De Guindos pide a la banca que «no se ciegue» con la subida de tipos y mantenga provisiones

Luis de Guindos recuerda a la banca que estamos en un escenario de alta inflación que irá acompañado de desaceleración económica en 2023

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos. EFE

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, tiene claro que la subida de tipos de interés «es positiva para los bancos» en el corto plazo. Subirán los márgenes y en el caso de España, además, ya es muy evidente como han empezado a subir las cuotas hipotecarias a consecuencia del alza del euríbor. Pero advierte, «en la vida es importante mirar más allá».

Durante su intervención en el Seminario de la Apie que se celebra esta semana en Santander, lanzaba un mensaje al sector financiero: «no nos ceguemos con la subida de tipos a corto plazo, miremos más allá, hay que tener en consideración otros elementos», destacaba. A su juicio, los bancos deben ser prudentes y mantener provisiones por lo que pueda pasar en los próximos meses.

El escenario que maneja el BCE para el próximo año es de desaceleración económica, pero no descarta uno más adverso que implique recesión. La subida de tipos servirá precisamente para combatir la inflación, explicaba, pero esto va a suponer que los clientes bancarios tengan más dificultades para hacer frente a sus pagos y, «seguramente» que la morosidad vaya a subir.

Y todo esto en un contexto de alta inflación, donde las empresas están asumiendo desde hace meses las subidas de costes de la energía, logística y materias primas, que no está siendo muy favorable para el consumidor. Por ello, De Guindos pide a la banca que se tengan en cuenta todos estos elementos «y no el espejismo de la subida de tipos a corto plazo».

El vicepresidente del BCE recordaba que en la reunión del 9 de junio decidieron subir los tipos de interés 25 puntos básicos a partir del próximo mes de julio, y llevar a cabo una segunda subida en septiembre que dependerá de cómo ha evolucionado la inflación y si la economía se ha deteriorado.

De Guindos revelaba que la inflación va a continuar por encima del 8% – según sus proyecciones- durante todo el verano y empezará a desacerar en la recta final del año. De hecho, calculan que cerrará 2022 por debajo del 6%. Sobre esta hipótesis, pronostican crecimiento positivo este año y desaceleración el que viene, pero, «dado el nivel de incertidumbre» tras la pandemia y la guerra, también contemplan un escenario «más adverso y negativo».

Y esta hipótesis alternativa, menos optimista, y que solo se produciría si hubiera algún acontecimiento inesperado, si proyecta crecimiento negativo o lo que es lo mismo, recesión, para 2023. En este sentido, el vicepresidente del BCE aclaraba que la actuación de todo los bancos centrales siempre se centra en mantener la estabilidad financiera y eso harán.

Por otra parte, Luis de Guindos trataba de aclarar que implican los ‘mecanismos anti fragmentación’ que el BCE prevé aplicar, tal y como se adelantó en la reunión de urgencia que se celebró la semana pasada después de que se dispararan las primas de riesgo una vez que se conoció que se pondrá fin a las compras de deuda de la pandemia.

«La fragmentación es una preocupación importante para el Banco Central Europeo», pues implica que familias o empresas más vulnerables de países como España o Italia, paguen más por su endeudamiento simplemente por el país donde están ubicados, explicaba. Y es lo que tratan de evitar.

Además, un aviso de que el mercado se fragmenta es que las primas de riesgo se disparan, como ocurrió en el sur de Europa la semana pasada, pero después se extiende a todos los mercados de renta fija. «Y hay que poner mecanismos para la estabilidad financiera porque si hay incremento de primas de riesgo se traslada al coste de financiación y a la economía real».

Por eso, defendía De Guindos, «mantenemos la lucha contra la fragmentación y estamos acelerando la puesta en marcha de un plan específico». Al tiempo, aclaraba que estos instrumentos no deben interferir en los planes de política monetaria del BCE, que está centrada en la lucha contra la inflación.

Cristina Hidalgo