuestran que han dispensado el fármaco mediante recetas.

“Las oficinas de farmacia no podemos ser las que financiemos los diferenciales de precio a la industria”, lamentan en Fefe. “No es justo que tengamos que comprar un producto a un precio más alto, y que luego tengamos que esperar a que nos devuelvan la diferencia si lo hemos vendido con receta. No tenemos por qué hacer ese adelanto”, argumentan.
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