El aire acondicionado (y las exportaciones) frenan la economía japonesa

El PIB retrocede al 1,6% por el menor consumo y la caída de las ventas a Estados Unidos y sus vecinos asiáticos

La economía japonesa se contrajo a una tasa anualizada del 1,6% en el período abril-junio debido a la fuerte caída de las exportaciones y al menor gasto del consumidor. Es un mal augurio para la política del primer ministro Shinzo Abe, que busca sacar al país de décadas de deflación.

La desaceleración de China y su impacto sobre los socios asiáticos también ha aumentado la posibilidad de que una hipotética remontada en el tercer trimestre sea modesta, opinan los analistas consultados.

El débil dato se suma a las señales de que la economía japonesa se encuentra estancada y podría reavivar las expectativas del mercado de que el Banco de Japón intervenga este año.

«El consumo privado se redujo, el gasto de capital fue pobre y los inventarios aumentaron. La situación parecía mucho peor de lo que mostraron las cifras», dijo Takeshi Minami, economista jefe del Norinchukin Research Institute.

Las familias gastan menos por los impuestos

El consumo privado, que representa casi el 60% de la actividad económica, retrocedió el 0,8% en el segundo trimestre frente al período previo, el doble del ritmo esperado.

Fue el primer declive desde el trimestre abril-junio de 2014, cuando un incremento en el impuesto sobre las ventas golpeó al consumo. Las familias gastaron menos en aire acondicionado, vestimenta y ordenadores personales.

La demanda externa redujo el 0,3% el crecimiento ya que las exportaciones al resto de Asia y Estados Unidos se hundieron. El ministro de Economía, Akira Amari, culpó de la contracción a factores temporales como el mal clima que mantuvo en casa a los consumidores.

El gobierno japonés culpa al mal tiempo

«Las nóminas mejoran, así que se espera que el consumo privado se recupere gradualmente», aseguró Amari en un comunicado tras divulgarse los datos. El consenso de los analistas garantiza que el débil dato de PIB del segundo trimestre no generará un alivio monetario inmediato.

Los economistas ya han recortado las proyecciones de crecimiento para el actual año fiscal y esperan que el Banco de Japón expanda aún más la política monetaria cuando revise sus proyecciones de largo plazo en octubre.

La economía japonesa sufrió una leve recesión el año pasado después de que el consumo se viera golpeado por el alza de impuesto a las ventas en abril de 2014.

El crecimiento repuntó este año, sólo para desacelerarse nuevamente ya que las exportaciones y el consumo se mantuvieron decepcionantemente débiles. — Información de Leika Kihara y Tetsushi Kajimoto, corresponsales de Reuters en Tokio (Japón).

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