Los bancos urgen a los Miarnau a acelerar las desinversiones

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Comsa Corporación ultima la refinanciación de una deuda de 810 millones, aunque para lograrla tendrá que deshacerse de parte de sus concesiones

Xavier Alegret

Tramo del Eix Transversal, una de las concesiones de Cedinsa, hasta ahora en manos de Comsa. / EFE
Tramo del Eix Transversal, una de las concesiones de Cedinsa, hasta ahora en manos de Comsa. / EFE

Barcelona, 10 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

Con una deuda pendiente de cerca de mil millones de euros, casi cualquier compañía estaría a merced de la banca. Comsa Corporación, primer grupo catalán de construcción e infraestructuras, está ultimando la refinanciación de 810 millones, que debe cerrarse antes de fin de año, aunque para conseguirlo tendrá que retomar las desinversiones.

Los bancos quieren un plan de negocio viable que garantice el retorno de una deuda casi milmillonaria. Por ello, están apretando las tuercas a la familia Miarnau, accionista mayoritario de Comsa, para que retome la venta de activos. Después de la venta de la aeronáutica Aritex, a principios de año, la compañía no ha hecho más desinversiones, y las entidades las ven como la única vía efectiva para reducir sensiblemente la deuda.

Fuentes financieras han explicado a Economía Digital que septiembre será clave para cerrar la refinanciación de la deuda, en negociaciones desde hace casi un año. Con el negocio de obra pública e infraestructuras, que supone el 60% de los ingresos del grupo Comsa, a la baja, como explicó este medio, lo que le queda a la compañía para convencer a sus acreedores de que van a reducir deuda son las desinversiones.
 
Vender las concesiones  

Tras la venta de Aritex, con la que ingresó más de 100 millones de euros, y de buena parte del negocio de residuos, el año pasado, a Comsa no le quedan grandes ventas que hacer. Por ello, se plantea deshacerse de concesiones, un negocio que apenas le generó unos ingresos de 22 millones de euros en 2015.  

Entre estas concesiones se podrían encontrar tanto las ferroviarias como las de autopistas. Por un lado, las del Trambaix y el Trambesós, los tranvías de Barcelona, así como el tranvía de Murcia, tramos de la alta velocidad y participaciones en metros como el de Málaga. Comsa ya vendió el año pasado su parte de los metros de Barcelona y Madrid.
 
Por lo que respecta a las concesiones viarias, la compañía las tiene concentradas en Cedinsa, que gestiona cuatro autovías en Cataluña y que también podría tener pretendientes. Además, Comsa gestiona concesiones de aparcamientos en Cataluña, Asturias, Euskadi y Galicia, y de dos juzgados y un centro penitenciario catalanes. La venta podría hacerse conjunta, por bloques o por activos, en función de las ofertas.  

Se había especulado con la posible entrada de un socio inversor en Comsa Concesiones, que tomara una participación mayoritaria pero que permitiera a los Miarnau continuar gestionando la filial. Sin embargo, fuentes financieras han descartado que exista dicho socio. "Ojalá", expresaron las fuentes.
 
Unas semanas intensas por delante  

Los bancos tienen claro que, aunque los resultados pueden resentirse, la única alternativa es que Comsa adelgace y prescinda de negocios no estratégicos, como hizo con las ventas de Aritex y CLD, la gestora de residuos urbanos. En caso contrario, el pool de bancos, formado principalmente por Santander, Caixabank, BBVA, Sabadell y Popular, podría no aprobar la refinanciación de la deuda.

Lo que parece claro es que a Jorge Miarnau, presidente del grupo Comsa, le esperan unas semanas intensas  de negociaciones con los bancos para cerrar definitivamente un acuerdo que arrastra desde el año pasado. La situación de la compañía es delicada, ya que en 2015 facturó 1.265 millones, un 7,2%, y su principal negocio va a la baja.
 
Negocio a la baja  

Comsa creció mucho antes de la crisis, con la fusión con Emte, de la familia Sumarroca, que mantiene el 30% de las acciones aunque fue apartada de la gestión. Pero la recesión y el bajón de la obra pública en España pusieron a su negocio en jaque.  

El 60% de los ingresos del grupo corresponden a Comsa SAU, que aglutina buena parte del negocio construcción e infraestructuras. Aunque el año pasado tuvo beneficios, esta sociedad ganó un 19% menos, y facturó 744 millones, cien millones menos que en 2014.
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