Repsol, en busca del tesoro vikingo

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PETRÓLEO

Una viñeta del presidente de Repsol, Antonio Brufau, de Lluís Recasens L'Avi

08 de diciembre de 2012 (20:50 CET)

Repsol está a punto de iniciar una nueva exploración que podría tener un auténtico tesoro: 1.000 millones de barriles. La bolsa de crudo se encuentra en el Mar de Barents, en aguas territoriales de Noruega. Se trata de una cantidad de tal calibre que con ella duplicaría las actuales reservas probadas de la compañía.

La petrolera y sus socios en el pozo Darwin del bloque PL-531 comienzan en enero la perforación. Según estimaciones de los primeros estudios realizados por las compañías, entre ellas, la noruega Faroe Petroleum, Darwin podría tener unas reservas de 1.000 millones de barriles. Además, los analistas de Investec creen que como mínimo hay 500 millones de barriles, con alta probabilidad de que se halle crudo de alta calidad.

La posibilidad de éxito es alta en cuanto a porcentaje. “La zona promete”, dicen fuentes cercanas a Repsol, pero la petrolera no quiere ponerse la piel del oso antes de cazarlo ya que una de sus últimas perforaciones, la de Cuba, finalizó en fracaso cuando se esperaba pinchar en una gran bolsa de petróleo.

Una zona por descubrir

Noruega es un mercado especial. Hasta hace pocos años hubo un conflicto entre el país escandinavo y Rusia por las aguas territoriales del Mar de Barents. Finalmente se adjudicaron a Noruega. Este hecho hizo que en los últimos años el Gobierno sacara a concurso nuevas licencias de exploración.

La compañía Statoil es el estandarte del petróleo noruego. En el último año ha perforado dos pozos con muchas reservas de crudo. Ambos están en el bloque PL-532, muy cercano al pozo Darwin donde comenzará a operar Repsol. Pero no es la única petrolera que ya está trabajando en aguas cercanas al Círculo Polar Ártico. Compañías como Total o ENI también están operando en la zona o van a hacerlo próximamente.

La compañía italiana es socia de Repsol en otro pozo que también tiene previsto explorar el próximo año.

El regreso

Repsol ha puesto muchas expectativas en Noruega. Es uno de los mercados de futuro de la compañía. Así lo dijo el presidente Antonio Brufau al presentar el pasado mayo el plan estratégico de Repsol hasta 2016. Repsol inició sus operaciones en el país de origen vikingo hace años pero decidió aparcar el negocio allí.

El regreso a Noruega se produjo hace dos años, cuando el Gobierno noruego adjudicó a principios de 2010 dos nuevas licencias de exploración en aguas del Mar del Norte y del Mar de Noruega a sendos consorcios en los que participaba Repsol. El hecho de convertir a Repsol en la operadora de una de las licencias (PL-541) “supuso el reconocimiento de la capacidad de la empresa por parte de las autoridades noruegas”, dice la compañía.

Apuesta definitiva

En enero de 2011, Repsol adquirió a la compañía operadora ENI una participación del 10% en el bloque PL-529, localizado en aguas profundas, en el suroeste del Mar de Barents. A ella se sumó la adquisición del 10% a Gaz de France del bloque PL-530 y un 20% a Marathon por el bloque PL-531, siendo el operador.

Además, a principios de 2012, la compañía obtuvo la adjudicación de seis nuevas licencias de exploración en el Mar del Norte y en el Mar de Noruega. Repsol actuará en una de ellas como operadora.
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