El Gobierno cede y negociará con los huelguistas para frenar los paros del transporte

La Plataforma en Defensa del Transporte, que representa a autónomos y asalariados, pide la dimisión de la ministra Raquel Sánchez y una rebaja de 60 céntimos el litro de combustible frente a los 20 céntimos acordados

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño (c) junto a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero (d) y la de Transporte Raquel Sánchez (i) tras su encuentro con los miembros del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) este jueves en la sede del Ministerio. EFE/ Emilio Naranjo

El Gobierno cede ante la presión de los huelguistas del sector del transporte y se abre ya a negociar este mismo viernes con la Plataforma en Defensa del Transporte, asociación minoritaria que representa a autónomos y asalariados convocante de los 12 días ya de paro con el fin de frenar las movilizaciones antes de la presentación ante el Ibex y la aprobación de su Plan de de respuesta nacional al impacto de la guerra la próxima semana.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, se ha abierto a negociar con la plataforma convocante que hasta ahora vinculaba con «ultras y ultraderecha» después de haber cerrado en la madrugada de este viernes un acuerdo con el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), organización representante del 85% del sector.

«No descarto recibir a la Plataforma convocante» tras haber cerrado el pacto con el comité mayoritario, ha afirmado la ministra en declaraciones a Onda Cero, afirmando incluso que nunca ha tenido «ningún problema en verse con nadie«, a pesar de que hasta ahora el Gobierno había rechazado negociar con esta organización durante estas semanas de conflicto.

Tras y como afirmó en la rueda de prensa de madrugada tras la rúbrica del acuerdo con el CNTC, «no es importante quién se hace la foto con quién», y defiende que la negociación se ha mantenido con los interlocutores del sector, que son «quienes los transportistas eligieron». Y es que Sánchez ha sido insistente estos días en que el CNTC es el «legítimo» representante del sector, frente a la asociación minoritaria convocante de los paros, la Plataforma en Defensa del Transporte, que representa a autónomos y asalariados.

Al inicio de las movilizaciones Sánchez llegó a calificarlos como «una parte minoritaria de ultras, en muchos casos de ultraderecha, que están utilizando actos de violencia para reivindicar». Sin embargo, este jueves la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se desmarcó de esa postura al afirmar que los huelguistas son «la parte vulnerable de la cadena del transporte, personas que están trabajando a pérdidas y cuentan con la comprensión el Gobierno» y ahora ya la ministra Sánchez se abre también a negociar con los huelguistas.

Eso sí, a juicio de Raquel Sánchez, «no hay motivos para mantener este paro y la sociedad española no merece estar sometida a más incertidumbre«, por lo que ha apelado a la responsabilidad de los transportistas para que se lean el acuerdo: «Por favor, que se lean el acuerdo; es un acuerdo histórico que el Gobierno va a cumplir», ha enfatizado.

Taxistas, VTC, ambulancias y autobuses desconvocan manifestación

El acuerdo ha sido suscrito con el CNTC; que representa al 90% del sector y en dicho comité están presentes las organizaciones empresariales de mayor representación, como CETM o Fenadismer, así como ACTE, Astic, Anatrans, Atfrie, Feintra, Fetransa, FVET, Feteia-Oltra, Fitrans y la patronal logística UNO.

Sin embargo, el acuerdo no pone fin a los paros convocados por la plataforma, que no se siente representada por las patronales. Cabe destacar que tres de las patronales integradas en CNTC (Fenadismer, Feintra y Fetransa) se sumaron el lunes a los paros de la plataforma ante la inconcreción del acuerdo del Gobierno con el CNTC.

Eso sí, taxistas, VTC, ambulancias y autobuses han desconvocado la manifestación prevista para este domingo 27 de marzo en Madrid tras el acuerdo alcanzado en l madrugada del viernes en el Comité Nacional de Transporte.

Los huelguistas siguen con el paro y piden la dimisión de Raquel Sánchez

La Plataforma en Defensa del Transporte, que representa a autónomos y asalariados y lleva convocando ya 12 días de paros, además de una marcha por el Paseo de la Castellana en Madrid este viernes por la mañana, pide incluso la dimisión de la ministra Raquel Sánchez.

El presidente de la Plataforma por la defensa del transporte de mercancías por carretera, Manuel Hernández, ha considerado que el acuerdo suscrito por el Gobierno y el CNTC se traduce en «migajas y propinas» y ha advertido de que el paro continuará hasta que esta plataforma, convocante del mismo, sea recibida por la ministra de Transportes.

«Con nosotros no ha hablado nadie, siguen sentándose con la gente equivocada, y siguen ofreciendo migajas y propinas para desconvocar un conflicto que para nada pasa por un descuento en el precio del gasóleo», ha señalado Hernández en declaraciones a la emisora Radio Nacional de España.

Esta plataforma exige «soluciones reales», como una rebaja de 60 céntimos del litro de combustible, frente a los 20 céntimos acordados, y medidas para poder cubrir costes de explotación, algo que cree que «a la patronal no le interesa». El portavoz de la plataforma convocante confirma que no se desconvocan los paros porque «el acuerdo es una trampa» y «la subvención la va a pagar el contribuyente”.

El objetivo: frenar los paros antes de presentar el Ibex el plan de choque

Fuentes gubernamentales confirman a Economía Digital que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene previsto anunciar buena parte del paquete de medidas en el foro ‘Generación de Oportunidades‘, organizado por Europa Press y McKinsey, que se celebrará el lunes por la mañana.

Tal y como ha sucedido en ocasiones anteriores, Sánchez tratará de conseguir una foto con el Ibex en un momento de desconcierto ante las críticas generalizadas de la oposición, la patronal CEOE y un buen número de sectores por la «inacción» del Gobierno ante la crisis energética derivada de la guerra de Ucrania.

Con todo, Sánchez desgranará y tratará de convencer en el Auditorio del Edificio Beatriz de Madrid a la cúpula empresarial de la necesidad de las medidas de su plan de choque, pese al descontento por algunas ideas, como las de prohibir de nuevo el despido objetivo, vetar las bajadas salariales o limitar y gravar los beneficios extraordinarios de las eléctricas. Tras su discurso, los presidentes y CEOs de las compañías socias del proyecto debatirán su estrategia e iniciativas en materia de gestión sostenible con responsabilidad social.

Aunque todavía no está confirmada la asistencia de los primeros espadas del Ibex-35, sí se han sumado al foro ya decenas de empresas, como Acerinox, Aedas Homes, Aena, AWS, BBVA, Coca-Cola, Correos, Enagás, Endesa, Esade, Ferrovial, Grupo Red Eléctrica, Grupo Tragsa, GSK, Iberdrola, Ikea, Inditex, Mapfre, Meliá, Mercadona, Merlin Properties, Naturgy, Banco Santander y Telefónica.

Acuerdo con ayudas de 1.000 millones: bonificación de 20 céntimos al combustible

El paquete de medidas acordado con el CNTC supone un coste presupuestario de más de 1.000 millones de euros, el nivel que solicitaban las patronales, en el que se incluye una bonificación de 20 céntimos por litro de combustible o kilo de combustible, de aplicación al gasóleo, gasolina, gas y adblue, que incluye tanto al transporte de mercancías como de viajeros. La medida es similar a la acordada

En detalle, el Gobierno bonificará a los transportistas con 20 céntimos de euro por litro o kilo de combustible, de los que 15 céntimos saldrán del presupuesto público y 5 céntimos serán soportados por los operadores de productos petrolíferos. Esta bonificación supondrá más de 600 millones de euros para el sector del transporte, unos 450 millones a cargo de los presupuestos del Estado y los restantes 150 millones a asumir por las petroleras.Leer más: El Gobierno llega a un acuerdo con los transportistas: ayudas por 500 millones

Esta bonificación se estima que comportará un ahorro de unos 700 euros por camión al mes y tendrá una vigencia desde el 1 de abril hasta el 30 de junio, prorrogable en función de la evolución de los mercados. Esta medida, junto a unas ayudas directas al sector de 450 millones, supondrán una inyección de más de 1.000 millones de euros.

Asimismo, el acuerdo incluye un segundo grupo de medidas en las que figuran ayudas directas por un importe de 450 millones de euros para las empresas de transporte de mercancías y de pasajeros en función del tipo de vehículo. La cuantía será 1.250 euros por camión, 950 por autobús, 500 por furgoneta y 300 por vehículo ligero (taxis, VTC y ambulancias). La cuantía tendrá un límite de 400.000 euros por empresa.

Se incluirá una ampliación de plazo de vencimiento de los créditos avalados por el ICO hasta 8-10 años, y una ampliación del período de carencia de los créditos avalados por el ICO de 6 meses, como medida de aplicación inmediata, al tiempo que se establecerá una nueva línea de créditos al sector avalados por el ICO con 12 meses de carencia. También se establecerá la devolución mensual del combustible profesional desde abril, frente al período trimestral vigente actualmente, y puesta en marcha de un sistema de devolución anticipada mensual con regularización anual. Igualmente, se acelerará la devolución del céntimo sanitario reforzando los medios para ello.

Otras mejoras pasan por duplicar la dotación presupuestaria de las ayudas al abandono a la profesión de transportista, al pasar de 10 a 20 millones de euros en 2022. Para los profesionales de edad elevada para este tipo de trabajo, con carencia de recursos para el abandono de la actividad antes de cumplir 65 años, actualmente hay ayudas por autónomo de 30.000 euros, pero con el acuerdo alcanzado se duplicarán dichas cuantías para ayudar así a un mayor número de autónomos a poder afrontar el abandono de la actividad. 

Se ha acordado también que antes del 31 de julio el Ministerio presentará al CNTC un texto de proyecto de ley para aplicar al sector del transporte de mercancías por carretera los principios de la Ley de la Cadena Alimentaria, para asegurar una utilización justa de la subcontratación y la rentabilidad del trabajo en el sector para, posteriormente, presentarlo al Consejo de Ministros. La idea es que no se trabaje a pérdidas.