El Banco de España anticipa más cierres de oficinas y reducción de personal

El estado de alarma y el confinamiento propició el cierre de cerca del 30% de la red de sucursales en España

La declaración del estado de alarma y del confinamiento propició el cierre de cerca del 30% de la red de sucursales en España, según datos de la memoria de supervisión bancaria de 2020 del Banco de España hechos públicos este jueves.

Sin embargo, algunas entidades optaron por el cierre permanente de muchas de ellas, de hecho, solo los bancos del Ibex prescindieron de 1.185 oficinas el año pasado, lo que suponen una reducción de la red bancaria nacional del 8,2% en solo 12 meses.

La cifra seguirá subiendo este 2021, por una parte, por que hay cuatro entidades en proceso de fusión y por tanto, cuando lleven a cabo su integración pasarán a ser dos y llegarán los temidos ajustes.

Pero también porque las oficinas “van a ir perdiendo protagonismo” según ha explicado la directora general de supervisión, Mercedes Olano, en la presentación de esta memoria.

El problema, como siempre, es si hay regiones o localidades que estén o pueda estar en riesgo de exclusión financiera. Esto es, que no puedan acceder a los servicios financieros más elementales.

No hay riesgo de exclusión financiera

Desde el supervisor aseguran que han estudiado si existe riesgo y descartan que esto sea así, pues ven que hay “compromiso” por parte de las entidades.

En concreto, porque cuentan con soluciones para mantener la provisión de estos servicios financieros en esas plazas donde no cuentan con una sucursal. Es el caso de los servicios móviles con autobuses o los agentes financieros.

Pero también porque mantienen cajeros automáticos e incluso algunas entidades, como el Banco Santander, han llegado a acuerdos con otros organismos, en su caso Correos, para seguir manteniendo puntos de distribución a través de sus oficinas.

“Hay compromiso de evitar la exclusión financiera” aseguran.

En cuanto al personal, el BdE señala que en España las oficinas tienen de media menos trabajadores que en Europa, pero si continúa reduciéndose el número de oficinas, inevitablemente también habrá más recortes de personal.

Pese a ello, creen que la balanza se puede compensar pues destacan que hay otros factores, como el ciberriesgo, que harán que se refuerce plantilla.

También serán necesario en el área digital, para que así las entidades puedan mantener los servicios a distancia y sean igual que presencial.

No habrá oligopolio por las fusiones

Actualmente, Bankia y Caixabank, así como Unicaja y Liberbank se encuentran en proceso de fusión, de manera que el mapa bancario se va rediciendo.

En este sentido, la directora general de supervisión comenta que habrá diez entidades significativas y no hay lugar para el oligopolio. “La competencia se mantiene muy vívida con las entidades de este momento”, comenta .

Asimismo, el BdE explica en su memoria que el motivo por el que se está propiciando la consolidación del sistema financiero en diversos países es la reducción de la rentabilidad de los últimos años, unido a la situación económica desencadenada por la crisis del covid-19.

Con estas integraciones se busca incrementar la resistencia de los bancos y su capacidad para dar servicio a la economía en el contexto de la pandemia. Si bien, las entidades necesitan reforzar su eficiencia ante el estrechamiento de márgenes y los saneamientos que podrían ser precisos.

Unos procesos que permitirán a las entidades fusionadas conseguir economías de escala, ganar en eficiencia y mejorar su capacidad para afrontar nuevos retos, como la digitalización. También, ampliar la oferta de productos bancarios a través de los nuevos canales.

A este respecto, el cometido de las autoridades de supervisión es asegurarse de que la entidad resultante cumple con los requerimientos prudenciales y que la gestión de los riesgos es eficiente y prudente.

Para ello, el Banco Central Europeo aprobó en enero una guía que establece dos expectativas supervisoras: la sostenibilidad del modelo de negocio de la entidad resultante y elevadas exigencias de gobernanza y gestión de riesgos.

En España se están poniendo en práctica tanto en la fusión entre CaixaBank y Bankia, que previsiblemente dará lugar al primer banco por negocios en España y que se cerrará a lo largo de 2021.

Y también en la de Liberbank y Unicaja, que crearán el quinto banco por activos en nuestro país.

Puede haber más fusiones

En la memoria del Banco de España señalan que “no es descartable que otras entidades intenten participar en el futuro en algún proceso de fusión con la intención de mejorar su rentabilidad, ganar tamaño y ser más competitivas”.

En este sentido, Mercedes Olano, insiste en que esto nunca lo deben decidir ellos, sino las propias entidades.

Por su parte, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, apoya esta idea en la carta que acompaña a la memoria.

En ella expresa que “los procesos de consolidación del sector, que se revitalizaron el pasado año en nuestro país con el anuncio de dos grandes operaciones, pueden ser un instrumento útil adicional para afrontar los retos del futuro en mejor posición”.

También, que las operaciones transnacionales europeas serían “particularmente positivas, dado que permitirían profundizar en la unión bancaria, minorar el nexo de riesgo bancario-soberano e incorporar mayores posibilidades de diversificación”.