Las instituciones prevén un crecimiento menor que el Gobierno

Todos los principales organismos e instituciones económicas nacionales e internacionales, salvo AIReF y BBVA, prevén un crecimiento del PIB español inferior al 6,5% que augura el Gobierno para este año y también al 7% que estima para 2022

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero (i), y la vicepresidenta primera, Nadia Calviño (d), comparecen en rueda de prensa. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero (i), y la vicepresidenta primera, Nadia Calviño (d), comparecen en rueda de prensa. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

“España será uno de los motores de la recuperación económica en Europa”. Esta es la frase que están repitiendo en las últimas semanas desde el Gobierno, especialmente la vicepresidenta primera de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, con los datos de previsiones en la mano, pero el consenso de los organismos e instituciones rebaja unas décimas las expectativas gubernamentales tanto para este año como para el próximo. 

El pasado 27 de julio la propia Calviño dio a conocer la actualización del cuadro macroeconómico del Gobierno, que mantuvo su previsión de un crecimiento del PIB del 6,5% este año y del 7% en 2022, tras revisar al alza la contribución del sector exterior y un empeoramiento de las estimaciones del precio del crudo y la inversión en construcción, por lo que ha fechado para el próximo año la recuperación del nivel de PIB previo a la crisis. 

Según el Gobierno, este nivel de crecimiento permitirá a España recuperar en 2022 el nivel de PIB previo a la pandemia y en 2023 la senda de crecimiento precovid, de forma que la economía se recuperará en tres años (2020-2023), frente a los “12 o 13” que tardó en sobreponerse de la anterior crisis financiera, según afirmó esta semana Calviño. 

Sin embargo, el consenso de la práctica totalidad de organismos e instituciones nacionales e internacionales rebaja esas expectativas del Gobierno al prever, al menos por el momento, un menor crecimiento que el calculado por el Ejecutivo tanto para 2021 (6,5%) como para 2022 (7%).

Revisión al alza pero por debajo de lo calculado por el Gobierno

El FMI empeoró el 27 de julio en dos décimas su estimación para este año, hasta el 6,2%, pero la mejoró 1,1 puntos para 2022, hasta el 5,8%. También el pronóstico de la Comisión Europea está por debajo por ahora del del Gobierno, ya que el 7 de julio elevó al 6,2% su pronóstico, pero lo redujo en cinco décimas para 2022, hasta el 6,3%, teniendo en cuenta el impulso previsto que supondrá la llegada de los fondos europeos del Plan de Recuperación, cuyo primer anticipo de unos 9.000 millones se produjo a mediados de agosto, y al avance del proceso de vacunación y el levantamiento de las restricciones.

De su lado, las últimas previsiones de la OCDE, algo desactualizadas ya al tratarse del pasado 27 de mayo, sitúan el crecimiento del PIB español en un 5,9% en el presente año para intensificarse al 6,3% el próximo ejercicio.

En cuanto a los organismos e instituciones nacionales, el Banco de España elevó en junio sus estimaciones al 6,2% este año y al 5,8% en 2022, mientras que más recientemente el Instituto de Estudios Económicos la ha mejorado al 5,4% este año y la mantiene en 5,7% en 2022, pero en todos los casos se sitúa por debajo.

Funcas también mejoró su previsión de crecimiento al 6,3% este año, pese a que la variante delta restará tres décimas, y la empeoró al 5,8% en 2022 por el retraso de los fondos europeos, la evolución de la demanda embalsada y la inflación. Los organismos han ido dando cada vez mayor importancia a la incidencia de la quinta ola ante su repercusión en las reservas hoteleras y de alojamientos en pleno periodo vacacional. De hecho, la última estimación del Panel de Funcas aminoró el pronóstico al 6,1% para ambos ejercicios.

CaixaBank Research ha actualizado sus previsiones, que apuntan a un alza del 6,3% en 2021 y menor, del 6%, en 2022, y el Consejo General de Economistas la ha mantenido en el 6,3% este año pero la ha elevado al 6% en 2022 por el turismo y los fondos europeos. La agencia de ráting Axesor ha elevado en una décima su estimación para cada ejercicio, pero también por debajo del pronóstico gubernamental, al augurar un avance del PIB del 6,1% y un 5,7%, respectivamente.

BBVA y AIReF, las excepciones

No obstante, no todos los organismos auguran un crecimiento inferior al del Gobierno, ya que hay dos excepciones, puesto que BBVA revisó el pasado 14 de julio en un punto el crecimiento de este año, hasta el 6,5%, y lo mantuvo en el 7% en 2022, cuando cree que se recuperará el nivel de PIB precrisis. Sus estimaciones son idénticas a las del Ejecutivo en cuanto al PIB.

Y un mejor pronóstico hace incluso la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) mantuvo el pasado 15 de julio que el PIB crecerá un 6,6% este año, una décima más que el Gobierno, aunque lo rebajó notablemente respecto al 8,2% que pronosticaba en otoño, debido al retraso en la implementación del Plan de Recuperación, cuyo efecto se trasladará a 2022.

De cualquier forma, en las próximas semanas todos los organismos e instituciones económicas actualizarán sus previsiones y en algunos casos podría revisarse al alza en función de cómo avance la ejecución de los fondos europeos y sobre todo de la vacunación y la recuperación de la actividad.

Factores: vacunación, inflación y fondos europeos

Entre los factores se encuentra la quinta ola y la incidencia de la variante Delta en algunas cancelaciones turísticas al inicio del verano, lo que ha prolongado algunas restricciones, así como la falta de materias primas que está provocando la paralización de la producción en algunas fábricas y cierto retraso en la ejecución de los fondos europeos.

Los expertos apuntan que la recuperación iniciada desde finales del mes de marzo impulsada por la vacunación y la relajación de restricciones, así como la salida de trabajadores de los ERTE, bajo los que quedan unos 260.000 trabajadores, ha venido acompañada de un incremento en los últimos meses de los precios del petróleo y de otras materias primas, que comienza a trasladarse a los precios de consumo y a las expectativas de inflación. De hecho, el IPC alcanzó el 3,3% en agosto, su mayor nivel desde 2012.

En el terreno positivo se encuentran a su vez el lanzamiento de convocatorias de los recursos europeos, la relajación progresiva de restricciones gracias al avance de la vacunación, el alargamiento de la temporada turística hasta octubre, entre otros, según apuntan los expertos consultados por Economía Digital.

Axesor destaca el impulso del consumo interno y los buenos resultados de la campaña estival, así como la notable mejora del sector exterior, ya que la recuperación de los mercados destino de las exportaciones y la vuelta a la normalidad en la movilidad internacional son cada vez más destinos abiertos y la recuperación de sectores estratégicos para España, como el turismo y , dentro de él, el turismo de negocios.

Rebote en el tramo final: AIReF prevé un 2,2% en el tercer trimestre

En el segundo trimestre del año se registró un rebote histórico del 2,8% gracias al impulso del avance de la vacunación, la relajación de restricciones, y sobre todo el fin del Estado de alarma y la proximidad al periodo estival, que tendrá continuidad los dos siguientes trimestres, aunque previsiblemente de una forma más moderada.

Ese notable repunte podría moderarse varias décimas en el tercer trimestre del año y situarse por debajo del 2%, y ello a pesar de la contribución que hace en la economía durante los meses de verano (junio, agosto y septiembre) el sector turístico, relevante por su peso de en torno al 12% en el PIB, afectado en cierta medida por la variante Delta y la prolongación de medidas de restricción en algunas comunidades.

Así al menos lo estima por ahora la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que sitúa la tasa de crecimiento entre julio y septiembre en el 2,2%, lo que supondría una moderación de seis respecto al repunte del 2,8% del segundo trimestre constatado por el Instituto Nacional de Estadística), cuando dejó atrás la caída de cuatro décimas del primer trimestre, afectado por la tercera ola.

Esta tasa implica que el índice del PIB se situaría en el 95,3% del nivel observado en el cuarto trimestre de 2019, o lo que es lo mismo, que queda todavía por recuperar un 4,7% del nivel del PIB previo a la irrupción de la pandemia de Covid-19.

El Gobierno no ha comunicado aún una previsión sobre el nivel de crecimiento en el que podría situarse el tercer trimestre, si bien otros organismos como el Banco de España augura praa el tercer trimestre del año un crecimiento del 2,7% en el escenario central, prácticamente lo mismo que creció la economía en el segundo trimestre, aunque la horquilla va desde un 3,4% en el escenario optimista a un 1,1 en el pesimista. Ya para el cuarto trimestre comenzaría cierta moderación, al augurar un repunte del 2,4% en el escenario central, que podría oscilar entre un 2,9% en el mejor de los casos y un 2,2% en el peor.