El Banco de España reclama moderación salarial para que el alza de la inflación sea transitorio

Pide más medidas para la sostenibilidad de las pensiones en España y afirma que el déficit cerrará por debajo de los objetivos del Gobierno incluso si hay infraejecución en inversión

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. BdE

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. BdE

El repunte de la inflación en España obedece en buena medida al factor exógeno de los precios energéticos y para repartir su coste el Banco de España pide un «pacto de renta» para distribuir su coste entre trabajadores y empresarios, por lo que reclama moderación salarial para lograr que el repunte de la inflación sea transitorio y no se entre en una «espiral viciosa» de incremento de precios, márgenes y salarios.

El gobernador del organismo supervisor, Pablo Hernández de Cos, ha reiterado este jueves la necesidad de la contención de los salarios a pesar de admitir que «sin duda» se está produciendo una pérdida de poder adquisitivo ante el aumento del IPC, que en diciembre se situó en el 6,5%, el mayor alza en 29 años, y cerró 2021 con una medida del 3,1%.

Hernández de Cos ha explicado en una entrevista en TVE que buena parte del aumento de la inflación obedece al repunte de los precios energéticos que no está produciendo España pero que provoca una «pérdida» para el país en términos de competitividad, y por ello para cubrir al menos «una parte» de dicha pérdida y lograr que la inflación sea transitoria hay que contener los salarios en aras de evitar una «espiral viciosa» de incremento de márgenes, precios y salarios que se retroalimente y genere aún una mayor pérdida de competitividad.

Los factores de la inflación: cerrará el año por debajo del 2%

Con todo, ha mantenido la previsión de que el alza de la inflación sea temporal y empiece a moderarse desde la segunda mitad del año, ya que los componentes «transitorios» irán diluyéndose con los meses, como el efecto base de compararse los precios con las caídas del año 2020 que se normalizará en los próximos meses o los cuellos de botella en las cadenas de suministros provocados por un aumento «brusco» de la demanda tras el fin de las restricciones y una oferta un «poco dañada», algo que cree que se irá ajustando «progresivamente».

En cuanto al principal factor inflacionista, los precios energéticos, ha admitido la «incapacidad» de los economistas de predecir bien la evolución de los precios, si bien ha apuntado que los mercados financieros creen que habrá una «ligera reducción», de forma que los precios «serán más altos dentro de dos años de los que eran en 2019, pero más bajos que hoy».

Así las cosas, augura una inflación «relativamente elevada» en el primer semestre, que posteriormente se reduciría y podría acabar el ejercicio 2022 incluso «por debajo del 2%», aunque dependerá de la evolución de los precios energéticos en función de la deriva de las tensiones geopolíticas y de las dinámicas de los márgenes salariales y su repercusión en el proceso inflacionista.

Respecto a una eventual subida de tipos de interés, Hernández de Cos ha explicado que la política del Banco Central Europeo (BCE) es la contención de precios en un horizonte de medio plazo, pero la variación de su actual política de bajos tipos de interés dependerá de si se alarga o no dicha inflación. Por el momento el BCE estima que se mantendrá relativamente elevada con tendencia a reducción y en 2023 y 2024 se situaría por debajo del 2%. El eventual cambio de escenario en los tipos de interés, ha dicho, «se haría de manera gradual pero con las condiciones y previsiones actuales no es esperable un incremento de tipos de interés en 2022».

Cumplimiento del déficit y más medidas en pensiones

En otro orden de cosas, Hernández de Cos ha destacado que los objetivos de déficit del Gobierno para 2021 (8,4% del PIB) y 2022 (5%) son «alcanzables», gracias a que la recaudación hasta noviembre ha ido «muy bien», con independencia de que el organismo maneja unas previsiones de crecimiento del PIB inferiores a las del Ejecutivo.

Según Hernández de Cos, el nivel de déficit en 2022 estará «incluso ligeramente por debajo» del objetivo del Gobierno, y en 2022 sucederá «algo parecido», ya que la estimación de inversión pública es «muy importante», aupada por los fondos europeos, e incluso aunque se produzca una infraejecución el objetivo sería «alcanzable».

El gobernador del Banco de España ha indicado que el listado de reformas de España (pensiones, mercado de trabajo o fiscal» es el «adecuado» pero hay que esperar a que finalicen para analizar su contenido. Con todo, ha vuelto a señalar sobre la reforma de pensiones que las de los años 2011 y 2013 iban en la «dirección clara» de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema aunque conllevaban una pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas «prácticamente todos los años».

Al ser ello «políticamente inviable» y volver a la indiciación de las pensiones con el iPC, ha. reiterado que ello conlleva un aumento del gasto público, por lo que cree que hay que incorporar más medidas por el lado de los ingresos o los gatos que compensen ese aumento del gasto, de forma que faltan elementos para ver si la reforma de pensiones de José Luis Escrivá es «completa» o no.

.