Los fondos europeos resucitan la creación del Defensor Financiero en España

El Gobierno de Pedro Sánchez ha incluido la creación de la Autoridad Independiente de Protección del Cliente Financiero en el Plan de Recuperación

Las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz junto al presidente Pedro Sánchez en el Consejo de Ministros. Foto: EFE/Javier Lizón

Las vicepresidentas Nadia Calviño y Yolanda Díaz junto al presidente Pedro Sánchez en el Consejo de Ministros. Foto: EFE/Javier Lizón

Comienza septiembre y es tiempo de recapitular las tareas pendientes para el nuevo curso. Una que se repite año tras año es el defensor financiero, una autoridad independiente para proteger a los ahorradores y clientes bancarios, que ha ido cambiando su nombre y siendo postergada durante varios gobiernos de todos los colores.

Ahora, el Gobierno de Pedro Sánchez la ha incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. En el texto enviado a Bruselas dentro del contexto de la recuperación de la crisis del COVID-19, el Ejecutivo incluye dentro de la propuesta para modernizar la gobernanza económica esta figura: la Autoridad Financiera Independiente.

En el plan, se apunta que la creación de este organismo “estará orientada a garantizar los derechos de los clientes financieros, mediante un mecanismo rápido y vinculante de resolución de sus reclamaciones ante las instituciones financieras”.

Una tarea que para ser realizada necesita presupuesto y mano izquierda porque su implementación supone quitar competencias a las autoridades que actualmente hacen esta labor como son el Banco de España, la CNMV o la Dirección de Seguros y Fondos de Pensiones.

La presidenta de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), Patricia Suárez, no es muy optimista respecto a que este organismo salga adelante.

“Creo que se habla de esto, pero no va a suceder”, señala en conversación con Business Insider España. “Es como el Guadiana que aparece y desaparece, es una reforma que nadie acomete porque en el fondo no hay interés”, añade.

Suárez apunta también que para que un organismo de este tipo sea eficaz debería ser independiente, lo que supone tener un presupuesto que le permita tener trabajadores que puedan gestionarlo y que no se queda únicamente en un esqueleto. Además, señala que en la propuesta actual se estipula que dependa del Ministerio de Economía algo que tampoco ven positivo para su independencia.

La larga historia de la creación de un defensor financiero

Actualmente, los consumidores pueden reclamar contra los bancos y los productos comercializados por ellos ante el Banco de España, CNMV o la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Sin embargo, la resolución de estos organismos no es vinculante y los ahorradores acaban viéndose abocados a acudir a los tribunales.

El objetivo de este nuevo organismo sería poner fin a esto y crear una autoridad cuyas resoluciones sean vinculantes, por lo menos hasta cierta cantidad monetaria, pero que permitiera también que los consumidores si no están de acuerdo pueda seguir acudiendo a los tribunales.

Las fechas que se manejan ahora, si es que de verdad sale adelante el proceso, estiman que en 2021 se someta a consulta el proyecto de ley para que luego vaya a Consejo de Ministros y posteriormente entrara en trámite parlamentario. Esto podría demorarse a 2022 o incluso hasta 2023, según apuntan fuentes citadas por El Periódico.

La creación de un organismo de esta naturaleza ya ha estado en la agenda de diferentes Gobiernos, pero nunca ha llegado a materializarse. En 2017, Ciudadanos y el Gobierno del Partido Popular resucitaron la creación de un organismo independiente que recordaba al que ya intentó poner en marcha Rodrigo Rato cuando era ministro de Economía en 2002 durante el Gobierno de José María Aznar en la Ley de Medidas de Reforma del Sistema Financiero.

Lo cierto es que pesa a que en los últimos años se ha disparado la litigiosidad relativa a infracciones cometidas por los bancos, sobre todo, durante el boom inmobiliario y el auge en la comercialización las hipotecas, la realidad es que la autoridad independiente sigue siendo poco más que un apunte en un papel. Habrá que esperar a ver si los fondos europeos materializan este apunte.

Noticia original: Business Insider

Autor: Marta Garijo