Las claves del ERE de Ericsson: un giro hacia EEUU acelerado por Trump tras exprimir el 5G europeo
La compañía sueca reduce su estructura en España y Europa por la falta de perspectiva de negocio a largo plazo
Ericsson ejecutará un nuevo ERE en España en 2026
Ericsson ha anunciado un expediente de regulación de empleo (ERE) en España y en su matriz en Suecia. Detrás de este nuevo ajuste, la compañía tecnológica esconde una profunda reorganización por la que Europa pierde cada vez más peso en su negocio y la Estados Unidos de Donald Trump gana aún más protagonismo.
A los 1.600 despidos en su país de origen le seguirán los trabajadores que salgan en España, si bien la cifra, que aún no se conoce, será mucho más baja.
La multinacional sueca lleva meses desmontando los equipos directivos de sus filiales europeas, siendo la española una de las más afectadas por este proceso.
Con la destitución de Diego Martínez como CEO tras menos de un año como primer directivo de la compañía el pasado septiembre, esa figura no se ha repuesto por una con los mismos poderes ejecutivos y España ha perdido peso dentro del grupo.
Ericsson redujo entonces de siete a tres los clúster de países en que tenía dividida la región de Europa, África y Medio Oriente, pasando España de formar parte de la región ibérica junto con Portugal a integrarse dentro de Europa Occidental, donde también se encuentran Francia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo.
«¿Eso qué provoca? A nivel de gestión se han cargado muchas capas intermedias, porque además cada región era autónoma y ahora hay redundancias en áreas como recursos humanos, finanzas o IT», explican fuentes conocedoras de la situación interna de la empresa a ECONOMÍA DIGITAL.
Dentro de las regiones, además, estaban lo que se conocían como las Customer Units (unidades de cliente), donde países como España, Francia, Italia y en Holanda tenían su propio CEO hasta la reagrupación.
«En España se han cargado también al que iba a ser el nuevo CEO, se ha echado a gente de muy alto perfil. Eso no había pasado nunca y además ha sido a cara de perro», explican las fuentes.
Ericsson mira a Estados Unidos: el problema del 5G en Europa
En este sentido, aseguran que lo que hay detrás de todo este proceso es que Ericsson no ve un modelo de negocio a medio plazo como el que existía hasta ahora. «Se va a acabar de instalar el 5G y le quedan un par de años. Luego no hay nada», sostienen.
El negocio principal de la compañía se basa en proveer de infraestructura para redes móviles (4G y 5G), soluciones de conectividad avanzada y software para operadores de telecomunicaciones como Telefónica, Orange o Vodafone. En España, Ericsson vive de instalar equipos y de los servicios asociados de mantenimiento.
Un negocio con mucha más competencia en el mercado europeo que en el estadounidense, donde concentra actualmente entre el 40% y e 50% de su negocio a nivel mundial.
Además, la gran concentración de operadores en Estados Unidos, con tres grandes players, frente a la atomización de Europa con centenares de compañías favorece también el crecimiento del sector y la inversión. En cambio, el mercado europeo es de sobra conocido el estancamiento de los ingresos de las telecos en las últimas décadas.
Más allá de esta circunstancia, el hecho de que el 5G en Europa ya no sea una gran oportunidad de negocio, así como la regulación de Bruselas, está provocando que Ericsson gire cada vez más hacia el país norteamericano.
«En Europa está amortizado, ya no da más de sí. Mañana llegará el 6G y no se va a hacer como en el 5G: instalar, ‘tropecientosmil’ equipos. Van a ser cosas mucho más puntuales», aseguran las fuentes consultadas.
«Estamos en un momento que Ericsson considera crítico, porque tiene que enfocarse en otras cosas, lo que se llama monetizar el 5G. Ericsson quiere forzar a que se monetice el 5G, pero el sistema regulatorio europeo lo impide», añaden. Algo de lo que la propia compañía ya ha venido avisando.
El presidente y CEO de la multinacional, Börje Ekholm, avisó en una cumbre en Bruselas a principios de 2025 —antes de la segunda llegada de Trump a la Casa Blanca— de que había que reducir la burocracia en el sector tecnológico para reducir la brecha con Estados Unidos.
La estrecha relación entre Trump y Ericsson
Con la primera llegada de Trump al poder y el veto a a la multinacional china Huawei, la empresa de telecomunicaciones sueca vio reforzada su presencia en el país y decidió apostar aún más por este mercado.
«Lo bueno que tiene Ericsson en Estados Unidos que es que no hay una empresa que compita al nivel de Huawei. Muchas empresas venden servicios a los usuarios finales, como Google, Apple, Microsoft, pero no tienen una empresa de ese tamaño que monte las infraestructuras», indican las mismas fuentes.
Esta circunstancia ha provocado que en los últimos años Ericsson haya puesto mucho más el foco en su principal mercado, e incluso se haya planteado cambiar su sede de Suecia a Estados Unidos y así tener más condiciones favorables para competir, tal y como confirmó Ekholm a finales de 2024.
«A Ericsson le ha gustado el modo de actuar de Trump desde su primer mandato, porque es como todo más directo y rápido y Ericsson empezó a ganar mucho dinero», indican.
Tal es la buena sintonía ente Ericsson y el magnate estadounidense convertido a presidente, que la compañía llegó a donar miles de euros para la ceremonia inaugural en la que Donald Trump tomó posesión del cargo en 2025, contraviniendo el propio código ético de la empresa.
Según publicó entonces Dagens industri, el periódico económico y empresarial líder en Suecia, la empresa donó 5,5 millones de coronas suecas (en torno a medio millón de euros) para la causa del líder republicano.
El mismo medio informó poco después de que Ericsson había eliminado de su informe anual de resultados de 2024 el lenguaje sobre diversidad e inclusión tras las exigencias de Trump a las empresas que operan en el país.
Con todo, los conocedores de la situación interna de la compañía temen que la compañía acabe siendo estadounidense, trasladando su histórica sede de Suecia a territorio norteamericano.