España solo ha completado el 3% de su objetivo para impulsar el coche eléctrico hasta 2030

Un informe del OBS Business School revela que el país cuenta con 150.000 vehículos eléctricos, pero el compromiso es llegar a los 5 millones en una década

España solo ha completado el 3% de su objetivo de electrificación de vehículos. En la imagen, un parking de la Plaza de Colón, en Madrid. EFE

España tiene nueve años por delante para intentar dar un impulso a las ventas de los coches eléctricos si quiere cumplir con los compromisos que ha adquirido ante la Unión Europea. Actualmente, el país cuenta con una flota de cerca de 150.000 vehículos de estas condiciones, pero el objetivo pasa por llegar hasta los 5 millones antes del 2030.

Un informe del OBS Business School ha ofrecido estos datos, que sitúan el avance en la meta del proyecto español en un porcentaje de apenas el 3%, lo que le obligará a dar un salto hacia adelante después de la crisis del coronavirus. “España ha de tener en cuenta los objetivos y las sendas que se están marcando, tanto por nuestros competidores, como por los mercados de destino de los vehículos de fabricación nacional”, reza el documento.

El avance del ralentí en la implantación de los vehículos eléctricos se observa si los comparamos con el conjunto del parque automovilístico español. Actualmente los coches puros o enchufables representan apenas el 0,4% de la flota que circula por el país. En el total de la Unión Europea la cifra se eleva hasta los 2,9 millones de unidades.

A pesar de estos datos, los analistas sí que han constatado un incremento en las ventas de estas dos modalidades de eléctricos en entre enero y junio de 2021. Las matriculaciones se han incrementado en ese periodo un 32,8%. “El primer semestre del año
muestra un crecimiento continuado del mercado de la movilidad eléctrica”
, han explicado.

El fortalecimiento de este sector industrial juega un papel clave en la actividad económica española. Actualmente el país concentra el 3% de la producción mundial de coches, lo que le ha colocado como el segundo fabricante más importante del entorno europeo. Esta actividad concentra un 8% del Producto Interior Bruto (PIB).

De ahí, la necesidad de seguir avanzando también en el nuevo mercado eléctrico. El propio Gobierno de Pedro Sánchez ha priorizado la inversión en movilidad sostenible en su proyecto para invertir los fondos europeos de recuperación. Será la mayor partida de todas, con un presupuesto de 13.200 millones, para la electrificación de las carreteras españolas, el incremento de los puntos de recarga o el impulso del vehículo eléctrico.

La crisis de los microchips tumba la producción mundial de automóviles

Para poder conseguir esta meta, España se enfrenta ahora a un problema añadido. La crisis mundial generada por la escasez de microchips ya ha desencadenado un impacto en el tejido industrial español. Las fábricas de los principales productores (Seat, Opel, Renault) se han visto obligadas a imponer parones en sus centros debido a la falta de suministros o recurrir de nuevo a los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

El informe de OBS Business School ha estimado que este fenómeno internacional se saldará con un desplome en la producción mundial de automóviles de hasta 7,1 millones de unidades a escala mundial. “Probablemente generará interrupciones del suministro hasta bien entrado el próximo año”, han adelantado los analistas.

El documento vaticina que a la falta de semiconductores se sumarán otros problemas derivados del mercado internacional como las tensiones provocadas en la cadena logística por la falta de contenedores de transporte o el encarecimiento de las materias primas, que incide directamente sobre los fabricantes.

“Son factores que están generando paradas de producción en el sector y retrasos en la entrega de vehículos nuevos, factores que tendremos que considerar de cara a minimizar impactos económicos negativos y de cara a garantizar la consecución de los objetivos sobre flota eléctrica en tiempo”, han concluido.