Más tensión en las elecciones al Palau de la Música

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CULTURA

23 de julio de 2014 (11:50 CET)

Las elecciones en el Orfeó Català, la asociación que rige el Palau de la Música de Catalunya, se resolverán antes de las cuatro de la tarde de este miércoles. Es la fecha límite que tiene la mesa electoral para decidir si da la razón a los críticos con la gestión de Mariona Carulla, la presidenta saliente, e invalida el proceso. Acto que, de facto, implicaría reconocer públicamente su parcialidad a favor de la junta que ha regido los últimos cuatro años una de las instituciones catalanas con más renombre.

Ni siquiera el grupo de socios representados por Pablo Duran, el candidato que ha echado un pulso a la todopoderosa presidenta, miembro de una de las principales estirpes catalanas, los dueños de Agrolimen; tienen muchas esperanzas de que la mesa les de la razón. Las sospechas están fundamentadas, según los críticos. El órgano rector del proceso entregó la propuesta electoral de los críticos con valoraciones al margen sobre su capacidad real para dirigir la institución; “impensable en cualquier otro proceso electoral”, denuncia Duran.

Impugnación del proceso

Pero la gota que ha colmado la paciencia de la oposición a Carulla ha sido que, tras solicitar una investigación a Fiscalía y la Generalitat sobre los descuadres de las cuentas presentadas a los socios y los resultados finales registrados, ha sido el propio Orfeó quien ha salido a la defensa de la gestión de la última junta directiva. Así lo ha decidido la mesa, según los críticos. “No tiene ninguna legitimidad para hacerlo”, denuncia el candidato.

La respuesta que han dado ya ha sido calificada por miembros del equipo de Carulla como un paso atrás por la falta de apoyos que tenía en el Palau. Si los comicios siguen su curso, los críticos renuncian a concurrir a ellos. “Retiraremos nuestra candidatura porque no queremos participar en una pantomima viciada”, indica Duran. Pero no se quedarán de brazos cruzados. Acudirán a instancias superiores para impugnar todo el proceso.

Denuncia en Fiscalia

Mariona Carulla puede revalidar la presidencia del Palau in pectore antes de que termine el miércoles. Pero el equipo de Pau Duran le complica el futuro. Más allá de los ataques electorales, casi un juego entre candidaturas, los críticos han puesto una bomba de relojería en el seno de una institución cuya imagen ya quedó manchada por el saqueo confesado del predecesor de Carulla en el cargo, Félix Millet.

Fiscalía y la Generalitat deben decidir en las próximas semanas si investiga o no qué ocurrió con las cuentas del Orfeó. Carulla se escuda en que los número que entregaron a los socios eran meras previsiones y que los críticos mezclan ejercicios. El desvío es importante, según la denuncia registrada el 16 de julio. La junta anunció unos beneficios de 280.000 euros, mientras que el resultado final consolidado y auditado alcanzaba los 1,4 millones de euros.
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