Funcas se suma a AIReF y Banco de España: hunde el crecimiento al 5,1% este año

Funcas reduce su previsión por la crisis energética y de las materias primas y la revisión del INE, y avisa del riesgo para el PIB de la inflación de costes y del atasco de las reformas por la posible pérdida de fondos europeos

Nuevo varapalo al optimismo económico del Gobierno por parte de una de las principales instituciones económicas del país: la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas). El organismo ha reducido en 1,2 puntos, hasta el 5,1%, su previsión de crecimiento energético por la crisis energética y de materias primas y por la inesperada revisión a la baja del crecimiento del segundo trimestre por parte del INE.

De esta forma, Funcas se suma a la ola de rebajas de previsiones desatada desde la rebaja del INE y se alinea con el pronunciamiento de los organismos supervisores esta semana. El Banco de España anticipó el lunes, sin dar cifras, que el próximo mes de diciembre acometerá una rebaja “sustancial” de sus previsiones de crecimiento, al tiempo que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) redujo sus estimaciones al 5,5% este año y al 6,3% en 2022.

Con todo, Funcas revisa en dos décimas al alza su estimación para la economía española en 2022, hasta el 6%, por el desplazamiento de la demanda embalsada, según han explicado en rueda de prensa el director general de Funcas, Carlos Ocaña, y el director de Coyuntura, Raymond Torres.

Las previsiones de los organismos se alejan cada vez de las recogidas por el Gobierno en su cuadro económico, que apuntan a un avance del PIB del 6,5% este año y del 7% en 2022, en parte gracias a los fondos europeos, si bien el consenso, incluyendo a BBVA Research, CaixaBank Research y al FMI, parece tumbar estos cálculos a pesar de que la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, defiende que son “prudentes” y “realistas”.

El encarecimiento de la energía hunde el crecimiento

Ocaña ha explicado que la mitad del recorte de la previsión respecto a la estimación de julio (6,3%) se debe al efecto de la escalada de precios, sobre todo de la energía, y la escasez de componentes y de materias primas, mientras que la otra mitad obedece a la “inesperada” revisión del crecimiento del segundo trimestre del INE, que lo redujo del 2,8% al 1,1%.

Torres ha apuntado que los riesgos de crisis de suministros se están materializando, ya que “los cuellos de botella y el encarecimiento de la energía retrasan la recuperación incipiente”. Aunque las empresas tienen buenas expectativas de cartera de pedidos, no las pueden realizar. Se acumula una pérdida de poder adquisitivo de 8.600 millones de euros.

El recorte proviene del menor tirón de la demanda interna, sobre todo del consumo privado, ante el menor poder adquisitivo de las familias (su renta disponible se estancará), mientras que el sector exterior aporta mayor actividad de lo previsto, de cuatro décimas, pero insuficiente para compensar.

En cuanto a 2022, la previsión del rebote económico del 6% “depende de que se cumplan expectativas y el escenario de que la inflación se moderará en la primavera, cuando los precios de la energía dejarían de crecer y probablemente bajarían”; ha apuntado Ocaña. El encarecimiento de la electricidad y otros productos energéticos, unido a los cuellos de
botella de suministros como los semiconductores, los metales y los minerales, seguirán
presionando la inflación

Concretamente, Torres ha precisado que, con una estimación de un IPC medio del 2,7% este año y el 2,2% o 2,3% en 2023, de no darse ese escenario de corrección de los precios en la primavera, la inflación podría dispararse hasta el 3% en 2022 y se recortaría en medio punto el crecimiento, hasta el 5,5%. Sin la aportación de los fondos el PIB crecería un 4,7%.

Mejora el mercado laboral pero con un déficit del 6% en 2022

Con todo, el director de Coyuntura de Funcas, Raymond Torres, ha explicado que los factores que sustentan la recuperación se mantienen, con un ahorro embalsado de unos 20.000 millones adicionales este año, el rebote del turismo hasta recuperar la mitad del turismo extranjero de 2019 y el buen comportamiento del sector exterior con un alza de más del 20% de las exportaciones.

En cuanto a los fondos europeos, ha apuntado que “se notan poco” por el retraso en su despliegue, con una previsión de ejecución de 7.000 millones este año y otros 20.000 en 2022, frente a los 19.000 millones recibidos este año y los 18.000 millones que llegarán a España en 2022. Los Presupuestos recogen 27.633 millones de fondos europeos.

La mejora de la economía se percibirá en el mercado laboral y, en términos EPA, el
número de ocupados podría alcanzar el nivel precrisis a finales de 2022. Sin embargo, la
tasa de paro será del 15,1% este año y del 14,6%
en 2022, aún lejos del nivel prepandemia. El empleo crecerá un 4,9% este año y un 2% en 2022. La previsión incluye el riesgo de desempleo e inactividad de los más de 200.000 trabajadores todavía en ERTE.

A pesar de que la recuperación también incidirá en el saldo presupuestario, el déficit
público será del 7,9% este año, por debajo del 8,4% que prevé el Gobierno, pero del 6% en 2022, un desvío de un punto respecto al proyecto de PGE. La deuda pública se situará en cotas próximas al 120,4% este año y 117,1% del PIB el próximo, por encima de lo estimado por el Ejecutivo.

Riesgos: atasco en reformas e inflación

En este contexto, Torres ha citado como principales riesgos la inflación de costes, ya que podría disparar la inflación al 3% de no cesar y acelerar la senda de retirada del programa de compra de deuda por parte del BCE, lo que repercutiría a su vez en los costes de financiación del Estado y pesaría en las cuentas públicas y las expectativas.

Pero también se ha referido, en plena crisis de la coalición de Gobierno por la reforma laboral, al perjuicio del posible atasco en las reformas, ante una calendario “muy apretado” para las relativas al mercado laboral o de pensiones, que “condicionan el desembolso de los fondos europeos”.

En este sentido, ha insistido en que para que los 17.000 millones previsto de desembolso de fondos europeos de este año y los 18.0009 millones para 2022 lleguen hacen falta acometer reformas.