España solo ha ejecutado el 5% de los fondos europeos de este año

El Gobierno solo había ejecutado hasta el primer semestre el 5% del total de 24.198 millones presupuestados para este año de los fondos europeos de recuperación

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su comparecencia conjunta para anunciar los fondos europeos de recuperación. EFE

El impacto de la crisis desatada por la pandemia en marzo del año pasado se ha ido prolongando durante ya 17 meses en las familias y el tejido productivo, que han ido capeando los estragos de la crisis haciendo uso de las medidas aprobadas por el Gobierno en tanto llegaban los recursos históricos acordados por los Veintisiete en Bruselas para apuntalar la recuperación y la transformación económica: los fondos europeos.

Tras meses de retraso respecto a lo inicialmente previsto, el maná de los fondos europeos comenzó a hacerse más tangible desde la aprobación del Plan de Recuperación español a mediados de julio y especialmente desde el pasado 17 de agosto, cuando la Comisión Europea transfirió las primeras partidas.

Con meses de retraso, Bruselas dio al Tesoro de España el primer anticipo de 9.000 millones de euros correspondientes a la prefinanciación del Plan de Recuperación, el equivalente al 13% del total de 69.528 millones en transferencias que España va a recibir hasta el año 2026 del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia en el marco del programa Next Generation UE.

Sin embargo, el lanzamiento de convocatorias se está produciendo a un ritmo más lento del deseado y esperado y los recursos no están llegando conforme a lo previsto, ya que hasta el pasado 30 de junio la ejecución de los fondos europeos del mecanismo de Recuperación y Resiliencia reflejan que solo se han ejecutado un 5% del total de fondos presupuestados.

Es decir, apenas 1.200 millones de euros del total de 24.198 millones para la recuperación presupuestados para este año, según los datos de la Intervención General del Estado hasta el 30 de junio, recopilados por Economía Digital y estimados por distintas organizaciones.

Los motivos de la escasa ejecución

Desde el Gobierno la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, ha insistido en que se va a acelerar el lanzamiento de convocatorias de subvenciones y licitaciones para canalizar los fondos europeos especialmente en la última parte del año, aunque llevan meses viendo la luz a un ritmo lento.

Entre los motivos que podrían explicar esta poca ejecución de los fondos el jefe de la Oficina Técnica de Apoyo para Proyectos Europeos de la CEOE, Luis Socías, explica a Economía Digital que las convocatorias están saliendo muy “a cuenta gotas” y a un ritmo más lento del que se estimaba, lo que supone un “riesgo” para la ejecución total.

También influyen los plazos dados para la presentación de proyectos y solicitudes son muy reducidos, en algunos casos de 10 días, lo que dificulta el acceso sobre todo a pymes y autónomos, así como la falta de información centralizada y la repercusión del marco europeo de ayudas de Estado en caso no flexibilizarse.

España recibirá en 2021 menos dinero de fondos UE del presupuestado

El Gobierno presupuestó un total de 26.634 millones del Mecanismo Next Generation UE (24.198 millones del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y 2.436 millones del Fondo React-Eu destinado a sufragar políticas de empleo como los ERE), si bien está previsto que Bruselas transfiera alrededor de 19.000 millones de euros este año. Respecto a esta cifra, la ejecución del primer semestre supera el 6,3%.

Ante esos casi 7.000 millones de más presupuestados de los que finalmente llegarán en 2021, España tendrá que anticipar el dinero hasta que lleguen el resto de inyecciones económicas, pero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya aseguró en el momento de la aprobación del Plan que “es perfectamente asumible por el Gobierno de España” y lo achacó a la complejidad de un plan de tal envergadura.

En cuanto a la forma en la que computarán estos fondos europeos en las cuentas públicas, fuentes del Ministerio de Hacienda confirman que será neutral en términos de déficit. Es decir, en términos de contabilidad nacional, cada vez que se refleje un gasto derivado del Plan de Recuperación, se recogerá simultáneamente y por el mismo importe un ingreso.

La previsión es que España reciba 69.528 millones de euros en transferencias directas a fondo perdido hasta 2023 del total de 140o.000 millones de euros de fondos europeos de reconstrucción que le corresponden hasta 2026, y se vayan movilizando “progresivamente” los 70.000 millones de euros en créditos previstos en dichos fondos para financiar inversiones a partir del año 2022. La Comisión Europea permite solicitar los préstamos hasta julio de 2023 y a todo ello se sumarán los 38.000 millones que España recibirá hasta 2027 del marco financiero plurianual.

Las CCAA han recibido 7.250 millones

De los 26.634 millones de euros de fondos europeos que figuran en los Presupuestos Generales del Estado para 2021, 10.793 millones se transferirán a las CCAA y 1.483 millones a las entidades locales. Dentro de las áreas de actuación, el 80% se repartirán entre industria y energía, sanidad, educación, infraestructuras y ecosistemas resilientes y acceso a la vivienda y fomento de la edificación.

Hasta principios de agosto las comunidades autónomas ya tenían asignados más de 7.250 millones de euros de los fondos europeos para la transición ecológica, la vivienda o la educación, según trasladó la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, el pasado 2 de agosto en la conferencia Sectorial del Plan de Recuperación.

Fuentes gubernamentales señalan a Economía Digital que se está avanzando para cumplir el compromiso realizado por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez en la última Conferenciad de Presidentes del pasado 30 de julio en la que prometió cogobernanza al asegurar que las CCAA gestionarían el 55% de los fondos de este año, esos 10.500 millones.

Estas inversiones están centradas, principalmente, en apoyar la implementación de la normativa de residuos, corregir tendidos eléctricos que eviten daños a la fauna, la renovación de edificios, la mejora de los servicios de saneamiento y depuración de aguas, el incentivo de la movilidad eléctrica, la modernización de la FP y reducción de la brecha digital, el refuerzo de la economía de los cuidados, las políticas de igualdad e inclusión social, y la mejora de los equipos de alta tecnología sanitaria.

La distribución de recursos corresponde a las conferencias sectoriales de cada ministerio y la Secretaría General de Fondos Europeos, dependiente del Ministerio de Hacienda, trabaja en el sistema de gestión del Plan de Recuperación, que integra las reglas de seguimiento, así como de suministro de información para hacer efectivo dicha evaluación y en el que participan todos los actores implicados en la ejecución de estos fondos (administración central, autonómica y local).

Con dicho sistema de gestión se podrá conocer el grado de ejecución de las medidas y el cumplimiento de los objetivos, que se incluirán en los informes de gestión que realizará de forma individualizada cada administración. Asimismo, en septiembre se celebrará una reunión de responsables del Plan de Recuperación a nivel de secretarios generales y de directores generales para concretar con ellos todos los detalles técnicos de la puesta en marcha del sistema de gestión y seguimiento.

Entre tanto, las CCAA deciden dónde destinar los 10.000 millones procedentes de los Fondos REACT asignados para 2021 (8.000 millones) y 2022 (2.000 millones), otro de los fondos habilitados por la UE para combatir los efectos de la pandemia que tienen a las CCAA como sus principales destinatarias.

212 reformas e inversiones

El Fondo de Recuperación Europeo consta de dos instrumentos a través de los cuales se canalizarán los recursos: por un lado, el Mecanismo para la Recuperación y la Resiliencia, que concentra el grueso de los fondos con cerca de 70.000 millones en transferencias, y por otro lado el Reat-EU, del que a España le corresponden 12.400 millones, principalmente para financiar la respuesta en el ámbito sanitario y educativo. A ello se sumarán los 38.000 millones que España recibirá hasta 2027 del marco financiero plurianual.

En concreto, se irán movilizando los créditos previstos en la asignación a España de ‘Next Generation EU’, para financiar principalmente instrumentos financieros de inversión a partir de 2022 y reforzar además la financiación de los programas de inversiones a partir de 2023.

El Plan de Recuperación recoge en total 212 medidas, de las que 110 son inversiones y 102 reformas para el periodo 2021-2023, si bien no parten de cero sino de las líneas estratégicas seguidas desde 2018. Los casi 70.000 millones de euros en transferencias hasta 2023 tendrán una concentración importante en los ámbitos de la transformación verde (39,12%) y digital (29%), en educación y formación (10,5%), la I+D+i (7%) y el refuerzo de la inclusión social y la cohesión en todo el territorio.

Con este volumen de inversiones públicas se prevé movilizar 500.000 millones de inversión privada y reconducir el “déficit” inversor, duplicándolo hasta representar el 4% del PIB. En total el plan va a aportar un crecimiento adicional de en torno dos puntos porcentuales al año a partir de 2021, e impulsará a su vez un avance del crecimiento potencial del 2%, al tiempo que favorecerá la creación de más de 800.000 puestos de trabajo durante su periodo de ejecución.

Las 20 principales inversiones que se van a desarrollar en la primera fase del plan son la Estrategia de Movilidad SostenibleSegura y Conectada , para la transición al vehículo eléctrico (más de 13.203 millones de euros); el Programa de Rehabilitación de Vivienda y Regeneración Urbana (6.820 millones); la modernización de las administraciones públicas (4.315 millones); el Plan de Digitalización de Pymes (4.066 millones de euros) y la hoja de ruta del 5G (3.999 millones).

También figuran la nueva Política Industrial España 2030 y Estrategia de Economía Circular (3.782 millones de euros); el Plan Nacional de Competencias Digitales (3.593 millones), la modernización y competitividad del sector turístico (3.400 millones); el desarrollo del Sistema Nacional de Ciencia e Innovación (3.380 millones) y el despliegue e integración de energías renovables (3.165 millones).

El resto de inversiones son para la nueva economía de los cuidados (2.492 millones), las nuevas políticas para el merado de trabajo (2.363 millones), la preservación del litoral y recursos hídricos (2.091 millones), el Plan Estratégico de Formación Profesional (2.076 millones), la modernización y digitalización del sistema educativo (1.648 millones), la conservación y restauración de ecosistemas y biodiversidad (1.642 millones), la hoja de ruta del hidrógeno renovable (1.555 millones), infraestructuras eléctricas, redes inteligentes y almacenamiento (1.365 millones), la renovación y modernización del sistema sanitario (1.069 millones) y laEstrategia Nacional de Inteligencia Artificial (500 millones).

Entre otros, destaca un nuevo sistema energético y despliegue de renovables, con una hoja de ruta del hidrógeno verde, la modernización de la Justicia, la nueva economía de los cuidado, la Ley de Aguas y plan de depuración, saneamiento, eficiencia, ahorro y reutilización, y la modernización y digitalización de las administraciones pública.

También figuran la política de residuos e impulso de economía circular, la estrategia de movilidad sostenible y conectada y la reforma del sistema nacional de ciencia y apoyo a la innovación y una nueva política de vivienda.