La crisis mundial de microchips se extenderá hasta 2023

La consultora IDC calcula que no se empezará a notar un avance en el mercado de semiconductores hasta el verano, lo que arrastrará al sector de la automoción

La planta de Ford en Almussafes (Valencia). EFE/ Biel Aliño

La crisis mundial de microchips se prolongará al menos durante un año más. La consultora International Data Corporation (IDC) ha publicado un nuevo informe sobre el mercado de semiconductores y ha calculado que no recuperará su actividad normal hasta el 2023, aunque los suministros empezarán a experimentar una ligera mejoría ya en el próximo verano.

Las previsiones muestran un escenario complicado para todos los sectores que dependen de estos microchips para mantener su cadena de producción, como la telefonía o la automoción. De hecho, los analistas calculan que la fabricación de automóviles continuará durante un año más en mínimos, aunque se espera que para final de año empiece ya alevantar el vuelo.

«Sumando el tiempo para fabricar el vehículo, esto significa que el mercado automotriz comenzará a mejorar hacia fines de 2022 y en 2023 si no hay otros choques en la cadena de suministro«, ha explicado la responsable del área de investigación en tecnología de IDC, Nina Turner.

El sector de la automoción es uno de los más golpeados por esta crisis internacional de suministro, ya que los semiconductores juegan un papel fundamental para el desarrollo de la tecnología de los circuitos electrónicos de los vehículos, los dispositivos de energía o los controladores LCD que forman parte de los modelos actuales del mercado.

La falta de suministro a escala internacional ha mermado la recuperación económica de las principales empresas de automoción de Europa, incluidas las firmas que tienen sus fábricas en España. Esta misma semana, Volkswagen ha prolongado el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en el que está inmersa la plantilla de su planta de Navarra para acompasar el volumen de empleo a la producción.

IDC pronostica un incremento de la producción en China y Corea

Los expertos de la consultora han previsto que la inversión para el desarrollo de microchips se incremente de aquí al año 2025, especialmente en los mercados de Corea del Sur y China, mientras que esperan que se estabilice en Taiwán. Lo que provocará también un fuerte incremento de los ingresos para los fabricantes en los próximos tres años.

Sin embargo, este crecimiento no permitirá dar respuesta a toda la demanda de manera inmediata. «Si bien las nuevas fábricas y los anuncios de inversión son una señal bienvenida para la capacidad de fabricación de semiconductores en los próximos cinco años, esta nueva capacidad no estará en línea en 2022″, reza el informe.

IDC achaca esta crisis al incremento de la demanda que se produjo a inicios del 2021 y que se ha prolongado durante este año, a pesar de que el ‘stock’ mundial no da para cubrir todas las peticiones. «La demanda sigue siendo robusta en la mayoría de los mercados de sistemas, pero los niveles de inventario a mediados de año y la actividad económica más lenta en el segundo semestre podrían ser lo que en última instancia alivie las restricciones», ha explicado Mario Morales, vicepresidente del grupo de tecnologías de IDC.

La consultora ha trazado estos cálculos sobre el mercado de los semiconductores, después de haber analizado la información de más de 150 empresas del sector de los cinco continentes. La base de datos abarca a siete sectores diferentes dentro de la industria y a 60 aplicaciones diferentes de esta tecnología.