Salvador Alemany será el nuevo presidente del patronato del Liceu

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Gobierno, Generalitat de Cataluña, Diputación de Barcelona y Ayuntamiento ultiman el nombramiento del presidente de Abertis como sucesor de Joaquim Molins 

Salvador Alemany, presidente de Abertis. EFE

Barcelona, 18 de octubre de 2016 (13:19 CET)

El presidente de Abertis y Saba, Salvador Alemany, será nombrado este viernes nuevo presidente del patronato del Liceu en sustitución de Joaquim Molins, que presentó su renuncia este lunes por motivos de salud. Alemany ya estaba muy vinculado con el Liceu desde hace algo más de un año, cuando fue nombrado presidente del Consejo de Mecenazgo de la institución.    

Fuentes conocedoras del proceso han explicado a Economía Digital que las cuatro administraciones copropietarias del Liceu, el Gobierno, la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de la ciudad, ya se han puesto de acuerdo para que sea Alemany el nuevo presidente de su patronato.  

De hecho, han apuntado que cuando asumió la presidencia del Consejo de Mecenazgo, ya llegó como una opción clara de relevar a Molins, y lo asumió como una especie de cargo puente. El patronato valora positivamente su año en dicho puesto y considera que con su nuevo nombramiento pueden potenciar la obtención de recursos por la vía del mecenazgo, una de las asignaturas pendientes del Liceu.  

Quien no comparte la decisión es la CUP, donde no gusta que se confíe en el presidente de Abertis, la empresa que gestiona buena parte de los peajes en las autopistas catalanas. El partido antisistema es socio de Carles Puigdemont, con lo que su opinión puede influir en la del Govern, pero no se prevé que termine siendo un impedimento al nombramiento de Alemany, que se formalizará este viernes en el Palau de la Generalitat.   

Tres años al frente    

Joaquim Molins era presidente del patronato de la Fundació del Gran Teatre del Liceu desde el marzo de 2013, cuando se decidió que la presidencia recayera en la sociedad civil en lugar de en las administraciones. Sin embargo, una enfermedad le había impedido, en los últimos meses, dedicarse al 100% al teatro, por lo que presentó su renuncia.

En el último ejercicio, cerrado en agosto, el Liceu logró los primeros beneficios en casi una década, con unos números negros de 40.000 euros y unos ingresos de 42,5 millones. Aun así, su situación financiera es delicada y han pedido a la banca refinanciar una deuda de 15 millones de euros. Los bancos esperan que las administraciones pongan los 4 millones de deuda estructural del teatro para acceder a la refinanciación.
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