Yamaha gastará unos 50 millones de euros para cerrar la fábrica de Palau-solità i Plegamans

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El ERE presentado a los trabajadores plantea indemnizaciones calculadas a partir de 45 días por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades, unas cifras que se deben negociar

05 de marzo de 2011 (20:52 CET)

El cierre de la factoría de Yamaha en Palau-solità i Plegamans costará al grupo industrial japonés 50 millones de euros, según cálculos de expertos del sector. Y es que en el ERE que el miércoles presentaron al comité de empresa de la factoría ofrecían inicialmente a los 388 trabajadores afectados 45 días de indemnización por año trabajado con un máximo de 42 mensualidades, unas cifras que esperan que aumenten durante la negociación que se ha abierto en el periodo de consultas, que puede durar de 15 a 30 días.

Tal como explicó el director de la oficina barcelonesa de MOA-BP Group, Marcos Huergo, en la tertulia radiofónica La plaza, son unos números acordes con procesos concursales parecidos “como el que realizó Delphi en Cádiz y en otros casos, como Samsung, se pagó más”. El comité de empresa continúa manteniendo que no negociará “porque la empresa no tiene pérdidas”, tal como ha afirmado a Economía Digital el responsable de CCOO, Óscar Rivera.

Esa es una de las razones que explican que las condiciones de salida hayan sido positivas ya de entrada. Y es que si el grupo japonés no llega a un acuerdo con sus trabajadores difícilmente obtendrá el visto bueno de la Generalitat para cerrar la factoría. “Será una patata caliente para el Govern de CiU porque hay una contestación muy fuerte de los trabajadores y las causas económicas del grupo son difíciles de justificar”, destaca Huergo.

Con todo, los costes laborales de cerrar en Francia serían superiores a los españoles, según diversos expertos. Por lo tanto, si desde Japón quieren disminuir la producción en Europa es más económico desembolsar 50 millones en España y intentar amortizar parte de esta inversión con la posterior venta de las naves de Palau-solità y Plegamans. Situadas en un sitio estratégico al lado de grupos empresariales en expansión como Mango, Grífols o Uriach. Y es que la hoja de ruta de Yamaha prevé mantener en Catalunya la parte logística y comercial, dejar que los contratos temporales rescindan y el resto de trabajadores incluirlos en el ERE. Excepto 100 asalariados, que podrían pedir el traslado a la factoría de Saint Quentin.


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