Golpe al turismo español: Reino Unido desaconseja hacer reservas para verano

España recibe en un mes de agosto más de 2,1 millones de turistas británicos, el principal país emisor de visitantes del extranjero

Varias personas hacen fila en un aeropuerto semivacío de Ibiza, uno de los destinos escogidos habitualmente por los británicos. EFESergio G. Canizares

Varias personas hacen fila en un aeropuerto semivacío de Ibiza, uno de los destinos escogidos habitualmente por los británicos. EFE/ Sergio G. Canizares

La pandemia de coronavirus amenaza con llevarse por delante otra campaña de verano para el turismo español. Reino Unido, el principal emisor de visitantes extranjeros, ha desaconsejado a sus ciudadanos que realicen reservas en los hoteles del extranjero para la temporada estival, ante el avance imparable de los contagios de la Covid-19 en el primer tramo del año.

El responsable británico de la campaña de vacunación ha advertido a la población de que no adquieran paquetes vacacionales por el momento. “Creo que es demasiado pronto. Todavía hay 37.000 personas en el hospital con Covid en este momento, es demasiado pronto para que especulemos sobre el verano“, ha expresado Nadhim Zahawien una entrevista en la cadena Sky News.

El aviso puede representar un golpe demoledor para las empresas turísticas españolas, tras un 2020 que se ha convertido en el peor año para la historia del sector con una reducción del 73% de las pernoctaciones en todo el conjunto del país.

España recibe 2,1 millones de turistas británicos en verano

España ha fiado buena parte de su negocio turístico a la llegada de turistas procedentes de Reino Unido. En agosto de 2019, antes de que apareciese la amenaza sanitaria del coronavirus, un total de 2,18 millones de británicos escogieron el país para pasar sus vacaciones de verano. Concentraron el 25,4% de las visitas de ciudadanos extranjeros de todo el mundo.

La crisis del coronavirus ya tumbó la llegada de turistas no residentes el pasado verano. La llegada de veraneantes de Reino Unido se desplomó un 88,2% en agosto de 2020. Apenas 256.000 personas decidieron recalar en el territorio español para disfrutar de sus paisajes, cultura y gastronomía.

Hamacas recogidas en una playa de una zona turística en las Islas Canarias / EFE
Hamacas recogidas en una playa de una zona turística en las Islas Canarias / EFE

El descenso de aquellas fechas estuvo marcado por las restricciones internacionales de viaje que comenzaron a imperar en toda Europa tras el primer golpe del coronavirus. Sin embargo, España se encontraba en una situación relativamente estable tras su plan de desescalada que había dejado en mínimos los contagios. Ahora, el golpe puede repetirse por segundo año consecutivo.

La imposición de una cuarentena obligatoria en Reino Unido condicionó la llegada de visitantes. Todos los británicos que decidieran visitar España en verano tuvieron que permanecer varios días aislados en sus hogares a la vuelta.

El turismo se abraza a la vacuna para tratar de salvar el verano

Buena parte de las esperanzas del sector turístico español están depositadas en los avances de la campaña de vacunación. El Gobierno de Pedro Sánchez vaticinó que para finales de verano podría haberse alcanzado la ansiada inmunidad de rebaño que permitiría contar con al menos un 70% de la población protegida contra el coronavirus.

Sin embargo, el suministro de los viales por parte de las farmacéuticas no está cumpliendo con los compromisos adquiridos con los 27 países miembro de la Unión Europea, lo que podría demorar la consecución del objetivo más allá del verano y tumbar cualquier opción de recuperación del sector turístico.

La compañía Astrazeneca ha comunicado que se verá obligada a reducir en un 60% la partida prevista de su vacuna para todo el viejo continente. Pfizer también tuvo que disminuir la pasada semana un 41% su envío semanal a España, mientras ya amenaza con enviar menos unidades durante los próximos meses. Una realidad que podría forzar a los afectados a llevar a cabo acciones legales contra las farmacéuticas por incumplir sus contratos.

La reactivación del mercado británico juega un papel fundamental para que las empresas hoteleras puedan recuperar el pulso tras el efecto de la pandemia de coronavirus. El sector cerró el 2020 con apenas 7.684 hoteles abiertos en el país, lo que representa una caída del 39,3% con respecto al mismo periodo del año anterior, cuando la amenaza sanitaria todavía no había llegado a España.