Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, las CCAA que más crecerán con el Plan de Recuperación

Las CCAA menos avanzadas crecerán por encima de las más ricas, favoreciendo la convergencia y reduciendo la brecha del PIB per cápita

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, el 6 de abril de 2021 en el Palacio de la Moncloa | EFE/Zipi

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros, el 6 de abril de 2021 en el Palacio de la Moncloa | EFE/Zipi

El Gobierno remitió el pasado viernes el documento definitivo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia con las 212 reformas e inversiones que permitirán a España canalizar los 140.000 millones de euros que le corresponden de los fondos europeos hasta el año 2026, de los que 70.000 millones obtendrá a modo de transferencias entre 2021 y 2023.

La previsión es que España reciba 69.528 millones de euros en transferencias directas a fondo perdido de los fondos europeos hasta el año 2023, y se vayan movilizando “progresivamente” los 70.000 millones de euros en créditos previstos en dichos fondos para financiar inversiones a partir del año 2022. La Comisión Europea permite solicitar los préstamos hasta julio de 2023.

Estos 70.000 millones se concretarán sobre todo en los ámbitos de la transformación verde (40,29%) y digital (29,58%), y una apuesta clara por la educación y formación (10,5%), la I+D+i (7%) y el refuerzo de la inclusión social y la cohesión en todo el territorio, y es precisamente este último punto uno de los aspectos centrales del Plan de Recuperación, que contribuirá a la convergencia territorial impulsando en mayor medida el crecimiento en las regiones “menos avanzadas”, como Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, frente a las más ricas, como País Vasco y la Comunidad de Madrid.

Convergencia entre CCAA a medio plazo y menor brecha de PIB per cápita

El Ejecutivo subraya en el Plan remitido a Bruselas que el crecimiento inclusivo que se busca con el plan requiere que “los beneficios del crecimiento económico se distribuyan de manera homogénea entre territorios, lo que requiere una mayor convergencia en términos de renta per cápita y bienestar”.

Por ello, el Gobierno asegura que el Plan contiene inversiones que revertirán la tendencia divergente reciente y situarán la velocidad de convergencia a niveles comparables a los observados históricamente. Según la información remitida por el Ejecutivo a Bruselas, la velocidad de convergencia ha sido positiva hasta el estallido de la crisis de 2008, cuando se inicia un deterioro que ha provocado que se observe una senda de divergencia en el periodo completo 2008-2018.

En ausencia de medidas, dicha tendencia continuaría en los años siguientes, con un escenario contra-factual 2021-2024). No obstante, el impacto del Plan muestra un escenario simulado que devolverá el crecimiento per cápita de las regiones españolas a una senda de convergencia.

CCAA menos avanzadas, las más beneficiadas

Concretamente, y de acuerdo con la velocidad estimada, una región con un PIB per cápita un 1% menor observará un crecimiento medio anual un 1,1% superior. “Estos resultados implicarían que las regiones menos avanzadas
crecerían por encima de las más ricas, favoreciendo la convergencia en el medio plazo y reduciendo la brecha el PIB per cápita
“, señala el Gobierno en el Plan de Recuperación.

La velocidad de convergencia tras el impacto del plan se ha estimado mediante un modelo econométrico que resulta
en un multiplicador medio del PIB per cápita de 1,4. Sin embargo, los efectos en el crecimiento no son uniformes, y se
estima que los efectos sean más intensos en las regiones con PIB per cápita más bajo, favoreciendo la convergencia y
aumentando aún más la velocidad a la que se produce respecto del escenario sin Plan.

Específicamente, el documento apunta que por cada punto de PIB gastado en el caso de las regiones menos avanzadas verían incrementado su crecimiento en 0,3 puntos por encima del multiplicador medio del PIB per cápita del 1,4%. Por consiguiente, las regiones menos avanzadas se beneficiarán de entre una décima y media y dos décimas y media adicionales.

Este es el caso de Extermadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. A continuación figurarían Murcia, Comunidad Valenciana, Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León, que se beneficiarían algo más de una décima adicional aproximadamente por encima del 1,4%.

De su lado, La Rioja, Islas Baleares y Aragón solo obtendrían una décima adicional como mucho, mientras que Cataluña y Navarra no obtendrían décimas adicionales más allá del multiplicador del 1,4% del PIB per cápita. Al contrario, incluso podría disminuir una décima, como en el caso de País Vasco y Comunidad de Madrid.

La convergencia entre CCAA se ha reducido en las últimas décadas

La convergencia entre las regiones españolas se ha reducido en las últimas décadas, llegando incluso a experimentar periodos de divergencia entre el PIB per cápita de las regiones españolas. A diferencia de lo ocurrido en otros países, la brecha entre el PIB per cápita ha pasado a reducirse a un ritmo inferior e incluso ha llegado a crecer.

Si bien la tendencia reciente tiene un importante componente cíclico y está motivado por el impacto severo y desigual de la crisis de 2008, ejemplifica diferencias en la capacidad de resiliencia de las regiones ante los shocks y cómo, en ausencia de medidas como las contenidas en el Plan, tanto la actual crisis como futuras recesiones pueden poner en peligro los logros en términos de cohesión que se alcancen en las fases expansivas.

Conforme a los datos del Plan de Recuperación, la velocidad de convergencia habría retrocedido un 0,6% entre 2008 y 2018, y de no acometerse las medidas se agudizaría a una merma del 1,1% entre 2021 y 2024, si bien con el Plan de Recuperación crecerá un 1,1%.

El Gobierno estima que la plena ejecución de las inversiones y reformas podría suponer un impulso aproximado de 2 puntos porcentuales en promedio anual durante el período de ejecución, permitirá aumentar el crecimiento potencial de la
economía por encima del 2% en el medio-largo plazo y la creación de más de 800.000 puestos de trabajo en el periodo de ejecución del Plan, y la mejora de la vertebración del país mediante la fijación de población en todo el territorio.