Los empleados de Unipost ganan en Empleo pero alimentan el concurso

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La Comisión de Convenios obliga a los Raventós a pagar la extra de Navidad y a dejar de trocear las nóminas, pero la empresa no tiene caja para hacerlo

Trabajadores de Unipost concentrados hace dos años en protesta por los retrasos

Barcelona, 30 de enero de 2017 (05:00 CET)

Todo son malas noticias para la familia Raventós, propietaria de Unipost. El grupo postal privado volvió a perder en los despachos del Gobierno, y ya van unas cuantas derrotas, lo que convierte su situación en prácticamente insostenible. Si no recibe pronto buenas noticias de la CNMC o de la Audiencia Nacional, el concurso de acreedores puede ser inevitable.  

Tras no llegar a un acuerdo con el comité de empresa, Unipost llevó a la Comisión de Convenios del Ministerio de Empleo y Seguridad Social el atraso de la paga extra de Navidad de 2016 y el troceo de las nóminas. Dicha comisión falló hace diez días, y lo hizo en contra de la empresa que dirige Pablo Raventós, que tendrá que abonar las extras pendientes y pagar la nómina al día.  

Ni las patronales apoyan a los Raventós  

La Comisión de Convenios la forman el ministerio de Empleo y los agentes sociales: los sindicatos CCOO y UGT y las patronales CEOE y Cepyme. El aplazamiento de la extras fue denegado por unanimidad. Es decir que ni las patronales apoyaron a la empresa, según la sentencia, a la que tuvo acceso Economía Digital.  

El motivo es que, pese a que debería haberse abonado en diciembre, por lo que la petición de Unipost estaría dentro de plazo, la paga ya había sido meritada por los trabajadores –las extras se generan durante el año–. Por ello, su aplazamiento a enero de 2018, como quería la compañía, supondría una retroactividad que no procede.  

Respecto al troceo de las nóminas, no hubo unanimidad. Unipost está pagando la mitad del sueldo hasta el día 5 de cada mes, y el resto hasta el 15, situación que los sindicatos no aceptan. CEOE y Cepyme sí que valoraron los motivos de la compañía, relacionados con su delicada situación económica, pero Empleo se posicionó a favor de los sindicatos, con lo que también fue denegado.  

Unipost tiene la posibilidad de recurrir la sentencia, con lo que, para empezar, ganaría tiempo, a la espera de conseguir mejoras de la actividad. Es más que probable que lo haga, según explicaron fuentes sindicales, pero el grupo postal no lo confirmó.  

Más de tres millones en juego  

El coste de la paga extra de Navidad es de unos dos millones de euros. Si se le suma el 1,1 millón que debe a la plantilla del 60% de la extra de verano y el coste de pagar al día, Unipost queda en una situación más que comprometida. En las negociaciones con los sindicatos, la dirección del grupo alertó en varias ocasiones que estas sentencias pueden terminar con la compañía en concurso de acreedores.  

Unipost logró en 2015 reducir sus pérdidas de 5 a 2,2 millones, pero en 2016 perdió un importante contrato con Iberdrola y, según adelantaron fuentes conocedoras de la situación, el resultado volvió a las cifras negativas de 2014. Los auditores han visto en los últimos ejercicios "incertidumbres que pueden generar dudas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como empresa en funcionamiento".  

Otros frentes abiertos  

Los Raventós tienen que confiar ahora en no perder en las causas que tienen abiertas. Una de ellas es también por las pagas extra de verano y Navidad, y se librará en la Audiencia Nacional. Los sindicatos CCOO y CGT denunciaron a Unipost por el impago y el juicio se celebrará en 14 de febrero.

Dicha sentencia tendrá prevalencia sobre la de la Comisión de Convenios, y será recurrible. Así pues, si los Raventós no pueden ganar esa batalla, al menos pueden ganar tiempo. Lo que no se discute en la Audiencia es el troceo de la nómina, y la de enero está a la vuelta de la esquina.  

El otro frente abierto es en la CNMC, tras la denuncia de Unipost a Correos por quitarle la condición de cliente preferente. La empresa privada no llega a todos los rincones de España, por lo que, en aquellos en los que no da servicio, tiene que subcontratar el franqueo y reparto a Correos.  

Como cliente preferente, tenía descuentos y podía pagar a tres meses. Pero Correos le quitó esta condición por impagos, lo que obligó a los Raventós a pagar al día y le dejó sin margen. Un mazazo a su tesorería. Unipost espera ahora una resolución favorable de Competencia que le dé un poco de aire.
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