Los Suqué firman el mayor beneficio del lustro en el Casino de Barcelona

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La joya de la corona del grupo Peralada duplica beneficios en 2015 gracias al auge del turismo

Miguel Suqué Mateu, presidente del Gran Casino de Barcelona / EFE

Barcelona, 23 de noviembre de 2016 (06:00 CET)

El negocio de casinos del grupo Peralada va viento en popa. Al menos, su joya de la corona, el Gran Casino de Barcelona, que en 2015 salió del bache y superó los diez millones de beneficios por primera vez en cinco años, como muestran las cuentas depositadas en el Registro Mercantil.

Gran Casino de Barcelona SL cerró 2015 con un beneficio de casi 11 millones de euros, el doble que en 2014, cuando ganó casi 5,5 millones. El casino propiedad de la familia Suqué consiguió este incremento gracias a la mejora del volumen de negocio, que se situó en el nivel más alto en al menos seis años.

Concretamente, facturó 74,9 millones de euros, un 19% más que en 2014. Gracias a este incremento, el resultado de explotación del casino se disparó hasta los 15,3 millones de euros, casi el doble que en el año anterior.  

Siempre en beneficios

Hay que remontarse a 2010 para encontrar el Casino de Barcelona con cifras similares. En 2011 la actividad empezó a descender y tocó fondo un año después, con unos ingresos por debajo de 60 millones. A pesar de ello, en ningún momento entró en números rojos.  En 2013 empezó a remontar, pero el gran salto lo dio el año pasado, tanto a nivel de facturación como de beneficios.  

La mejora de los resultados se explica por varios factores, aunque hay uno que sobresale: el turismo. Se encuentra en un emplazamiento "ideal" para recibir clientes extranjeros, en la zona del puerto olímpico de Barcelona, según explicaron fuentes del sector. El grupo Peralada no comentó los resultados.  

Un turista con alto poder adquisitivo

Estar en tan buena zona, por la que pasan buena parte de los turistas que visitan la ciudad, le permite tener muchos visitantes con un poder adquisitivo alto, especialmente orientales, apuntan las mismas fuentes. Además, cuenta con otros atractivos a parte del casino, como la programación de espectáculos y un restaurante con una terraza muy cotejada tanto entre los turistas como entre los transeúntes.  

No obstante, lo que reflejan los números es que estos servicios son más una atracción que no un negocio en sí mismo. La actividad del casino –ingresos de juego y máquinas de azar– copa el 88% del negocio de la empresa (65,9 millones), por casi 9 millones por prestación de servicios, según consta en las cuentas.  

El de Barcelona es unos de los nueve casinos que gestiona la familia Suqué, entre los que también se encuentran los de Perelada, Tarragona y varios en Latinoamérica. Quien dirige esta área de negocio es Miguel Suqué Mateu, uno de los hijos del fundador del grupo, Artur Suqué.
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